El entrenador yeclano Antonio Puche ha cerrado con una derrota su brillante papel al frente de la selección sub-23 de China en la Copa Asia. El combinado chino que dige el yeclano cayó este sábado por 0-4 frente a Japón en la final de la competición, celebrada en el estadio Príncipe Abdullah Al Faisal (Arabia Saudí). A pesar del resultado, el torneo supone un hito en la carrera del técnico y en la historia reciente del fútbol chino.
El equipo dirigido por Puche había firmado un recorrido impecable hasta la final. No encajó ningún gol en toda la competición y superó la fase de grupos por primera vez. En cuartos de final se impusieron en la tanda de penaltis y en semifinales vencieron por 0-3 a Vietnam.
“Los chavales tienen una mentalidad ganadora muy fuerte”, destacó el técnico antes del partido decisivo, en declaraciones al diario La Verdad. Reconocía también que Japón era “una potencia no solo en Asia, sino a nivel mundial”.
La final, sin embargo, evidenció la diferencia de nivel. Japón, campeona en dos ediciones anteriores, se mostró muy superior y confirmó su papel de favorita, imponiendo un juego rápido, preciso y contundente.
Un yeclano con vocación internacional
Antonio Puche, de 53 años, tiene un largo historial en el mundo del fútbol. Como jugador, fue pichichi en Segunda División y debutó en Primera con apenas 17 años. En el tramo final de su carrera jugó en el Yeclano, como hicieron también su padre y hermanos.
Tras colgar las botas, ha entrenado en varios países. Fue segundo entrenador en clubes como el Hércules, el Racing de Santander o el Saint-Étienne francés. Su salto a Asia llegó tras un exitoso paso por Kuwait, donde ganó la Copa de Asia de clubes con el Al Qadsia.
Uno de los momentos clave en su carrera fue la llamada de la Federación China, con un ambicioso plan de crecimiento. “Hace pocos años se puso la asignatura de fútbol en los colegios. Es muy importante. Eso va a cambiar el fútbol en China, estoy completamente convencido”, afirmaba el técnico yeclano.
Desafíos y oportunidades en China
En su etapa al frente de la sub-23, Puche ha observado con detalle el panorama del fútbol base chino. Señala que algunos jugadores comienzan a entrenar tarde, incluso con 12 o 13 años, pero subraya que eso está empezando a cambiar.
“Hoy en día no hay distancias en el fútbol. Todo está muy globalizado”, reflexiona Puche, quien ha apostado por aportar su experiencia y formación a un fútbol en evolución. Además, considera que el fútbol chino ha aprendido de errores pasados, como el fichaje masivo de estrellas sin desarrollar una base sólida.
Orgullo local con mirada global
La figura de Antonio Puche sigue generando orgullo en Yecla, donde muchos siguen de cerca sus pasos por el mundo. La derrota en la final no empaña un torneo histórico. Bajo su dirección, China ha firmado su mejor actuación en la Copa Asia sub-23.
















