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❄️ miércoles 01 febrero 2023

Consumo de alcohol en jóvenes: ¿estamos mirando para otro lado?

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Gonzalo Herradón Gil-Gallardo, Universidad CEU San Pablo

Según la última encuesta sobre drogas en enseñanzas secundarias en España (ESTUDES), 3 de cada 4 estudiantes entre 14 y 18 años han bebido alcohol durante el último mes, y un 27% lo ha hecho rápida e intensivamente, “por atracón”. Este consumo de botellón es el más dañino y puede provocar daños a largo plazo, e incluso irreversibles, en el cerebro adolescente.

La buena noticia es que el consumo de alcohol en jóvenes acusa una leve tendencia descendente en los últimos años, pero las tasas siguen siendo muy altas.

Un cerebro vulnerable hasta la primera juventud

De nada sirve hablar de los efectos de las drogas de abuso si no se relaciona con la edad de la persona que las toma. El cerebro se encuentra en desarrollo hasta los 21-24 años, dependiendo del individuo. Hasta ese momento, dicho órgano se encuentra en una situación de mayor vulnerabilidad ante la exposición a cualquier compuesto tóxico.

Uno de los grandes problemas en este sentido es la banalización del consumo de drogas, teniendo solo en cuenta a los adultos. Si ese mensaje cala sin hacer distinción de edad, nos encontramos con un grave riesgo para la salud pública.

Valga como ejemplo el cannabis. Los problemas de salud mental asociados a la marihuana, como depresión, psicosis temporal o esquizofrenia, se vinculan a los años que ha cumplido el individuo cuando empieza a consumirla.

Los datos acumulados durante las últimas décadas demuestran que la aparición de demencias de forma temprana se relaciona con la edad del inicio del consumo de alcohol. Sabiendo esto y que el cerebro no deja de desarrollarse hasta al menos los 21 años, es incomprensible que beber alcohol sea legal a partir de los 18 años en la mayor parte del mundo.

Así afecta el alcohol al cerebro adolescente

La respuesta del sistema inmune ante la presencia del alcohol conlleva la activación de procesos inflamatorios que contribuyen al daño cerebral. La neuroinflamación inducida por esta droga se ha relacionado con los efectos neurotóxicos y neurodegenerativos que produce, mucho más marcados durante la adolescencia.

No nos puede sorprender que cuanto más pronto empecemos a tomar bebidas alcohólicas, mayores probabilidades tendremos de desarrollar demencias tempranas. La comunidad científica lleva alertando sobre estos efectos desde hace mucho tiempo. En modelos animales, se observa perfectamente cómo el consumo por atracón durante la adolescencia promueve la aparición de la enfermedad de Alzheimer en el adulto joven.

Ese tipo de práctica ataca a los llamados progenitores neuronales, que abundan en el cerebro adolescente. Son como células madre que se encuentran en espera de convertirse en neuronas e integrarse en las redes neuronales del cerebro. Esto ocurre, por ejemplo, durante el envejecimiento.

Si disminuimos las reservas de los progenitores neuronales pronto en la vida, el mecanismo de defensa contra el envejecimiento queda mermado. Y lo mismo ocurre en otras situaciones de daño cerebral: nos quedamos sin capacidad de respuesta. En estas circunstancias, es razonable pensar que las enfermedades neurodegenerativas aceleren su aparición.

Qué podemos hacer

Nuestro grupo acaba de descubrir una nueva proteína que resulta esencial para el daño que provoca el alcohol en el cerebro adolescente. Inhibirla consigue prevenir el descenso de progenitores neuronales que causa esta droga en los jóvenes.

Además, el compuesto que hemos diseñado para actuar sobre esa proteína, llamado MY10, también regula la respuesta inmune al alcohol. Curiosamente, lo hace de forma diferente en ratones machos y hembras. Dado que MY10 previene totalmente la pérdida de progenitores neuronales en ambos sexos, no parece que la reacción inmune sea la única respuesta al alcohol que desempeña un papel importante en los efectos nocivos sobre el cerebro adolescente.

Como nosotros, muchos otros grupos a nivel mundial trabajan en este tipo de tratamientos, con resultados muy prometedores. Por ejemplo, el grupo del especialista estadounidense Fulton Crews ha observado cómo el fármaco galantamina repara la pérdida de progenitores neuronales en ratas.

En este caso, galantamina solo se usó en ratas macho y los investigadores observaron que limita la respuesta inmune inducida por el alcohol, lo que limita sus efectos neurotóxicos. Esto es muy interesante porque este medicamento ya se usa para tratar el alzhéimer en humanos. Por tanto, conocemos bien sus dosis, efectos adversos, etcétera.

Pero no debemos engañarnos: la farmacología debe ser la última herramienta; jamás será tan efectiva como la prevención. Esta tarea no debería ser tan complicada. Hay que empezar por una concienciación basada en la evidencia científica. Luchar contra la pasividad familiar y social con el consumo de alcohol en los adolescentes debe ser prioritario. No podemos ignorar esas reuniones de cientos o miles de jóvenes bebiendo sin control.

Entre otras medidas, los expertos alzan la voz para que se adopten iniciativas valientes respecto a la exposición de los jóvenes a los contenidos sobre drogas en medios digitales que no se corresponde con su grado de desarrollo y madurez. Mirar para otro lado no es una opción.


The Conversation

Gonzalo Herradón Gil-Gallardo, Catedrático de Farmacología, Decano de la Facultad de Farmacia, Universidad CEU San Pablo

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

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Gonzalo Herradón Gil-Gallardo, Universidad CEU San Pablo

Según la última encuesta sobre drogas en enseñanzas secundarias en España (ESTUDES), 3 de cada 4 estudiantes entre 14 y 18 años han bebido alcohol durante el último mes, y un 27% lo ha hecho rápida e intensivamente, “por atracón”. Este consumo de botellón es el más dañino y puede provocar daños a largo plazo, e incluso irreversibles, en el cerebro adolescente.

La buena noticia es que el consumo de alcohol en jóvenes acusa una leve tendencia descendente en los últimos años, pero las tasas siguen siendo muy altas.

Un cerebro vulnerable hasta la primera juventud

De nada sirve hablar de los efectos de las drogas de abuso si no se relaciona con la edad de la persona que las toma. El cerebro se encuentra en desarrollo hasta los 21-24 años, dependiendo del individuo. Hasta ese momento, dicho órgano se encuentra en una situación de mayor vulnerabilidad ante la exposición a cualquier compuesto tóxico.

Uno de los grandes problemas en este sentido es la banalización del consumo de drogas, teniendo solo en cuenta a los adultos. Si ese mensaje cala sin hacer distinción de edad, nos encontramos con un grave riesgo para la salud pública.

Valga como ejemplo el cannabis. Los problemas de salud mental asociados a la marihuana, como depresión, psicosis temporal o esquizofrenia, se vinculan a los años que ha cumplido el individuo cuando empieza a consumirla.

Los datos acumulados durante las últimas décadas demuestran que la aparición de demencias de forma temprana se relaciona con la edad del inicio del consumo de alcohol. Sabiendo esto y que el cerebro no deja de desarrollarse hasta al menos los 21 años, es incomprensible que beber alcohol sea legal a partir de los 18 años en la mayor parte del mundo.

Así afecta el alcohol al cerebro adolescente

La respuesta del sistema inmune ante la presencia del alcohol conlleva la activación de procesos inflamatorios que contribuyen al daño cerebral. La neuroinflamación inducida por esta droga se ha relacionado con los efectos neurotóxicos y neurodegenerativos que produce, mucho más marcados durante la adolescencia.

No nos puede sorprender que cuanto más pronto empecemos a tomar bebidas alcohólicas, mayores probabilidades tendremos de desarrollar demencias tempranas. La comunidad científica lleva alertando sobre estos efectos desde hace mucho tiempo. En modelos animales, se observa perfectamente cómo el consumo por atracón durante la adolescencia promueve la aparición de la enfermedad de Alzheimer en el adulto joven.

Ese tipo de práctica ataca a los llamados progenitores neuronales, que abundan en el cerebro adolescente. Son como células madre que se encuentran en espera de convertirse en neuronas e integrarse en las redes neuronales del cerebro. Esto ocurre, por ejemplo, durante el envejecimiento.

Si disminuimos las reservas de los progenitores neuronales pronto en la vida, el mecanismo de defensa contra el envejecimiento queda mermado. Y lo mismo ocurre en otras situaciones de daño cerebral: nos quedamos sin capacidad de respuesta. En estas circunstancias, es razonable pensar que las enfermedades neurodegenerativas aceleren su aparición.

Qué podemos hacer

Nuestro grupo acaba de descubrir una nueva proteína que resulta esencial para el daño que provoca el alcohol en el cerebro adolescente. Inhibirla consigue prevenir el descenso de progenitores neuronales que causa esta droga en los jóvenes.

Además, el compuesto que hemos diseñado para actuar sobre esa proteína, llamado MY10, también regula la respuesta inmune al alcohol. Curiosamente, lo hace de forma diferente en ratones machos y hembras. Dado que MY10 previene totalmente la pérdida de progenitores neuronales en ambos sexos, no parece que la reacción inmune sea la única respuesta al alcohol que desempeña un papel importante en los efectos nocivos sobre el cerebro adolescente.

Como nosotros, muchos otros grupos a nivel mundial trabajan en este tipo de tratamientos, con resultados muy prometedores. Por ejemplo, el grupo del especialista estadounidense Fulton Crews ha observado cómo el fármaco galantamina repara la pérdida de progenitores neuronales en ratas.

En este caso, galantamina solo se usó en ratas macho y los investigadores observaron que limita la respuesta inmune inducida por el alcohol, lo que limita sus efectos neurotóxicos. Esto es muy interesante porque este medicamento ya se usa para tratar el alzhéimer en humanos. Por tanto, conocemos bien sus dosis, efectos adversos, etcétera.

Pero no debemos engañarnos: la farmacología debe ser la última herramienta; jamás será tan efectiva como la prevención. Esta tarea no debería ser tan complicada. Hay que empezar por una concienciación basada en la evidencia científica. Luchar contra la pasividad familiar y social con el consumo de alcohol en los adolescentes debe ser prioritario. No podemos ignorar esas reuniones de cientos o miles de jóvenes bebiendo sin control.

Entre otras medidas, los expertos alzan la voz para que se adopten iniciativas valientes respecto a la exposición de los jóvenes a los contenidos sobre drogas en medios digitales que no se corresponde con su grado de desarrollo y madurez. Mirar para otro lado no es una opción.


The Conversation

Gonzalo Herradón Gil-Gallardo, Catedrático de Farmacología, Decano de la Facultad de Farmacia, Universidad CEU San Pablo

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

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10 Comentarios

  1. BM. Feijooo es un político que NO da la talla. Se presumía ser un moderado de «centro» y resulta que está secuestrado por la extrema derecha de SantiVago. Este y Feijooo son competencia y esto les lleva a Feijooo el dejar su moderación para situarse en políticas ultras e inconstitucionales como no atender la renovación del CGPJ.
    Los ultras y Feijooo siempre votan CONTRA las políticas sociales. Son los del NO A TODO aunque sea bueno para las clase sociales más desprotegidas.
    NO a la subida del Salario Mínimo, NO a la subida de las pensiones… Lo mismo estos partidos no tienen pensionistas. Anda que no están contentos con el Gobierno de España.
    Cuando estaban cabreados era con el PP de Rajoy con «subidas» de pensiones del 0,25%, casos de 2 y 3 euros de «subida» AL MES.
    La AYUSO con una SANIDAD en la UVI, más la «mochila política» del «protocolo de la muerte» que impedía derivar a los ancianos de las residencias de Madrid a los hospitales.
    No quería ni derivarlos al Zendal ya que le rompía la estadísticas para su propaganda de «vender» un hospital milagro.

    Leches, le parezco a BM, aún no he dicho nada de la noticia que es el alcohol en los jóvenes. Otro gran negocio en una sociedad donde la primero es el beneficio.
    La AYUSO fue una «visionaria» lo primero las cañas y los bocatas de calamares, la SANIDAD… solo la PRIVADA, a de los amiguetes.
    BM cuantos sin vergüenzas hay. Tú cotiza las horas extras y ponte al día con hacienda, no me vale las banderitas de los patriotas, el mejor patriota es el que está en paz con Hacienda.
    Muchos patriotas de la cartera que tienen las pelas en Suiza o paraíso fiscal.
    Otro día ya hablo del alcohol, los jóvenes…
    BM se me olvidaba, «YECLA NO ES SEGURA»
    «Que hermosa publicidad para nuestro pueblo» El siguiente cartel… «En Yecla hay mucho en B»

  2. Jose MR, harán más o harán menos, por lo menos lo dicen públicamente y después podemos juzgarlos. PERO ESTOS SINVERGÜENZAS QUE NOS GOBIERNAN , Que hacen? Si todo es a escondidas, como unos cobardes!!! Nos van a dejar un país que en Cuba se va a vivir mejor!

  3. De los creadores de «Con Vox estarías entrando a una ciudad segura» llega… «Con Vox estarías en una ciudad sin» gente bebiendo sin sed ni gastándose los cuartos en salones de juegos y muchas cosas más …» …. como reserva espiritual de occidente……y bla bla bla… jajajja. ( Y habrá quien se crea que van a solucionar algo de todo esto)

  4. Estamos en el país de la hipocresía y el fariseísmo modo Dios.
    Porque no se prohíbe o se regula de una forma rígida, severa y sin fisuras el tema del tabaco, alcohol, juego, apuestas etc…? Alucino con la rapidez que se legisla para lo que les interesa a este gobierno y para lo realmente importante hace oídos sordos, ¿Por qué no lo hacen con la misma agilidad con temas como los okupas, delincuentes de turno, familias que sin darle un palo al agua viven mejor que los que están trabajando y cotizando, fraudes con las paguitas, sanidad, educación etc… ?
    Es una puñetera vergüenza lo que se ha visto esto días, chavales, chavalas y chavolos de no mas de 13 / 14 años paseando con los cubalitros/as/es y los calimochos/chas/ches bajo el brazo y mamando como si no hubiese un mañana, pasados de vueltas y meando donde les pilla, que guays somos.
    Vamos camino de un anarquismo puro donde todo vale, desaparece la cultura del esfuerzo porque se transmite que puedes vivir de lujo a base de sueldecitos, sin darle un palo al agua y a cambio de un voto cada 4 años. Lo siento por todos los otros jóvenes/os/as, que son muchos de momento, esos que si creen en el esfuerzo, el estudio, la formación y un trabajo para tener un futuro prospero, digno y estable.

  5. El problema es que hoy en día los valores estan invertidos, y esto se acentua mas en los jovenes.
    Si no sales de fiesta sin parar y no tienes la fama de retirarte borracho perdido cada viernes y sabado, parece que no eres guay, y practicamente estas mal visto por el resto.

    No es que sea algo que se haga por gusto o placer, sino más bien por ser aceptado y como herramienta para relacionarse con los demás. Lamentablemente muchos consideran que siendo más fiestero ligaran más, y en parte es verdad a una edad de los 16-29, e intentan imitar y repetir este comportamiento una y otra vez. Muchos cuando pasan esa edad, no evolucionan y siguen haciendo lo mismo.

    Las frustraciones juveniles tampoco es algo que ayude, y al final, en este mundo tan vacio y artifial, la bebida forma parte de ese momento de evasión de la realidad continuo.

    Lo cierto es que es un problema muy completo que tenemos que solucionar, aunque por el rumbo que llevamos creo que ira a peor.

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