El Altiplano es una de esas zonas que la gente suele cruzar rápido por la carretera nacional sin fijarse mucho, lo cual es una suerte para los que preferimos evitar los senderos donde hay que pedir turno para hacerse una foto.
Yecla aparece ahí arriba como un destino extraño, encajado entre provincias, que ofrece un paisaje sorprendentemente duro pero magnético, ideal si lo que buscas son caminatas que cansen de verdad, bodegas tradicionales que no parezcan parques temáticos, yacimientos arqueológicos escondidos y misterios antiguos grabados en las piedras del Monte Arabí, un rincón con una energía extraña que te hace apagar el teléfono aunque solo sea porque allí la cobertura suele brillar por su ausencia.
Logística y sostenibilidad sobre ruedas
Desplazarse hasta aquí sin sufrir el estrés de buscar aparcamiento en calles estrechas o gastar una barbaridad en gasolina es un cambio de chip necesario si pretendemos que el concepto de ecoturismo signifique algo real más allá del marketing de folleto.
Para los que dependemos de las combinaciones de transporte público para movernos entre comarcas sin volvernos locos, la opción del autocar soluciona el papeleo mental de organizar la ruta. El servicio del bus murcia Yecla funciona con una regularidad bastante decente, conectando la capital con el norte a través de un paisaje que va cambiando de los huertos habituales a los secanos más severos del Altiplano. Si se viene desde otras localidades cercanas situadas en Alicante o Albacete, la red de autobuses Yecla ofrece conexiones directas que te dejan en la estación listos para empezar a andar sin haber tocado un volante en todo el día.
Al final, lo que consigues es enganchar este trayecto limpio con una filosofía de viaje más libre, de las de mochila al hombro y tienda de campaña, que te permite moverte por la provincia a tu propio ritmo sin arrastrar las ataduras de las reservas rígidas de los alojamientos tradicionales.
Qué ver y dónde reponer fuerzas tras la ruta
Las pasarelas de Yecla Valora salvan el desnivel del casco urbano de una forma curiosa, sirviendo de antesala para caminatas más serias hacia la Sierra del Carche, donde los pinos y las laderas calizas exigen llevar un calzado que ya esté domado si no quieres terminar el día con ampollas memorables.
Lo bueno de caminar bajo el sol del interior es que el hambre acumulada justifica cualquier exceso posterior frente a un mantel de hule. A la hora de comer en Yecla, hay que olvidarse de las ensaladas ligeras y los platos con nombres ridículamente largos; aquí la cocina está pensada para estómagos que pasaban el día al raso, lo que significa que vas a terminar sentado en alguno de los bares tradicionales pidiendo unas gachasmigas bien calientes o unos gazpachos Yeclanos contundentes –esos que se sirven sobre una torta de pan delgada que empapa todo el guiso de caza–, todo regado con un vino tinto Monastrell con Denominación de Origen que te recuerda que estás en tierra de viñedos serios. Es una comida pesada, sin sutilezas, de las que exigen una buena siesta posterior antes de plantearse cualquier otra actividad física.
El camping como base para explorar la Región de Murcia
Dejar de lado el circuito de los hoteles de siempre y optar por dormir bajo los árboles permite recuperar una autonomía que se pierde cuando dependes de los horarios de recepción y las normas estrictas de los apartamentos turísticos de plataforma. El interior murciano esconde valles fluviales y sierras abruptas que se disfrutan mucho mejor si montas tu base en plena naturaleza, un formato que además mantiene el presupuesto del viaje en niveles lógicos. Para los que buscan organizar una escapada de este tipo y quieren comparar parcelas o bungalows sin perder la tarde saltando de web en web, utilizar la plataforma de Very Camping facilita enormemente la tarea de localizar el sitio adecuado en la provincia. Lo que te da esta flexibilidad es la ventaja de moverte por el Altiplano con la tranquilidad de saber que, al caer la noche, tienes un espacio reservado esperándote en mitad de una pinada, lejos del asfalto y con el cielo completamente despejado.
















