El Barça suma cuatro partidos en Liga sin conocer la victoria

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campo del barcelona
Imagen de Christian Pramberger en Pixabay

El FC Barcelona se encuentra inmerso en una crisis deportiva e institucional. El club ha iniciado una temporada que muchos consideran de transición. Un contexto convulso que se justifica en dos ejes básicos. Por un lado, el vestuario ha iniciado un proceso de renovación que hace muchos cursos que externamente se demandaba. La plantilla envejecida que el Barça tenía el año pasado ha dado paso a una eclosión de joven talento.

Nombres importantes en la historia reciente del Barça como son Luis Suárez, Ivan Rakitic o -en menor medida- Arturo Vidal, han hecho las maletas y se han ido lejos del Camp Nou. Su lugar lo han ocupado una serie de jóvenes que se encuentran en una fase iniciativa de su carrera deportiva y que tienen ambición y ganas de trabajar. Hombres como Trincao, Ansu Fati o Ronald Araujo. El contexto actual de reconstrucción quizás no es el más idóneo para estos jugadores, ya que se les demanda un rendimiento inmediato. Una respuesta que quizá no pueden ofrecer con la impetuosidad demandada. Aclimatarse al conjunto culé no siempre es fácil y son muchas las estrellas que se han estrellado cuando han recalado en el conjunto catalán. No todo se basa en el talento, sino que se necesitan unas condiciones innatas que permitan aguantar bien la presión de jugar en un club de élite.

Hasta el momento el Barça ha mostrado dos caras: una en la Champions League, donde sus partidos solo se cuentan con victorias -la última en casa ante el Dinamo de Kiev- y una en la Liga, donde suma cuatro partidos sin conocer la victoria. Esta dualidad se explica, principalmente, por el poco acierto que está ofreciendo el equipo de cara a portería y por fases dubitativas de creación en el juego. 

 

La crisis institucional ha estallado definitivamente tras la dimisión de Josep María Bartomeu y su junta directiva. Ahora mismo existe un vacío de poder en el club y las decisiones las toma una junta gestora que nadie ha elegido. Hay diversas problemáticas económicas y la institución demanda la convocatoria de elecciones. Los jugadores no encuentran en la junta gestora un interlocutor válido y el club se encuentra atado de manos y pies a la hora de ejecutar decisiones importantes para el futuro; tanto a corto como a largo plazo. 

A pesar de la mala racha deportiva e institucional del equipo blaugrana, el conjunto de Koeman sigue apareciendo como favorito en sus duelos. Un dato que puede corroborarse si analizamos una por una la recopilación de casas de apuestas que publica Oddschecker. En todas ellas el conjunto culé parte con ventaja en su choque ante el Betis.

Las sensaciones, no son del todo negativas. El equipo entrenado por el mito blaugrana está ofreciendo un juego virtuoso. Pero en muchas ocasiones solo lo hace en determinadas fases del partido. Sin ir más lejos, recordando el último duelo de la Champions League, el Barça dominó en muchas etapas del enfrentamiento. Pero el equipo sufrió una serie de desconexiones que provocaron que el Dinamo de Kiev se colocara solo a un gol de distancia del conjunto culé. El resultado final fue de 2-1 a favor de los azulgranas, pero podría haber terminado en desastre. Y más teniendo en cuenta que el rival disponía de muchísimas bajas para disputar el partido.

Como hemos mencionado anteriormente, el Barça suma cuatro partidos en Liga sin conocer la victoria: Sevilla (1-1), Getafe (1-0), Madrid (1-3) y Alavés (1-1). Una situación anómala que ha provocado que el Barça se coloque temporalmente en la duodécima clasificación de la tabla. Virtualmente ya no podría disputar el título de Liga, ya que su máximo rival -el Real Madrid- suma 17 puntos. El Barça tiene 8. 

Uno de los partidos donde más se pudo notar la ausencia de puntería del club culé fue ante el Alavés. Los Messi y compañía dispararon 25 veces a puerta -9 entre los tres palos- y solo fueron capaces de anotar un gol. Esta poca capacidad anotadora responde también al bajo rendimiento de dos nombres propios: Leo Messi y Antoine Griezmann. El argentino no está ofreciendo su mejor cara. Solo ha conseguido anotar esta temporada desde el punto de penalti. Un dato que sorprende teniendo en cuenta que el jugador siempre ha mostrado una voracidad por el gol casi sobrenatural. En su bloqueo mental seguro que tiene mucho que decir el serial que ha protagonizado este mercado de fichajes. El jugador estuvo virtualmente fuera del Barça durante varias semanas. Llegó a explicar públicamente que su idea era afrontar nuevos retos deportivos. Su situación contractual frenó esta posibilidad, pero la herida quedó abierta. El Barça necesita los goles de Messi si quiere enderezar el rumbo.

El caso concreto de Griezmann es más preocupante. El atacante francés no acaba de encontrar su lugar en los esquemas de Koeman, y ya ha protagonizado algún enfrentamiento mediático con el técnico holandés. El jugador desembarcó hace dos temporadas procedentes del Atlético de Madrid. Lo hizo con la categoría de superestrella y como hombre del que se esperaba un rendimiento inmediato. Todos los factores hacían prever esta posibilidad: conocía de sobra la Liga y su calidad estaba fuera de toda duda. Es campeón del mundo con su selección. Pero esta situación casa perfectamente con lo comentado antes: triunfar en el Barça no es fácil y exige una fortaleza mental muy elevada.

Los próximos partidos que deberá afrontar el Barça serán también de una exigencia máxima. Betis y Atlético de Madrid esperan al conjunto catalán. El Betis ocupa la séptima posición de la tabla y se verá las caras con el FC Barcelona el próximo sábado. El Atleti, por su parte, ocupa posición Champions: es cuarto. No debemos olvidar que Luís Suárez viste la camiseta rojiblanca y seguro que estará muy motivado de cara a este partido. El Barça visitará el Wanda el próximo 21 de noviembre. 

Si el FC Barcelona consigue imponerse en estos dos próximos enfrentamientos seguro que su dinámica deportiva cambiará. Si no lo hace, el nuevo proyecto de Koeman podría empezar a tambalearse. No sería la primera vez que esto ocurre en la historia del fútbol. El Barça necesita resultados positivos tras un año negro, y si esto no sucede los seguidores y los socios del club podrían pedir nuevamente cambios profundos en la entidad. El futuro del FC Barcelona es, a día de hoy, más incierto que nunca.