Una nueva sucesión de robos ha afectado a casas de campo de La Teatina, al sur del término municipal de Yecla. Según los vecinos, al menos ocho viviendas han sido asaltadas durante las últimas cuatro o cinco semanas. Los últimos asaltos, este mismo lunes.
Los últimos hechos conocidos ocurrieron hace dos días. Los autores rompieron puertas para acceder a varias viviendas diseminadas, utilizadas principalmente como segundas residencias.
Los afectados denuncian la sustracción de equipos electrónicos, placas solares, baterías y transformadores, electrodomésticos y herramientas agrícolas. También desapareció un gran motor destinado a extraer agua de un pozo legalizado con más de 300 metros de profundidad.
Su propietario calcula que el equipo tiene un valor cercano a 30.000 euros. A esa pérdida se suman los desperfectos provocados en puertas, cerraduras y otras instalaciones.
Estos sucesos amplían una cadena de robos recientes en casas de campo ya denunciada en La Teatina y otros parajes. El antecedente más próximo fue publicado el 22 de junio, tras varios asaltos con material eléctrico entre los principales objetivos.
Indignación entre los propietarios
Los vecinos muestran su indignación por los daños sufridos en viviendas que, según explican, son humildes y fruto de muchos años. Algunos propietarios aseguran que reparar los accesos añade nuevos gastos al valor de todos los objetos sustraídos.
El martes 14 de julio, varios afectados esperaron ante el cuartel de la Guardia Civil de Yecla para presentar las denuncias. Esta circunstancia refleja la concentración de asaltos comunicada por residentes de la zona durante las últimas semanas.
Por ahora, no existe información oficial que identifique a los responsables o confirme que todos los hechos estén relacionados. Algunos vecinos creen que el material podría venderse después en circuitos clandestinos, aunque esa hipótesis no ha sido confirmada policialmente.
Un grupo para alertarse
Los residentes de La Teatina han creado un grupo de WhatsApp con unas 60 personas. Su objetivo es compartir avisos sobre sucesos, vehículos desconocidos o movimientos considerados sospechosos.
Los participantes comunican cualquier incidencia y trasladan la información relevante a las fuerzas de seguridad. Los vecinos insisten en que este canal busca prevenir riesgos, sin sustituir el trabajo policial.
La organización vecinal también permite avisar rápidamente a propietarios que no residen permanentemente en sus casas de campo. Esa ausencia dificulta detectar los robos inmediatamente y favorece que algunos daños se descubran días después.
Refuerzo de la vigilancia
El equipo de gobierno se ha reunido con representantes vecinales para abordar la situación. El Ayuntamiento asegura que trabaja para aumentar las patrullas de Policía Local y mejorar la coordinación con la Guardia Civil.
El consistorio recuerda que mantiene inversiones en seguridad para el diseminado, aunque atribuye la vigilancia principal a la Guardia Civil. Entre las medidas municipales de seguridad figura un vehículo específico para caminos y parajes rurales.
Ese vehículo refuerza el Servicio de Vigilancia Rural, conocido como SeVIRA. El Ayuntamiento también ha solicitado autorización para instalar cinco cámaras en puntos estratégicos del diseminado.
La plantilla municipal prevé incorporar 21 nuevas plazas de agentes, cuyo proceso selectivo está en marcha. Además, el sistema CERO permitirá reforzar servicios extraordinarios y apoyar dispositivos coordinados con otros cuerpos.
Petición al Gobierno central
El Ayuntamiento afirma que ha solicitado en varias ocasiones más efectivos de la Guardia Civil para Yecla. Un acuerdo plenario pidió al Ministerio del Interior recursos suficientes para mantener una patrulla operativa durante las 24 horas.
El gobierno local sostiene que continuará aportando medios propios y colaborando con las fuerzas de seguridad. También reclama al Gobierno de España una mayor dotación para atender el casco urbano y el extenso término municipal.
Mientras avanzan esas medidas, los propietarios piden una respuesta inmediata ante la repetición de asaltos. Su principal reclamación es una mayor presencia policial que reduzca la vulnerabilidad de las viviendas rurales.
















