Los técnicos ya están trabajando en la cúpula de la Basílica de la Purísima y la techumbre del edificio que sufrió este jueves importantes daños tras una fuerte ráfaga de viento que desprendió numerosos azulejos del emblemático templo. El suceso no ha causado daños personales, pero sí una profunda consternación entre los vecinos de Yecla.
Este viernes por la mañana, la alcaldesa Remedios Lajara, la consejera de Cultura Carmen María Conesa y el arquitecto especialista en patrimonio Juan de Dios de la Hoz se desplazaron hasta el templo para inspeccionar los daños y planificar una intervención urgente. La Unidad de Emergencias de Protección al Patrimonio Cultural ha sido activada por el Gobierno Regional para actuar con la máxima rapidez.
“La intervención de emergencia tiene que ser inmediata. Hay que asegurar toda la zona y colocar andamios para evitar nuevos desprendimientos”, explicó el arquitecto Juan de Dios de la Hoz . Añadió que será necesaria una grúa de gran tamaño: “Habrá que usar grúas y andamios para llegar a todos los puntos con seguridad”.
Seguridad, prioridad absoluta
Juan de Dios de la Hoz explicó que los elementos desprendidos son “lágrimas”, piezas cerámicas vidriadas sujetas con clavos de hierro centenarios. “Esos clavos están anclados en argamasa que también se ha desplazado”, lo que habría favorecido el desprendimiento por el viento.
Aunque el análisis estructural se desarrollará en los próximos días, ya se preparan medios para intervenir de inmediato. “La parte más difícil es montar los medios auxiliares con total seguridad. Estamos debajo de un faldón que se puede desplazar”, advirtió el arquitecto.
La documentación técnica se contrastará con imágenes tomadas por dron hace un año. Se busca así confirmar el estado previo de la estructura y planificar con precisión la restauración.
Los trabajos de seguridad se iniciarán en breve. La restauración completa, sin embargo, requerirá más tiempo. “No es una intervención pequeña”, concluyó de la Hoz. Se prevé una actuación prolongada durante meses, especialmente en la reproducción de las piezas cerámicas, que deberán elaborarse de forma artesanal para respetar los colores originales de la cúpula.
Llamamiento a la ciudadanía
La alcaldesa lanzó un llamamiento para recuperar las piezas desprendidas que algunos vecinos han decidido recoger del suelo y llevarse a sus casas: “Son parte del patrimonio de Yecla y necesitamos analizarlas para poder reproducirlas con fidelidad”. Lajara agradeció el apoyo del Obispado, de los técnicos y de los vecinos: “Ayer todos nos quedamos con el corazón encogido. Es un símbolo muy importante para los yeclanos”.
Durante su intervención, también insistió en que “las administraciones debemos colaborar, no solo técnicamente, sino también con futuras partidas presupuestarias para su restauración”.

El patrimonio de toda la Región
Por su parte, la consejera Carmen María Conesa señaló que “la imagen de la Purísima no es solo una seña de identidad de Yecla, sino también de toda la Región de Murcia”. Subrayó la coordinación entre administraciones: “Damos una respuesta de inmediatez y de coordinación desde el primer momento”.
Confirmó que “las pinturas interiores no han sufrido daños” y explicó que desde ayer por la tarde se ha trabajado junto al Ayuntamiento, el Obispado y los técnicos de la Dirección General de Patrimonio.
Conesa destacó que la Región de Murcia cuenta con una unidad de emergencias cultural activa, “una herramienta muy válida que pocas comunidades tienen” y que permite actuar con rapidez y seguridad ante daños en bienes de interés cultural.
















