El sector del mueble y la madera de la Región de Murcia ya tiene nuevo convenio colectivo. Tras meses de negociación, sindicatos y patronal han alcanzado un acuerdo que contempla mejoras salariales, mayor conciliación y acciones formativas. El convenio tendrá una vigencia de dos años, hasta 2027.
El acuerdo incluye una subida salarial del 2,5 % sobre el salario base este mismo año 2026, y un 1 % adicional en el plus de asistencia. Para 2027, el incremento del salario será equivalente al IPC previsto a final de noviembre más un 0,5 %, además de otro punto más que se aplicará al plus de asistencia. Esto se traduce, en palabras de José Antonio Ortega, presidente de Arema, en un aumento aproximado del 7 % acumulado en dos años. “Aquí no puede haber ni ganadores ni perdedores. Todos tenemos que quedar contentos o mínimamente contentos”, aseguró Ortega. Unas palabras que reflejan el espíritu de consenso con el que se firmó el nuevo convenio del sector del mueble y la madera en la Región de Murcia.
Por otro lado, una de las novedades del convenio es la regulación del tiempo para acudir al médico. Se ha fijado un máximo de ocho horas anuales, con un límite de dos horas por visita. Las empresas no podrán descontar el plus de asistencia si se cumple este tiempo, lo que refuerza el derecho a la conciliación sin penalización económica.
Equilibrio entre las partes
Desde el sindicato USO, Javier Ibáñez destacó que ninguna parte ha salido ganadora, y que lo firmado es fruto de un esfuerzo por garantizar la paz social en el sector. Reconoció que se han alcanzado objetivos importantes y que la clave ha sido “la responsabilidad de todas las partes” para lograr un convenio equilibrado.
Además, el nuevo texto introduce aclaraciones legales sobre bajas médicas por operaciones, para evitar interpretaciones desiguales entre empresas. También se han trasladado a las administraciones problemas de inserción laboral de los jóvenes, como la imposibilidad de trabajar en el sector antes de los 18 años pese a su interés.

Formación como apuesta de futuro
CCOO ha insistido en que el convenio no solo trata de salarios. María Fernández de Maya, secretaria general del sindicato en la Región, subrayó la importancia de la formación profesional para jóvenes. “Hay mucha gente joven en Yecla que quiere incorporarse al sector, pero no tiene formación suficiente”, señaló.
En este sentido, se han incluido compromisos para renovar maquinaria y mejorar los recursos disponibles, tanto para empresas como para trabajadores. “Queremos gente bien formada para poder exigir buenos salarios y categorías dignas”, añadió Fernández.
Desde CCOO también se valoró positivamente que el convenio se haya pactado por dos años y que las subidas salariales estén vinculadas al IPC, lo que ayudará a evitar pérdidas de poder adquisitivo en un contexto de precios elevados.

















Os hago un resumen. Al fascista (como se cambian de nombre, el payaso) y al empresario que su frustración le domina… la pasión.
«La historia de la humanidad es la historia de la lucha de clases» Un señor con barbas, que se llamaba Carlos, y judío bueno. No como el genocida NETANYAHU.
Ah, si los miles de pensionistas van a ver revalorizadas sus pensiones es gracias al gobierno de coalicción presidido por Pedro Sánchez dios guarde mucho años. A los tontos-fachas como le duele esto.
PP y VOX votaron en contra. Abuelo no se te ocurra votarle a los que están contra la subida de tú pensión.
Volver a felicitar a los sindicatos y patronal, ambos necesarios para que las mercancías salgan, colchones, sofás, muebles… no como señala el fascismo que el empleo es posible por los explotadores, digo los empresarios, últimamente emprendedores.
Acho darse una vuelta y despejar vuestras mentes.
Gracias a que hay señores que existen esclavos.
Gracias a los nobles que permiten la existencia de siervos .
Gracias a los empresarios que permiten existir a
los trabajadores.
Siempre ha habido explotación.
Y claro que hay otra manera de ver la empresa y a los trabajadores.
La pregunta es ¿porqué hay empleo en Yecla?, la respuesta clara, directa y contundente; sin paliativos y sin circunloquios es «gracias a los empresarios que emprenden y crean empleo», esos mismo empresarios a los que la izquierda en general y muy particularmente los comunistas, atacan.
Para los comunistas, la forma de crear (es una forma de hablar) empleo es robar, vía impuestos, a quienes trabajan y levantan el país, para dárselo a los que no trabajan y viven del cuento. Para los comunistas, la forma de que los vagos y haraganes tengan casa, es promover la ocupación de las casas que las clases humildes de españoles han pagado para tener una renta para su jubilación y con esa ocupación beneficiar a los ocupas y delincuentes frente a los ciudadanos humildes que siempre han cumplido religiosamente con sus impuestos y con sus obligaciones. Como muestra: un copernicus.
Pd. soy consciente que a ojos del fascista de copernicus me acabo de convertir en facha y votante de Vox… pobre diablo ese miserable y despreciable ser que es coperncicus.
La negociación colectiva no es fácil, son intereses antagónicos que hay que conciliar. En un convenio nadie sale satisfecho del todo. Como el que vende una vivienda, el que vende piensa que la ha vendido barata y el que compra todo lo contrario, que la compra cara.
Todo esto se explica por que existe un modelo económico llamado capitalismo, donde una de sus «Leyes» es la competencia.
Cuando los sindicatos piden subidas salariales que la patronal estima que no son asumibles, le dicen; si subiéramos los salarios que nos estáis pidiendo «nos quedaríamos fuera de mercado». Es decir, el coste salarial haría encarecer las mercancías, en un mercado libre, hasta el punto de no ser competitivos en relación a la competencia, no afectadas por el convenio.
No obstante, para arrancar más mejoras en la negociación de un sector, el que sea, sus trabajadores tienen que estar movilizados, que no es el caso, veo más gente en el tardeo que gente preocupada por su convenio.
Dicho esto, el convenio no es para tirar cohetes, pero no es menos cierto que da estabilidad al sector y por lo tanto al empleo. Hoy, se disputan entre empresas el capta trabajadores formados, con experiencia. ¡Si te vienes conmigo te subo el sueldo!
El Convenio Colectivo es un mínimo, hay empresas que valoran a trabajadores/as y, en algunos se premia con sobres en B, otros en nómina en concepto de prima, incentivo…o lo que sea.
Algo a valorar es tener en Yecla una industria como la que tenemos. En estos días de navidad cuando se junta el personal, me decía una persona de Villena (zona zapatera) que el empleo está muy mal. Lo mismo en Pinoso, Caudete, Jumilla, hasta de Almansa hay personas trabajando que vienen a trabajar al pueblo.
¡¡Esto solo se valora cuando se pierde!! Nunca se está a salvo de alguna burbuja y que se nos caiga alguna rama de nuestra fabricación.
Más en un mundo alterado por un delincuente como Trump (condenado por 34 delitos e imputado por otros 57). De momento pese a guerras, Genocidios y Golpes de Estado del imperialismo USA, la exportaciones suben y el trabajo, de momento, no se resiente.
Ya veremos hasta cuando resiste nuestra industria en un contexto político que solo conduce al desastre.
Felicitar a sindicatos y patronal por el Convenio, en la seguridad que les hubiese gustado otro mejor a unos y otros.
El payaso, en unas horas…. Un poco de adoctrinamiento fascista-comunista.
Como si alguien le importara, en unas horas.
Este ultra de VOX no tiene espera. Saca su catecismo del ODIO. En la Alemania nazi y otros movimientos fascistas en el mundo hay cinco temas principales de la educación fascista, uno de ellos la «demonización de la izquierda»
Este payaso reproduce la educación fascista de la Alemania nazi y de la extrema derecha de Trump, Orban, Abascal…
La prueba del algodón es que del CONVENIO no dice nada. Que raro. Lo mismo NO COTIZA las horas extras.
Paciencia, en unas horas.
Una de las características más desconcertantes de copernicus: el Comunistus Resentidus, no es su agresividad verbal ni su obsesión por la consigna, sino algo aún más profundo y limitante: su absoluta incapacidad para aceptar la realidad tal y como es.
Para el copernicus, el Comunistus Resentidus, la realidad no existe como un conjunto de hechos objetivos, sino como un material maleable que debe adaptarse (a golpes si es necesario) a su dogma previo. Si los hechos coinciden con su ideología, son irrefutables verdades científicas. Si la contradicen, pasan automáticamente a ser mentiras, manipulación, bulos o propaganda del enemigo.
La realidad es peligrosa para el Resentidus porque no obedece consignas, porque no se deja intimidar por pancartas. Por eso, cuando la realidad muestra datos incómodos, consecuencias indeseadas o resultados contrarios a lo prometido por “los suyos”, copernicus, el comunista Resentidus entra en un estado de negación casi patológico: Mira hacia otro lado, niega, minimiza y reformula. Y si nada funciona, ataca al mensajero.
Los etólogos describen su comportamiento primitivo como un mecanismo de defensa primario. El comunistus Resentidus no puede aceptar que su visión del mundo esté equivocada, porque eso implicaría reconocer error, y reconocer error implicaría pensamiento crítico, algo incompatible con su estructura mental.
Así, construye una realidad paralela donde:
Los fracasos siempre son culpa de otros.
Los éxitos ajenos son falsos o irrelevantes.
Las contradicciones no existen, solo “contextos”.
El Resentidus no cree en la evidencia, cree en la fe ideológica. Los hechos no se analizan: se aceptan o se rechazan según su procedencia. Si un dato viene del “bando correcto”, se aplaude sin leer. Si viene del “bando incorrecto”, se desacredita sin pensar. Este comportamiento convierte al comunista Resentidus, copernicus, en un ser impermeable al aprendizaje. Nada le enseña. Nada le corrige. Nada le hace replantearse nada.
Copernicus Vive en un estado constante de disonancia cognitiva, pero lejos de incomodarle, se ha acostumbrado a ella como quien se acostumbra a la humedad de su cueva. La contradicción ya no le molesta: es su hábitat natural. Puede defender hoy una cosa y mañana la contraria sin sentir el menor rubor. Puede negar lo evidente y afirmar lo absurdo con la misma vehemencia. Para él, coherencia es repetir lo que toca en cada momento.
Copernicus, el Homus Comunistus Resentidus con el mundo, no acepta la realidad porque aceptarla significaría abandonar el dogma. Y sin dogma, el Resentidus no sabría quién es. Por eso prefiere vivir en una realidad inventada, cómoda, simple y hostil al pensamiento crítico. Un mundo donde siempre tiene razón, aunque todo a su alrededor demuestre lo contrario.
El próximo convenio te quiero negociando. Si no eres capaz ni de asistir a las asambleas.
Esto requiere un comunicado, en unas horas.
Por adelantar algo, el que protesta es un empresario con «diferencias» con la cúpula empresarial.
Por lo que veo, para negociar el convenio de la madera y aplicarlo ahora hay que saber de medicina, incluso, le afecta si hay cola en la consulta, si hay epidemia, etc.
Cuando el mundo habla de conciliación familiar (cada vez cuidamos más a padres y perros que a hijos), de reducir jornadas para repartir trabajos (parece que la IA avanza en esa dirección), de trabajo desde casa (no solo hay productores en el convenio), horarios flexibles, etc., el convenio trata a su trabajadores como en el siglo pasado: quien falte no cobra. Y el 1% lo retienen a cuenta.
Con un nivel de absentismo del 5,1% en el sector , es decir, donde el 95% de trabajadores se deja la piel sin ausencias y echando horas cuando se necesita, se duda de estos y no son capaces de subir el 3,5% directamente.
Para la mejora de productividad y mayor creación de valor este no es el camino.
Para tener paz social tampoco necesitamos a estos sindicatos, bastaría con Arema.