El pleno ordinario celebrado el 6 de abril en el Ayuntamiento de Yecla estuvo marcado por las mociones de los grupos y por el enfrentamiento final sobre las trabajadoras de la limpieza. La sesión aprobó la propuesta socialista sobre la Bodega Romana y la moción popular sobre recursos hídricos. En cambio, rechazó las iniciativas de IU sobre alquileres y de Vox sobre el acceso a dependencias municipales con el rostro cubierto.
La bodega romana
La iniciativa del PSOE sobre el yacimiento de la Fuente del Pinar fue una de las más respaldadas de la noche. Salió adelante con 18 votos a favor y 3 en contra de Vox. El objetivo era que el pleno mostrara su apoyo a la declaración como Bien de Interés Cultural para reforzar la protección patrimonial del enclave. Ese procedimiento ya había sido incoado por la Dirección General de Patrimonio Cultural en abril de 2025.
Cristóbal Ruiz defendió que el hallazgo puede convertirse en un foco cultural y turístico para Yecla. El portavoz socialista pidió que el asunto deje de estar paralizado y afirmó que “vamos a ver si se pone voluntad” para que el espacio pueda abrirse a visitas después de la reforma que la Fundación AYNAT realizó de la bodega con fondos públicos. En este contexto, el conflicto patrimonial convivió en el pleno con otros debates municipales, como el de las limpiadoras, sobre el que este diario ya informó en la noticia de la huelga anunciada por las trabajadoras.
Alberto Martínez respaldó la moción y sostuvo que ha habido inversión pública en excavación y puesta en valor, mientras el aprovechamiento sigue sin abrirse al conjunto de la ciudadanía. El portavoz de IU reclamó que la gestión futura sea “también una colaboración público-privada”. Vicente Quiles se mostró favorable a proteger el yacimiento, pero pidió verificar con técnicos independientes el alcance exacto de los restos. Pedro Lorenzo, por parte del PP, enmarcó el apoyo del gobierno en la apuesta por reforzar la oferta cultural y turística de Yecla.
El debate del agua
La otra moción aprobada fue la del Grupo Popular sobre la conducción Júcar-Vinalopó. El acuerdo salió adelante con dos enmiendas, una de Vox y otra del PSOE. El texto reclama que el cuarto ciclo de planificación hidrológica incorpore la sobreexplotación de los acuíferos del Altiplano y avance en infraestructuras para asegurar el abastecimiento de Yecla y Jumilla.
Pedro Lorenzo defendió que la situación del campo exige medidas urgentes. “Si tenemos clara la solución, hay que ponerla en marcha y cuanto antes”, afirmó. Alberto Martínez mantuvo el rechazo de IU y aseguró que antes de pedir más aportes externos “primero hay que decidir qué se puede cultivar”. Ruiz reclamó que el agua no se convierta en “una pelea política”. Quiles apoyó la conexión entre cuencas y dijo que Vox siempre defenderá que el agua excedentaria llegue a las zonas deficitarias.
Vivienda y rostro cubierto
La propuesta de IU sobre la prórroga extraordinaria de los contratos de alquiler fue rechazada. Martínez la justificó por las dificultades de acceso a la vivienda que sufren jóvenes y familias. Vox votó en contra y rechazó toda intervención del mercado. El PP también se opuso y sostuvo que esas políticas acaban reduciendo oferta y encareciendo precios.
Tampoco prosperó la moción de Vox sobre el acceso a dependencias municipales con ocultación integral del rostro. Quiles admitió que “no es un problema que exista ahora mismo realmente en Yecla”, pero defendió actuar con anticipación. El PP dijo compartir el fondo, aunque se abstuvo por reparos jurídicos. IU la calificó de propuesta racista. En paralelo, el conflicto de las limpiadoras volvió a colarse en el pleno. Ruiz y Martínez reprocharon al gobierno su falta de iniciativa, mientras PP y Vox apelaron a los límites del procedimiento concursal. En la Región de Murcia, estos pasos previos se encuadran en las conciliaciones laborales ante el SMAC.
Convenios aprobados
La parte más institucional del pleno dejó acuerdos amplios. La corporación aprobó los convenios con SPANDY, ADFY, AFEMY, la Asociación de Mayordomos y el Yeclano Deportivo. Fue el tramo menos bronco de una sesión que, sin embargo, volvió a mostrar la distancia política entre gobierno y oposición en los asuntos de mayor carga social y estratégica para Yecla.
















