El crecimiento de determinados grupos empresariales dentro del sector sanitario privado en España ha estado marcado por la aparición de modelos de negocio que combinan gestión corporativa, lectura temprana del mercado y una clara orientación a la expansión. Dentro de ese escenario, el proyecto impulsado por sus fundadores surgió a comienzos de los años dos mil como una iniciativa empresarial vinculada a la medicina estética, en un momento en el que ese ámbito comenzaba a consolidarse como una actividad con demanda creciente y proyección económica. Desde su origen, la entidad se concibió como una red organizada, con una marca identificable y una estructura preparada para replicarse en distintas ubicaciones, alejándose de modelos más fragmentados habituales en consultas individuales o pequeños centros especializados.
El planteamiento inicial respondió a una visión empresarial orientada al largo plazo, con especial atención a la escalabilidad del negocio y a la creación de una organización capaz de crecer de forma sostenida. A lo largo de los años, ese modelo permitió transformar un proyecto localizado en una red de alcance nacional, integrada posteriormente en un grupo empresarial más amplio dedicado a diferentes áreas de la salud y el bienestar. El proceso de expansión no se limitó al aumento del número de centros, sino que implicó una evolución constante en términos de gestión, diversificación y estructura corporativa.
Orígenes del proyecto y primeros pasos
El origen del grupo se vincula a la figura de uno de los fundadores de Dorsia, Manuel Fernández, licenciado en Derecho, cuya trayectoria profesional se orientó hacia el emprendimiento tras identificar oportunidades en sectores con potencial de crecimiento. La entrada en el ámbito de la medicina estética respondió a una decisión empresarial basada en el análisis de tendencias sociales y de consumo, más que a una formación sanitaria previa. Esa perspectiva queda reflejada en sus propias palabras: “nunca quise ser médico; quise montar una empresa”.
Durante los primeros años de actividad, centraron sus esfuerzos en consolidar una red de clínicas especializadas en tratamientos estéticos y cirugía plástica. El crecimiento se produjo de forma progresiva, con aperturas en distintas ciudades españolas y una atención constante a la estandarización de procesos. La construcción de una marca reconocible permitió diferenciar la oferta dentro de un mercado cada vez más competitivo y sentó las bases para una expansión ordenada.
A medida que aumentaba la demanda de servicios relacionados con la estética y el bienestar, la organización fue ampliando su capacidad operativa y reforzando su estructura interna. La incorporación de perfiles de gestión, marketing y operaciones facilitó el control del crecimiento y permitió mantener una propuesta homogénea en toda la red de centros.
Los fundadores de Dorsia y la evolución hacia un grupo diversificado
Con el paso del tiempo, el proyecto inicial evolucionó hacia una organización integrada dentro del Grupo Otsu, un holding empresarial que agrupa distintas actividades relacionadas con la salud. Esta evolución marcó un punto relevante en la estrategia de crecimiento, al permitir la diversificación del negocio más allá del ámbito exclusivo de la estética.
El grupo incorporó clínicas de reproducción asistida, centros de salud mental y servicios de atención psiquiátrica, además de un hospital privado en Barcelona. La ampliación de actividades respondió a una estrategia orientada a aprovechar sinergias entre distintas especialidades sanitarias y a consolidar una posición más sólida dentro del sector privado. La diversificación también permitió reducir riesgos asociados a la dependencia de una única línea de negocio.
En paralelo, la expansión territorial continuó siendo un elemento central. La red de clínicas se extendió por gran parte del territorio español. El crecimiento se apoyó en un modelo mixto que combinó centros propios con franquicias, facilitando una implantación más rápida en distintas regiones. El conglomerado también dio pasos hacia la internacionalización mediante la apertura de centros en Portugal, con presencia en ciudades como Lisboa y Oporto.
Consolidación, crecimiento económico y profesionalización
En términos económicos, la compañía muestra una evolución sostenida de ingresos a lo largo de los años. El grupo maneja previsiones de crecimiento relevantes en facturación, impulsadas tanto por la apertura de nuevos centros como por el aumento de la demanda de tratamientos. La entrada de fondos de inversión en el accionariado contribuyó a reforzar la estructura financiera y a dotar al proyecto de mayores recursos para su desarrollo.
Además, la profesionalización de la gestión adquirió un papel central durante esa etapa. La organización avanzó hacia un modelo corporativo con estructuras de gobierno definidas y equipos directivos especializados, lo que permitió afrontar el crecimiento con mayor control operativo. El proceso de consolidación sentó las bases para una expansión sostenida y para la adaptación a un entorno cada vez más competitivo.
En conjunto, el recorrido empresarial descrito refleja una estrategia basada en visión empresarial, diversificación y adaptación continua al mercado. El crecimiento de la compañía responde a decisiones orientadas a la consolidación y a la construcción de un proyecto empresarial con vocación de permanencia dentro del sector sanitario privado.
https://cincodias.elpais.com/cincodias/2022/02/18/fortunas/1645215043_482646.html
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