El incendio declarado durante la noche en los parajes de Las Cejas y Caparrota quedó controlado sobre la una de la madrugada y extinguido pasadas las 2 de la madrugada. El fuego, originado por la caída de un rayo, calcinó unas siete hectáreas de matorral. Pese a la cercanía de vegetación forestal, las llamas no llegaron a afectar a masa forestal.
El Centro de Coordinación de Emergencias 112 Región de Murcia comenzó a recibir avisos a las 21:53 horas del miércoles 19 de agosto. Desde ese momento, más de cuarenta llamadas alertaron de un incendio en una zona próxima a Las Moratillas.
Una vez localizado, los primeros efectivos comprobaron que el fuego afectaba inicialmente a unos 200 metros cuadrados de pastizal. La situación exigía precaución debido a la cercanía de masa forestal y a la posibilidad de propagación durante la noche.
El dispositivo consiguió frenar el avance de las llamas y dio el incendio por estabilizado durante la intervención. Posteriormente, según la información trasladada a este medio, quedó extinguido alrededor de las dos de la madrugada.
Las primeras estimaciones sitúan en unas siete hectáreas la superficie finalmente calcinada por el fuego. Todo el terreno afectado corresponde a matorral y vegetación baja, sin daños en la masa forestal cercana.
Un amplio dispositivo
Durante la noche participaron tres agentes medioambientales y una brigada forestal en las labores de extinción. También actuaron Bomberos del CEIS, Protección Civil de Yecla, Policía Local de Yecla y Guardia Civil.
Una segunda brigada forestal fue movilizada para incorporarse al dispositivo y reforzar los trabajos sobre el terreno. Los equipos concentraron sus esfuerzos en evitar reproducciones y asegurar todo el perímetro afectado por las llamas.
El suceso recuerda a otro incendio registrado en junio en la Rambla del Panizo. Aquel episodio también obligó a movilizar medios ante el riesgo de propagación hacia terreno forestal.
Vigilancia durante la mañana
A primera hora de este jueves, brigadas forestales permanecen todavía en la zona. Sus efectivos realizan labores de refresco y vigilancia para impedir que algún punto caliente pueda reactivar el incendio.
Estas tareas resultan importantes después de la extinción, cuando restos de vegetación pueden conservar calor durante varias horas. La vigilancia permite detectar posibles reproducciones antes de que puedan generar un nuevo foco.
El operativo se integra en el Plan INFOMUR de la Región de Murcia. Este plan establece la organización y los procedimientos de actuación ante incendios forestales en el territorio regional.
Un rayo como origen
Desde Emergencias apuntan a que la caída de un rayo fue el origen del incendio, registrado durante el episodio de tormentas que afectó a la zona. Este tipo de descargas puede provocar focos en áreas de vegetación seca.
La rápida movilización resultó especialmente relevante por la proximidad de las llamas a terrenos forestales. Finalmente, el fuego quedó limitado a unas siete hectáreas de matorral y no alcanzó la masa forestal.
Aunque el incendio está extinguido, las brigadas forestales continúan refrescando y vigilando el terreno durante la mañana. El objetivo es asegurar completamente la zona y evitar cualquier posible reproducción de las llamas.
















