El Mercado Central de Yecla entra en una nueva fase después de años de obras, retrasos y debates sobre su futuro. El Ayuntamiento prepara ahora una nueva ordenanza destinada a regular el funcionamiento de los dos mercados municipales. Antes de cerrar el texto, el gobierno local quiere conocer las propuestas de comerciantes, hosteleros, productores, asociaciones y vecinos.
La concejala de Mercados y Comercio, Isabel Pérez, ha anunciado la apertura de un periodo de 20 días hábiles para presentar propuestas. El plazo concluirá el próximo 30 de octubre. “Queremos escuchar a comerciantes, a hosteleros, productores, emprendedores, asociaciones empresariales y a cualquier ciudadano que tenga una propuesta”, ha explicado Pérez.
La edil considera que este es el momento adecuado para incorporar aportaciones antes de concluir la redacción de la normativa. Según explicó, podrán estudiarse aquellas propuestas que resulten adecuadas y tengan encaje jurídico.
Una nueva ordenanza
La futura normativa deberá establecer aspectos esenciales para el funcionamiento de los dos mercados municipales de Yecla. Entre ellos estarán los usos permitidos, las actividades, horarios, adjudicación de puestos y condiciones para desarrollar las distintas propuestas comerciales.
El Ayuntamiento mantiene actualmente información sobre los mercados y su normativa en el apartado municipal dedicado a los mercados y mercadillo semanal de Yecla.
“Nos interesa conocer propuestas sobre usos, actividades, puestos, horarios, la actividad comercial tradicional y la convivencia con las nuevas propuestas”, señaló Isabel Pérez.
La concejala añadió que estas últimas pueden estar vinculadas con la alimentación, la gastronomía o los productos de proximidad.
El objetivo municipal pasa por encontrar un modelo capaz de mantener la naturaleza comercial del edificio y ampliar sus posibilidades. La alcaldesa, Remedios Lajara, ya explicó a comienzos de 2026 que el inmueble no perdería su condición de mercado. También planteó compatibilizarla con cafetería, restauración, formación y espacios polivalentes.
Un proyecto con larga historia
El debate actual llega después de un prolongado proceso de transformación. En 2020, el Ayuntamiento presentó un proyecto que contemplaba inicialmente 1,6 millones de euros de inversión. La propuesta ya combinaba el mercado tradicional con gastronomía, ocio y restauración.
La ejecución encontró posteriormente dificultades. En 2022 fue necesario licitar nuevamente las obras, después de que las empresas rechazaran asumirlas por el incremento del coste de los materiales. El presupuesto estimado se acercó entonces a los dos millones de euros.
El proyecto recibió además 660.614,85 euros del Programa de Impulso a la Rehabilitación de Edificios Públicos, según recoge el propio Ayuntamiento.
Los retrasos continuaron durante los siguientes años. En 2024, El Periódico de Yecla informó de una nueva prórroga en las obras del Mercado Central, vinculada entonces a problemas con el centro de transformación.
Un foco de discrepancias
El futuro del mercado también estuvo presente en las discrepancias entre PP y Vox durante su etapa de gobierno conjunto. Tras la ruptura de la coalición, ambas formaciones ofrecieron explicaciones diferentes sobre lo ocurrido.
Remedios Lajara aseguró posteriormente que, a su juicio, la gestión del Mercado Central fue el detonante de la ruptura. Vox, por su parte, defendió públicamente que había apostado por convertir el inmueble en un gastromercado, manteniendo su carácter de mercado de abastos.
También existieron diferencias sobre el mercadillo de los miércoles. La entonces responsable de Comercio de Vox no compartía el regreso a su antiguo emplazamiento junto al casco histórico. Esta cuestión constituyó otro punto de fricción entre los antiguos socios municipales.
Llenar el mercado de vida
Superada la fase principal de rehabilitación, el Ayuntamiento centra ahora sus esfuerzos en definir cómo funcionará de manera permanente el edificio. Mientras se completan esos pasos, el Mercado Central ya está acogiendo actividades temporales.
Pérez enmarca esta actuación dentro de una estrategia más amplia destinada a recuperar el casco histórico. La concejala cifra en más de siete millones de euros las inversiones realizadas en distintos proyectos de esta zona.
“El objetivo no es simplemente tener un Mercado Central rehabilitado. El objetivo es que funcione, que tenga actividad, que genere oportunidades”, afirmó.
La concejala sostiene que el mercado debe contribuir también a atraer visitantes y actividad económica hacia esta parte de Yecla.
Ahora, la futura ordenanza deberá concretar jurídicamente ese modelo. Antes de hacerlo, el Ayuntamiento pretende que los ciudadanos puedan intervenir en su definición.
“Queremos escuchar a la ciudadanía y conocer qué mercado queremos para Yecla”, resumió Isabel Pérez.

















Pá meá y no echar gota! Lo normal es que cuando uno construye un edificio sepa de antemano el uso que le va a dar.
Los elementos constructivos de toda obra limitan un uso y favorecen otro. No se puede construir a lo loco para decir que he echo esto o lo otro.
Pedir la opinión está bien, pero al principio de la gestación del proyecto. La imagen que quieren esconder es que no saben ahora que hacer con el porque no se tuvo en cuenta, desde el principio, el destino de dicho edificio.
Como piden opinión, yo la doy: Puertos de mercado de productos no elaborados y escuela de hostelería: El los productos manipulados por el alumnado se ofrecen como consumo al ciudadano y que sean estos los que lleven los puestos para mostrar al ciudadano lo que saben hacer. No quiero que el dinero invertido (una parte mia), la dediquen a hacer negocio hosteleros con precios altos como tienen otros «mercados» rehabilitados que todos conocemos.
Hay una experiencia en Jumilla de la que deberíamos aprender. Hacen cursos de Cocinero, Repostería/Pasteleria, Sumiller, Camarero, Catering y Eventos, Corte de Jamón, Manipulador de Alimentos, y luego en el mismo edificio tienen una terraza donde ponen lo aprendido a los ciudadanos que quieren tomarse algo y colaborar con el mantenimiento del esa escuela.
Para eso hace falta unos espacios que no sé si el edificio construido a tontas y locas (nunca mejor dicho por sus impulsoras) puede adecuarse a ese fin… Estamos cerca de elecciones y quieren que los ciudadanos con sus opiniones le saquemos esa patata caliente que tienen. Pero ahí queda mi aportación.
P.D.: Que pasará con el Edificio de Cazadores… me temo que va a pasar lo mismo. Piden dinero al Gobierno Central para construir cosas que luegon no saben que destino le van a dar.
Mi tío dice que pongan un nuevo «hogar del pensionista»
Que los andadores son de fácil aparcamiento.
Está bien hacer borrón y cuenta nueva y buscar ahora un uso a este edificio.
Hecho de menos un mea culpa y reconocer que este tema no se gestionó bien desde el principio, no tenía sentido hacer un mercado nuevo sin dotarlo de aparcamiento y sin llegar al acuerdo con los comerciantes y hosteleros con anterioridad.
Dicho esto, ahora, adelante, busquen un buen uso.
Respecto al mejor uso posible no puedo opinar porque no he visto las instalaciones por dentro.
Gastamos un dineral en la rehabilitación del mercado central y ahora el gobierno municipal nos pregunta que uso le damos?
Ni al que asó la manteca se le ocurren estas cosas.
Que pregunten también el uso que le damos a Cazadores? Una caldera de quemar billetes.
!!Al mercado se le da el uso de un mercado!!.
Que por no haber tenido en cuenta el disponer de aparcamientos y sitio complicado para su acceso, ahora desestimamos poner lo que ponen en los mercados. Puestos de venta de alimentación y otros.
La consulta es más tonta que ser beato y malo.
Que lo llenen de bares y oficinas municipales y de vez en cuándo hacemos una «feria de la empanada» y un desfile de moda. !QUE GESTIÓN!
Aquel informe que costó unos 17. 000 euros si no recuerdo mal, en sus conclusiones que decía poner en el mercado?
Debió ser un informe fallido como ya señaló un partido de la oposición, para que ahora salga pidiendo al pueblo opinión de que hacer con el mercado central.
Lo que pasa en este pueblo pasa en pocos sitios.
Dicen que los del concejo
no hallan qué hacer con el mercado allí,
se rascaban la mollera
sin saber adónde ir.
¡Ay, qué ceguera la suya!
¡Ay, qué falta de visión!
Si la solución la tiene
el pueblo con su razón.
Escuchen la gran propuesta
para la planta de abajo:
¡nada de tiendas modernas,
que eso da mucho trabajo!
Pónganse allí las sartenes,
enciéndase bien el fuego,
que las gachamigas rubias
deje sin vista al más ciego.
Y si suben la escalera
a la planta del primer piso,
allí no se vendan telas
ni se dé ningún aviso:
¡allí se arreglan las cosas
con caldo y con devoción,
amansando las pelotas
con arte y con buen sazón!
Pelotas de buen relleno,
con su piñón y su limón,
nadando en caldo de carne
que resucita a una legión.
Abajo el humo y la sartén,
arriba el plato de cuchara,
¡y a ver qué vecino de Yecla
sale de allí con mala cara!