La Consejería de Salud mantiene este verano un amplio dispositivo para vigilar la seguridad sanitaria de las zonas de baño regionales. El programa contempla controles en 191 piscinas descubiertas y 84 zonas marítimas, con inspecciones centradas en el agua y las instalaciones.
En Yecla, esta campaña coincide con la temporada de las piscinas municipales de Los Rosales, abiertas desde el 12 de junio. El complejo mantiene su actividad durante el verano y constituye una de las principales instalaciones públicas de baño del municipio.
Calidad del agua y socorristas
Los técnicos de Sanidad Ambiental comprueban las condiciones higiénicas, la calidad del agua y el cumplimiento de la normativa. También verifican que las piscinas públicas dispongan, al menos, de un socorrista con experiencia acreditada en salvamento y primeros auxilios.
Ese profesional debe permanecer en la instalación durante todo su horario de funcionamiento. Salud recuerda que una filtración o desinfección incorrecta puede favorecer la aparición de enfermedades infecciosas relacionadas con el baño.
El director general de Salud Pública y Adicciones, Jesús Cañavate, señala que el elevado número de usuarios aumenta determinados riesgos. El intercambio de toallas, peines o flotadores también puede favorecer la transmisión de microorganismos y la proliferación bacteriana.
La información oficial está disponible en el Programa de vigilancia sanitaria de piscinas de MurciaSalud. El portal incluye además guías dirigidas a responsables de instalaciones y propietarios de piscinas privadas.
Recomendaciones para bañistas
Salud Pública aconseja secar completamente la piel después del baño, especialmente entre los dedos de los pies. Esta medida ayuda a reducir las condiciones favorables para el crecimiento de algunos gérmenes.
En las piscinas privadas, la Consejería recomienda mantener niveles adecuados de pH y desinfectante, además de revisar correctamente los sistemas de filtración. También aconseja ducharse antes del baño y evitar entrar al agua con síntomas gastrointestinales o problemas cutáneos.
Los niños pequeños deben utilizar pañales adecuados para el medio acuático cuando sea necesario. Las personas con lesiones en la piel deben extremar igualmente las precauciones.
Cañavate advierte de que una lesión cutánea puede convertirse en una vía de entrada para microorganismos. Las personas inmunodeprimidas presentan además un riesgo superior de sufrir determinadas infecciones.
Vigilancia constante de menores
La Consejería insiste en que los menores deben permanecer siempre acompañados y vigilados dentro de la piscina o cerca del agua. Si no saben nadar correctamente, recomienda utilizar un chaleco de flotación adaptado.
Las instalaciones deben disponer de medidas de seguridad adecuadas, como socorrista o vallado perimetral. Estas barreras ayudan a impedir el acceso libre de los menores cuando no existe vigilancia adulta.
Controles también en playas
El programa regional incluye además la vigilancia sanitaria de 84 zonas marítimas de baño en los ocho municipios costeros. Los controles se desarrollan entre el 15 de mayo y el 30 de septiembre.
Durante ese periodo se toman muestras de agua y se realizan inspecciones visuales del agua y la arena. El objetivo es garantizar su calidad sanitaria y proteger a los bañistas durante toda la temporada estival.
















