Varios vecinos de Yecla ya han pedido ayuda a «La Ambulancia del Deseo»

2
ambulancia del deseo

La ambulancia del deseo ha vuelto a Yecla para cumplir el sueño de un vecino. La semana pasada estuvieron en esta ciudad para ayudar a una mujer a cumplir su deseo de desplazarse desde una residencia, donde está viviendo encamada por su estado de salud, hasta la casa de su familia en Yecla. “Era un sencillo traslado de una persona que estaba aislada por el tema de la Covid-19. Son carencias emocionales que se pueden resolver de forma sencilla. Al final, muchas veces son peticiones nada complejas como ver el mar, visitar algún santuario, ir a su casa, ir a misa o a escuchar música…nuestro objetivo es escucharles y ayudarles”, explica uno de los fundadores del proyecto en España, Manuel Pardo. 

Pardo insiste en que el proyecto consiste en “escuchar a las personas, sobre todo en su parte más emocional. Y ayudarles a cumplir sus deseos siempre que necesiten una ambulancia o un equipo sanitario y que tengan una patología que les impida moverse. “No solo en casos de pacientes al final de la vida, sino también personas que están encamados, hospitalizados en casa, en residencias… Ayudamos a cumplir los deseos de tipo emocional”, comenta este promotor del proyecto en España.

ambulancia del deseoEsta persona recuerda con cariño algunos servicios como el de una persona que les pidió ver el mar por primera vez en su vida. “Estaba ingresada en la cama de una residencia. Ella no podía ir a la playa por sus propios medios. Lo conseguimos. Tuvo un día especial en la playa. Se bañó y comimos en un chiringuito. Es un orgullo poder compensar las carencias que han tenido. Somos la ayuda de personas que trabajan en residencias o centros de salud para solventar las carencias emocionales”, explica Manuel Pardo.

Orígenes de La Ambulancia del Deseo

La ambulancia del deseo está implantada desde que nació en Holanda en 2007. El conductor Kees Veldboer trasladaba al marinero Mario Stefanutto hasta el hospital donde le trataban de un cáncer. De camino al hospital, Kees Velddboer hizo un desvío hacia el puerto para que el enfermo pudiera ver el mar. Ese gesto provocó las lágrimas de emoción del enfermo, pues Stefanutto deseaba volver a navegar. El conductor de la ambulancia quedó profundamente conmovido por la inmensa felicidad que Mario experimentó y decidió multiplicar su idea. 

Esa primera historia fue el inicio de esta fundación, “La Ambulancia del deseo” que tiene dos vehículos ya en la Región de Murcia con los que atender la demanda de deseos.

Hoy la Fundación dispone de más de un centenar de sanitarios voluntarios con el conocimiento y preparación adecuada para cumplir todos estos sueños.


 

2 COMENTARIOS

  1. Nunca había oído hablar de estas ambulancias
    Me parece una gran iniciativa.
    Además me gustaría saber qué formación tendría que tener para poder participar en este proyecto.

  2. En un mundo un tanto deshumanizado estas gotas de humanidad son dignas de tener en cuenta, valorarlas y aplaudir estos gestos. La «ambulancia del deseo» que buena idea. Esto quienes mejor lo saben son las personas necesitadas, impedidas, y su familia.
    No conocía que existía esta «ambulancia» pero me alegro y lo manifiesto, para así agradecer estas cosas que hacen que todavía tengamos esperanza en un mundo más humano.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor introduce tu comentario
Por favor introduce tu nombre aquí