Casi dos décadas han pasado desde que el Gobierno regional impulsó una nueva autovía para comunicar directamente Yecla con Santomera. El proyecto avanzó administrativamente, tuvo trazados, estudios y previsiones económicas. Sin embargo, las obras nunca comenzaron y la infraestructura continúa pendiente.
La historia se remonta a marzo de 2007, durante la presidencia regional de Ramón Luis Valcárcel. Entonces se presentó en Yecla un primer diseño de la futura carretera de alta capacidad. La actuación pretendía comunicar el Altiplano con el centro regional y continuar posteriormente hacia el Mar Menor.
Aquel planteamiento inicial hablaba de unos 62 kilómetros y una inversión cercana a 300 millones de euros. El recorrido previsto atravesaba territorio murciano y valenciano, con un tramo importante dentro del término municipal de Pinoso.
La infraestructura debía enlazar Yecla, Pinoso, Fortuna, Abanilla y Santomera. Desde este último municipio podría conectarse con el corredor hacia San Javier. El objetivo era crear una salida más directa desde Yecla hacia Murcia y la costa regional.
El Ejecutivo autonómico defendía entonces la actuación por su capacidad para mejorar las comunicaciones y favorecer el desarrollo industrial. También debía absorber parte del importante tráfico pesado existente en las carreteras convencionales de la zona.
El proyecto siguió avanzando
La iniciativa no quedó inicialmente en una declaración política. En abril de 2008, el Consejo de Gobierno regional autorizó la contratación de los estudios necesarios para desarrollar la autovía.
La asistencia técnica incluía el estudio informativo, la evaluación ambiental y el proyecto de trazado. Su presupuesto ascendía a 2,94 millones de euros y debía ejecutarse durante varias anualidades.
El proyecto volvió a presentarse públicamente en Yecla en noviembre de 2009. En aquella ocasión fue el consejero José Ballesta quien explicó el estudio informativo junto al entonces alcalde, Juan Miguel Benedito.
Las cifras habían cambiado respecto al primer planteamiento. El Gobierno regional hablaba entonces de 225 millones de inversión, 2.500 empleos y 7,3 millones de vehículos anuales. También calculaba una reducción notable de los tiempos de desplazamiento hacia Murcia.
Llegó hasta información pública
El procedimiento administrativo continuó durante 2009 y 2010. La Dirección General de Carreteras aprobó técnicamente el estudio y seleccionó una alternativa para el trazado.
En julio de 2010, el Boletín Oficial de la Región publicó una segunda información pública para la aprobación definitiva. El documento recogía una alternativa de unos 56 kilómetros, modificada después de varias alegaciones.
Aquello demostraba que la autovía había superado ampliamente la fase de una simple idea política. Existían estudios técnicos, alternativas analizadas y trámites administrativos desarrollados durante varios años.
Sin embargo, la crisis económica terminó frenando numerosos proyectos de obra pública. La autovía Yecla Santomera fue perdiendo protagonismo y nunca se llegó a licitar su construcción completa.
La A 33 cambió Yecla
Durante estos años sí avanzó otra infraestructura fundamental para el municipio. La apertura completa de la A 33 terminó en enero de 2024 con décadas de reivindicaciones de los vecinos y empresarios yeclanos.
Esta autovía mejoró especialmente las conexiones hacia Jumilla, Caudete, Alicante y Valencia. Sin embargo, no sustituye el corredor planteado hacia Fortuna, Abanilla y Santomera, que perseguía otra vertebración territorial.
Los datos posteriores han demostrado la importancia de las grandes comunicaciones para Yecla. El tráfico pesado aumentó considerablemente después de completarse la A 33, reforzando su función como corredor industrial.
Sigue figurando sobre el papel
Lo llamativo es que la autovía Yecla Santomera no ha desaparecido completamente de la planificación regional.
La versión inicial del actual Plan de Ordenación Territorial mantiene la denominada autovía Yecla Santomera, RM 4, entre sus actuaciones viarias estructurantes. El documento considera que favorecería el comercio y mejoraría la accesibilidad entre el Altiplano y el Mar Menor.
Por tanto, casi veinte años después de aquella primera presentación, la infraestructura continúa existiendo en los documentos de planificación, pero no sobre el terreno.
Yecla ha conseguido durante este tiempo su conexión completa mediante la A 33. Queda pendiente aquel segundo gran eje prometido a comienzos de siglo, pensado para acercar directamente el municipio al este regional.

















¡Pide el fraile por su boca,
pide sin vergüenza ni recato!
Si no van a tirar alquitrán,
¡repartan el sobre de inmediato!
¡A tomar por saco el trazado,
la variante y el ingeniero!
Si la autovía es un cuento…
¡AQUÍ QUEREMOS EL DINERO!