El Cabildo de Cofradías de Yecla ha reunido con urgencia a hermandades y cofradías para organizar la Semana Santa de 2026 que comienza en apenas 10 días. La cita ha servido para explicar los cambios que impondrá el cierre de la Basílica de la Purísima después de los daños del templo que sigue pendiente de la actuación urgente para su apertura.
El Plenario se celebró anoche en la sede del Cabildo, donde acudieron la alcaldesa, Remedios Lajara, y los concejales de Cultura, Festejos y Policía Local. También estuvo presente el jefe de la Policía Local.
El Real Cabildo Superior de Cofradías Pasionarias, con su presidente al frente, José Manuel Martí, convocó el encuentro para trasladar la información más relevante.
Carpa y recorridos
Los responsables del Cabildo avanzaron que la Basílica no podrá guardar este año los pasos y tronos procesionales. Sí se prevé, no obstante, una apertura parcial del interior para recuperar el culto en próximos días.
Que la Basílica pueda reabrirse parcialmente al culto en próximos días es una noticia esperada. Pero la logística procesional exige espacios amplios y seguros.
Ante ese escenario, Cabildo y Ayuntamiento han diseñado recorridos alternativos para todos los desfiles. La principal medida será una carpa de grandes dimensiones en el aparcamiento de la calle del Niño.
Ese espacio servirá para custodiar los tronos y facilitar su preparación antes de cada procesión. Allí se organizarán también los dispositivos y las medidas de seguridad.
La instalación permitirá que cada hermandad tenga un punto común de montaje, control y salida. La carpa servirá además como resguardo ante posibles contratiempos meteorológicos durante la preparación.
Su montaje facilitará un trabajo más ordenado para portapasos, bandas y responsables. Montaje, orden del cortejo y salida podrán prepararse con mayor control.
Tradición en la calle
El Plenario permitió trasladar a las cofradías la información básica sobre esta reorganización. El objetivo es mantener una celebración normal y digna en las calles.
La adaptación afecta a una tradición que cada primavera moviliza a cientos de cofrades, bandas y familias. También requiere coordinar horarios, itinerarios y accesos con mayor precisión.
Se trata de una de las manifestaciones culturales y religiosas más arraigadas de la ciudad. El Cabildo insistió en que la Semana Santa forma parte del patrimonio emocional de Yecla.
Mantenerla en la calle es también preservar una tradición muy reconocible para el municipio. El mensaje trasladado fue de continuidad, aunque con cambios relevantes respecto a años anteriores.
El reto pasa ahora por concretar cada recorrido y asegurar entradas, salidas y zonas de espera. Todo ello deberá cerrarse con el visto bueno de seguridad y de las hermandades.
Motivo del cambio
La convocatoria respondió a la situación excepcional que atraviesa el templo desde el 5 de febrero. Ese día quedó cerrado al culto tras el desprendimiento de parte de la azulejería de su cúpula.
Desde entonces, arquitectos y técnicos de la Diócesis preparan la intervención para asegurar el inmueble y planificar la reparación. La decisión de convocar con urgencia el Plenario buscó evitar improvisaciones en plena cuenta atrás cuaresmal.
El cierre del templo altera uno de los puntos tradicionales de salida, recogida y preparación de los desfiles como es la basílica. Esa circunstancia obliga a replantear recorridos y espacios de apoyo.
La caída de piezas en la cúpula ya motivó una actuación urgente. El Ayuntamiento de Yecla informó además de la evaluación técnica y de las primeras medidas de seguridad.
Apoyo municipal
El Cabildo agradeció la presencia de las autoridades municipales en una reunión decisiva para las próximas semanas. Según trasladó, el Ayuntamiento ha ofrecido colaboración total.
La alcaldesa y los concejales presentes mostraron plena disposición para atender las necesidades del Cabildo. La coordinación con Policía Local será clave en cortes, accesos y seguridad.
Ese apoyo incluye la organización logística y la aportación de medios humanos y materiales. Semana Santa no solo mueve a las cofradías. También activa la vida social, comercial y cultural del centro urbano durante varios días.
Con ese respaldo, las procesiones de 2026 buscan abrirse paso pese a una coyuntura inédita. Yecla prepara así una Semana Santa distinta, pero decidida a no perder su pulso público.
















