El conjunto alicantino venció por 0-2 a un Yeclano impreciso a una semana del comienzo de la Liga dond el mal estado del césped fue el protagonista
El XL Trofeo Vinos de Yecla viajó hasta Alcoy. El Alcoyano se impuso por 0-2 al Yeclano Deportivo en La Constitución en el último ensayo de los azulgranas antes de que comience lo verdaderamente importante. El próximo domingo, 6 de septiembre, a las 11:30 horas, llegará el Atlético Baleares para abrir una nueva temporada de Segunda Federación. Y el Yeclano alcanzará esa primera jornada con más dudas de las deseables.
El resultado puso fin, además, a una pretemporada en la que el equipo de Xavi Giménez había permanecido invicto hasta este último encuentro. Antes de recibir al Alcoyano acumulaba dos victorias y tres empates. El 0-2 del viernes confirmó una derrota clara frente a un rival directo que se mostró superior durante buena parte del encuentro.
Pero antes de que comenzara el fútbol hubo tiempo para mirar atrás y hacer justicia con dos personas que forman parte de la historia del club. El Yeclano rindió homenaje a Diego Suárez, delegado durante décadas, y a Abelardo Mansilla, histórico utillero. Dos hombres ligados durante incontables horas y temporadas al fútbol yeclano que recibieron el reconocimiento y el cariño de La Constitución. Fue, seguramente, una de las imágenes más bonitas de la tarde.

Un Yeclano impreciso y desordenado
Después comenzó un partido que no dejó precisamente las mejores sensaciones. El Alcoyano estuvo un punto por encima en intensidad, anticipación y capacidad para interpretar el encuentro. Ganó numerosos duelos y consiguió que el Yeclano jugara durante demasiados minutos incómodo y precipitado.
A los azulgranas les faltó precisión en el pase y continuidad con el balón. Hubo pérdidas evitables, momentos de desorden y también fases en las que el equipo pareció jugar con unos nervios poco habituales para tratarse todavía de un amistoso.
El Alcoyano supo aprovechar esa falta de claridad y terminó imponiéndose por 0-2. El Yeclano mejoró con los cambios y ofreció una versión más reconocible aproximadamente durante los últimos veinte minutos, cuando consiguió acercarse con algo más de frecuencia al área defendida por Borja Martí, el exguardameta azulgrana que regresaba a La Constitución vestido esta vez con la camiseta del Alcoyano.
No fue suficiente para alterar un marcador que hizo justicia a lo visto durante el encuentro.
La derrota tampoco debería borrar todo lo realizado durante el verano. El Yeclano ha competido ante rivales exigentes y había llegado invicto a esta última prueba. Pero precisamente por tratarse del ensayo inmediatamente anterior al estreno liguero, la imagen ofrecida invita a corregir cosas con rapidez.

Y el césped tampoco ayuda
Hay otra preocupación evidente: el estado del terreno de juego de La Constitución.
El césped presentó nuevamente una imagen alejada de la que debería ofrecer el escenario en el que el Yeclano va a disputar sus partidos oficiales. Y la inquietud aumenta teniendo por delante un mes de septiembre con bastante actividad sobre el terreno de juego.
No es un asunto menor. Para un equipo que pretende crecer con balón y necesita precisión, el estado del campo puede terminar condicionando no solo el espectáculo, sino también el propio planteamiento futbolístico.
Una simbología que merece atención
Más allá de lo ocurrido sobre el césped, hubo una imagen en la grada que merece, al menos, cierta atención. Tras el grupo de aficionados situado en uno de los laterales de La Constitución podía verse una gran bandera en la que el escudo del Yeclano Deportivo aparece superpuesto sobre una Cruz de Borgoña.
Conviene evitar simplificaciones. La Cruz de Borgoña es un símbolo con varios siglos de historia, utilizado por los ejércitos de la Monarquía Hispánica mucho antes de la aparición de las ideologías contemporáneas y todavía presente en la tradición vexilológica militar española. No es una bandera ilegal ni su exhibición permite calificar políticamente, por sí sola, a quien la porta.
Pero tampoco puede ignorarse la carga que el símbolo ha adquirido posteriormente. La Cruz de Borgoña fue adoptada por el carlismo y el Requeté y en las últimas décadas ha sido recuperada también por sectores de la extrema derecha española, apareciendo con frecuencia en sus manifestaciones y en determinados ambientes ultras.

Tanto es así que durante el reciente Mundial de 2026 la FIFA prohibió expresamente su entrada en el España-Francia disputado en Dallas, dentro de un listado de enseñas políticas o consideradas vinculadas a movimientos ultras, junto a símbolos franquistas, carlistas y determinadas banderas independentistas.
La legislación española establece otra frontera: impide la exhibición de símbolos o banderas que inciten a la violencia, al odio o incorporen mensajes racistas, xenófobos o intolerantes, y obliga a los organizadores de los espectáculos deportivos a adoptar medidas para prevenir este tipo de conductas.
Por eso, sin necesidad de convertir una bandera en algo que jurídicamente no es, quizá el Yeclano Deportivo debería permanecer atento a la simbología que va apareciendo en su grada de animación y, sobre todo, a la evolución de los grupos que la utilizan. La Constitución se ha caracterizado durante muchos años por una afición intensa, ruidosa y al mismo tiempo reconocida por su deportividad. Preservar ese patrimonio también forma parte del crecimiento de un club.
Una semana para corregir
En lo estrictamente deportivo, queda una semana. El Yeclano cierra una pretemporada en líneas generales competitiva, pero lo hace con su peor actuación y con una derrota por 0-2 ante un rival que se llevó con merecimiento el XL Trofeo Vinos de Yecla.
El próximo domingo ya no habrá pruebas. A las 11:30 horas, el Atlético Baleares visitará La Constitución y comenzará la Liga. Hasta entonces hay trabajo para Xavi Giménez y sus jugadores.
Y, después de lo visto el viernes, quizá no solamente sobre el césped.
Fotos: José Azorín


















Toca trabajar, y mucho, este partido fue mas bien un reflejo de lo que será la temporada en liga que de un torneo veraniego y el Yeclano lo notó, estuvieron mucho mejor contra el Cartagena. Toca trabajar y mucho, y si cae algún fichaje mejor que mejor, este año será duro.
Comenzamos enseguida… Animo !!!
Por otro lado… abro melón… Los párrafos referidos a la Cruz de Borgoña son una manipulación total, no quiero pensar que malintencionados, tanto de la bandera, como su significado, su uso o interpretación actual.
«La reforma de el Papa Francisco no ha pasado de los pirineos»
NO le ha gustado al de la SOTANA larga y negra de Diógenes. Preconciliar.
Otro que se queda sin trofeo. Los de VOX del pueblo van diciendo que el Diógenes les perjudica.
Hay que ocultar, dicen, que el racismo y la xenofobia es una herramienta para la sobre-explotación de la mano de obra que viene de fuera.
Diógenes no aporta nada, sus «versos» ya forma parte de las gracietas que se cuentan en los bares.
«El diablo está en los detalles» Dicho popular.
Es don Juan José Tamayo,
el sabio de quita y pon,
que de teólogo de vanguardia
ha pasado a bobalicón.
Va de progre por la vida,
de laico y de redentor,
pero en cuanto ve una cámara
se le abre la boca, ¡señor!
Salen libros como chinches,
ensayos a tutiplén,
todos dicen lo mismito:
«¡Miren qué listo que soy, amén!».
Habla de la liberación,
de la patria y del contexto,
pero no ha doblado el lomo
más que para escribir el texto.
¡Ay, teólogo de pacotilla,
santo de la palabrería,
que vendes humo sagrado
con bastante hipocresía!
Tanta cátedra y tanto título
para acabar en el plató,
dando lecciones de ética
con la gracia de un melón.
El tocaguevos el que le mueve el sillón a la Reme siendo del PP. Vemos como sigue con su crítica al ver que no tiene garantizado, el tocaguevos, el estar en la lista de las municipales.
Un traidor a los suyos y un mal aficionado, no ha empezado la temporada y ya augura ir de los últimos.
Aficionados así sobran. Verdad Diógenes?
Para el de la sotana negra:» la reforma del papa Francisco no ha pasado los pirineos» (J.J. Tamayo)
Partido lamentable como lamentable estado del césped. Otro año sin un 9 puro, que puede salir mal….
Esta empresa privada es regada con la segunda subvención más cara del ayuntamiento, pero no mantiene ni los aseos en estado higiénico. Para que, si ya están los políticos para pedirle que le regalen un campo nuevo, le paguen la luz etc. Eso sí de desglosar las cuentas y hacerlas públicas nada, no vaya a ser que nos enteremos de la verdad. Ocultismo y oscurantismo.
Otro año más de mitad de tabla hacia abajo.
Después de «ocho olas de calor» este año, es normal que el césped no esté en buenas condiciones. Conociendo que la directiva del Club no es negacionista del Cambio Climático por la acción del hombre, se debería analizar la conveniencia de poner césped artificial, para no gastar agua a lo tonto.
No como en los campos de brócoli y melones que nos han plantado que está mermando considerablemente nuestros acuíferos sin que PP y VOX estén haciendo nada.
Este último partido ultra, ha dicho en Villena que el Museo tenía que tener más vigilancia una vez que han robado lo dicen. El que lo dijo por boca de ganso (dicho sin criterio, no tener ideas propias, falta de originalidad), digo, el que dijo esto le faltaba una neurona para tener dos. A este también le falta algún riego…en su cerebro.
Bajando del campo de fútbol
vi en el nuevo jardín la atrocidad:
¡un arrozal de manguera
para dejar un secarral!
Tanto derroche de agua
y tanto vano caudal,
dejando allí los ribazos
como un desierto bancal.
De eso se trataba de que los de fuera, los inmigrantes de Alcoy, se llevaran el vino.
Después de los aranceles de Trump al campo español que aplaudió el vago ABASCAL, el vino uno de los perjudicados.
Que le pregunten a los bodegueros de Jumilla que ellos si que saben, el daño que está haciendo los aranceles.
El Yeclano CD es un candidato al ascenso, en un grupo accesible.
De hecho reservaría sitio en el Odiseo para la celebración, ahora que López Miras no se entere, con lo que come y debe beber, la factura engorda.
Al de la SOTANA negra hasta los pies tampoco se entere, el Odiseo es donde va la gente adelantada y guapa, donde hay pocos que no saluden al progresista que llevan para despistar.
El mozo que la lleva al estadio
no busca provocar a nadie,
solo lleva en el paño
al Yeclano y a su Santuario.
Combina la fe del pueblo,
el orgullo por sus colores,
y el manto de su Patrona
protegiendo a los jugadores.