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miércoles, agosto 19, 2026 🌊
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Carta a la dirección: ¿Qué está pasando con la sanidad en Yecla?

Me dirijo a ustedes con la intención de denunciar una situación que, por lo que he podido conocer, no parece ser un hecho puntual y que afecta a muchos yeclanos y yeclanas.

El motivo es el siguiente: yo vivo en Valencia y mi madre, que ya es una persona mayor, ha sido derivada en las últimas ocasiones al Hospital de Molina de Segura para realizarse pruebas diagnósticas que también se han realizado históricamente en el Hospital Virgen del Castillo de Yecla.

No estoy diciendo que estas pruebas ya no puedan realizarse en Yecla. La situación, por lo que he podido conocer, es más compleja: en algunos casos determinados servicios no están disponibles, en otros no hay suficiente personal para realizarlas y, en otros, las listas de espera hacen que los pacientes sean derivados a otros centros para poder ser atendidos en un plazo razonable. El resultado, sin embargo, es el mismo: pacientes de Yecla que terminan desplazándose a otros municipios que están lejos para recibir una atención que, en determinadas circunstancias, podría prestarse en su propio hospital.

El Hospital de Molina es un centro sanitario privado que mantiene acuerdos con la Administración regional para atender a pacientes de la sanidad pública. Y ante esta situación, más que una reflexión, me surgen muchas preguntas que creo que merecen una respuesta clara y transparente.

¿Es razonable que tenga que hacer 600 kilómetros para acompañar a mi madre a una ecografía?

Vivo en Valencia. Cuando tengo que acompañarla porque, debido a su edad, no puede desplazarse sola, una prueba que podría realizarse en Yecla supone para mí tener que hacer unos 200 kilómetros adicionales en cada desplazamiento.

Pero mi caso personal es lo de menos. Lo verdaderamente preocupante es preguntarnos qué está ocurriendo con el Hospital Virgen del Castillo.

¿Estamos ante un hospital cada vez más disfuncional? ¿De qué sirve invertir dinero en mejorar sus instalaciones y hacer que el edificio sea más bonito si, al mismo tiempo, determinados servicios no están disponibles, falta personal para realizar determinadas pruebas o existen listas de espera que hacen que los pacientes tengan que ser enviados a otros municipios?

Y aquí es donde me surgen todavía más preguntas.

¿Por qué se está derivando a pacientes de Yecla a un hospital privado de Molina de Segura cuando, en algunos casos, esas pruebas podrían realizarse en el propio Hospital Virgen del Castillo si existieran los servicios, los medios y el personal necesarios para atenderlas?

¿Cuánto dinero público se destina a estas derivaciones? ¿Cuánto se paga por cada paciente o por cada prueba? ¿Cuántos pacientes de Yecla son atendidos anualmente en ese centro? ¿Cuánto dinero supone todo ello para las arcas públicas?

Y, sobre todo, ¿por qué se apuesta por este modelo en lugar de invertir esos recursos en hacer plenamente funcional el Hospital Virgen del Castillo?

Creo que los ciudadanos tenemos derecho a conocer las respuestas.

No planteo estas preguntas desde el enfrentamiento ni contra los profesionales que trabajan en uno u otro centro. Tampoco cuestiono que, cuando sea necesario, un paciente tenga que ser derivado a otro hospital. Lo que cuestiono es que pueda estar convirtiéndose en algo habitual y que no exista una explicación clara sobre los motivos, los costes y las consecuencias que esta política tiene para Yecla.

¿No supone esto un agravio para los yeclanos y yeclanas?

Desde mi punto de vista, existe una sensación cada vez mayor de que Yecla recibe las migajas de las decisiones de una Administración regional demasiado centralista y demasiado pendiente de su ombligo de capitalino, mientras nuestra ciudad tiene que conformarse con lo que llega. Y quizá lo más preocupante sea que hemos terminado normalizando situaciones que no deberíamos normalizar.

Por eso apelo a nuestra alcaldesa para que defienda con mayor firmeza los intereses de sus paisanos y paisanas y reclame a la Administración regional explicaciones claras sobre la situación del Hospital Virgen del Castillo y sobre las derivaciones de pacientes a otros centros.

Apelo también a los grupos de la oposición para que investiguen, pregunten y trasladen a la ciudadanía qué está ocurriendo. Su obligación, al igual que la del Gobierno municipal, es defender los intereses de Yecla y exigir transparencia.

Y apelo, sobre todo, a los propios yeclanos y yeclanas.

No deberíamos conformarnos. No deberíamos normalizar que servicios que antes teníamos en nuestra ciudad vayan quedando limitados o insuficientemente dotados sin preguntarnos por qué. Si queremos a Yecla, no basta con decirlo. También hay que defenderla con hechos, exigir lo que nos corresponde y reclamar que nuestros servicios públicos estén a la altura de las necesidades de sus ciudadanos.

Las próximas elecciones municipales serán, además, una oportunidad para que los ciudadanos valoremos qué han hecho nuestros representantes y qué no han hecho. Porque exigir responsabilidades forma parte de nuestra democracia.

También quiero dirigirme a los medios de comunicación. Necesitamos que estas cuestiones se investiguen, que se dé voz a los ciudadanos y que se conozcan los datos.

¿Cuánto dinero público se está destinando a estas derivaciones? ¿Por qué se producen? ¿Qué servicios no están disponibles en Yecla? ¿Dónde existen problemas de personal o listas de espera? ¿Y qué consecuencias tiene todo ello para nuestra ciudad?

Pido disculpas de antemano si alguna de mis palabras puede herir alguna sensibilidad. No es mi intención. Mi única pretensión es hacer pensar, abrir un debate y pedir explicaciones sobre algo que considero importante.

Aunque ya no viva en Yecla, soy yeclano. Allí tengo a muchas personas a las que quiero y sigo sintiendo mi tierra como propia. Y precisamente por eso me duele ver cómo, en demasiadas ocasiones, nuestra ciudad parece quedar en segundo plano.

A Yecla no solo hay que quererla de palabra. También hay que defenderla con hechos.

Ramon Ibáñez Pérez

Me dirijo a ustedes con la intención de denunciar una situación que, por lo que he podido conocer, no parece ser un hecho puntual y que afecta a muchos yeclanos y yeclanas.

El motivo es el siguiente: yo vivo en Valencia y mi madre, que ya es una persona mayor, ha sido derivada en las últimas ocasiones al Hospital de Molina de Segura para realizarse pruebas diagnósticas que también se han realizado históricamente en el Hospital Virgen del Castillo de Yecla.

No estoy diciendo que estas pruebas ya no puedan realizarse en Yecla. La situación, por lo que he podido conocer, es más compleja: en algunos casos determinados servicios no están disponibles, en otros no hay suficiente personal para realizarlas y, en otros, las listas de espera hacen que los pacientes sean derivados a otros centros para poder ser atendidos en un plazo razonable. El resultado, sin embargo, es el mismo: pacientes de Yecla que terminan desplazándose a otros municipios que están lejos para recibir una atención que, en determinadas circunstancias, podría prestarse en su propio hospital.

El Hospital de Molina es un centro sanitario privado que mantiene acuerdos con la Administración regional para atender a pacientes de la sanidad pública. Y ante esta situación, más que una reflexión, me surgen muchas preguntas que creo que merecen una respuesta clara y transparente.

¿Es razonable que tenga que hacer 600 kilómetros para acompañar a mi madre a una ecografía?

Vivo en Valencia. Cuando tengo que acompañarla porque, debido a su edad, no puede desplazarse sola, una prueba que podría realizarse en Yecla supone para mí tener que hacer unos 200 kilómetros adicionales en cada desplazamiento.

Pero mi caso personal es lo de menos. Lo verdaderamente preocupante es preguntarnos qué está ocurriendo con el Hospital Virgen del Castillo.

¿Estamos ante un hospital cada vez más disfuncional? ¿De qué sirve invertir dinero en mejorar sus instalaciones y hacer que el edificio sea más bonito si, al mismo tiempo, determinados servicios no están disponibles, falta personal para realizar determinadas pruebas o existen listas de espera que hacen que los pacientes tengan que ser enviados a otros municipios?

Y aquí es donde me surgen todavía más preguntas.

¿Por qué se está derivando a pacientes de Yecla a un hospital privado de Molina de Segura cuando, en algunos casos, esas pruebas podrían realizarse en el propio Hospital Virgen del Castillo si existieran los servicios, los medios y el personal necesarios para atenderlas?

¿Cuánto dinero público se destina a estas derivaciones? ¿Cuánto se paga por cada paciente o por cada prueba? ¿Cuántos pacientes de Yecla son atendidos anualmente en ese centro? ¿Cuánto dinero supone todo ello para las arcas públicas?

Y, sobre todo, ¿por qué se apuesta por este modelo en lugar de invertir esos recursos en hacer plenamente funcional el Hospital Virgen del Castillo?

Creo que los ciudadanos tenemos derecho a conocer las respuestas.

No planteo estas preguntas desde el enfrentamiento ni contra los profesionales que trabajan en uno u otro centro. Tampoco cuestiono que, cuando sea necesario, un paciente tenga que ser derivado a otro hospital. Lo que cuestiono es que pueda estar convirtiéndose en algo habitual y que no exista una explicación clara sobre los motivos, los costes y las consecuencias que esta política tiene para Yecla.

¿No supone esto un agravio para los yeclanos y yeclanas?

Desde mi punto de vista, existe una sensación cada vez mayor de que Yecla recibe las migajas de las decisiones de una Administración regional demasiado centralista y demasiado pendiente de su ombligo de capitalino, mientras nuestra ciudad tiene que conformarse con lo que llega. Y quizá lo más preocupante sea que hemos terminado normalizando situaciones que no deberíamos normalizar.

Por eso apelo a nuestra alcaldesa para que defienda con mayor firmeza los intereses de sus paisanos y paisanas y reclame a la Administración regional explicaciones claras sobre la situación del Hospital Virgen del Castillo y sobre las derivaciones de pacientes a otros centros.

Apelo también a los grupos de la oposición para que investiguen, pregunten y trasladen a la ciudadanía qué está ocurriendo. Su obligación, al igual que la del Gobierno municipal, es defender los intereses de Yecla y exigir transparencia.

Y apelo, sobre todo, a los propios yeclanos y yeclanas.

No deberíamos conformarnos. No deberíamos normalizar que servicios que antes teníamos en nuestra ciudad vayan quedando limitados o insuficientemente dotados sin preguntarnos por qué. Si queremos a Yecla, no basta con decirlo. También hay que defenderla con hechos, exigir lo que nos corresponde y reclamar que nuestros servicios públicos estén a la altura de las necesidades de sus ciudadanos.

Las próximas elecciones municipales serán, además, una oportunidad para que los ciudadanos valoremos qué han hecho nuestros representantes y qué no han hecho. Porque exigir responsabilidades forma parte de nuestra democracia.

También quiero dirigirme a los medios de comunicación. Necesitamos que estas cuestiones se investiguen, que se dé voz a los ciudadanos y que se conozcan los datos.

¿Cuánto dinero público se está destinando a estas derivaciones? ¿Por qué se producen? ¿Qué servicios no están disponibles en Yecla? ¿Dónde existen problemas de personal o listas de espera? ¿Y qué consecuencias tiene todo ello para nuestra ciudad?

Pido disculpas de antemano si alguna de mis palabras puede herir alguna sensibilidad. No es mi intención. Mi única pretensión es hacer pensar, abrir un debate y pedir explicaciones sobre algo que considero importante.

Aunque ya no viva en Yecla, soy yeclano. Allí tengo a muchas personas a las que quiero y sigo sintiendo mi tierra como propia. Y precisamente por eso me duele ver cómo, en demasiadas ocasiones, nuestra ciudad parece quedar en segundo plano.

A Yecla no solo hay que quererla de palabra. También hay que defenderla con hechos.

Ramon Ibáñez Pérez

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2 COMENTARIOS

  1. Lo mismo hay que tocar más arriba. La Sanidad murciana SMS es competencia de la Comunidad Autónoma? Si es así, pido disolver el Gobierno autonómico, solo dejar a López Miras para que siga cobrando y algún allegado más.
    Lo de derivar enfermos a Hospitales «concertados» es una práctica antigua, en la región. Me operaron de algo de «baja importancia» y me enviaron a Molina de Segura. Lo mismo hace seis años.
    Los que nos gobiernan en Murcia no creen en lo público, en la SANIDAD PUBLICA tampoco.
    Este es el epicentro de los males, de quienes gestionan hospitales públicos, están más por lo privado.
    Ejemplo escandaloso: AYUSO en Madrid, derivando a pacientes a las principales empresas del sector, como el gigante QUIRON. Pagando cientos de millones de euros.

    Agradezco tu nacionalismo yeclano, la cosa no va por ahí, es cuestión de intereses y PP y VOX en sanidad, sus intereses los tienen claro, la SANIDAD-NEGOCIO.
    No vayas con la cartilla sanitaria, hay que ir con la tarjeta de crédito. Si eres rico y te puedes pagar la Sanidad privada no tengo nada más que decir, si no es así, ya sabes o debes saber quienes están por lo público y quienes por lo privado.
    Llevamos 25 años del mismo partido, «sin querer a Yecla». Siempre ganan los mismos y siempre son los que están por la privatización, externalización de servicios…y todo eso.
    Que no queremos cambiar? De poco sirven las quejas salvo para que no te salga un ulcera de estómago, liberando el disgusto de hacer tantos kilómetros.

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