Los azulgranas firman una primera parte para olvidar ante el Orihuela, pero ofrecen su mejor versión tras la expulsión de Álex Salto. Mario Marín perdonó una ocasión clarísima y Dani Herrera estrelló un balón en el poste en el descuento.
El Yeclano Deportivo sigue sin encontrar el camino de la victoria. En pleno Día de Todos los Santos, La Constitución asistió a un partido gris, de esos que se olvidan con facilidad, en el que los de Xavi Giménez no pasaron del empate sin goles ante el Orihuela (0-0). Ni el empuje final ni la voluntad de un equipo que tuvo que jugar más de media hora en inferioridad numérica sirvieron para romper un marcador que reflejó la escasez de fútbol y oportunidades durante buena parte de la tarde.
El encuentro comenzó con un Yeclano que intentó llevar la iniciativa, aunque sin demasiada claridad. Borona protagonizó una de las primeras aproximaciones con una contra en el minuto 3, mientras que Fer Harta probó fortuna desde lejos poco después, aprovechando el rechace de una falta. Fueron dos tímidos avisos en un arranque en el que ambos equipos parecían más preocupados por no cometer errores que por hacer daño al rival.
En el minuto 9 llegaron las primeras protestas. El Yeclano reclamó una mano dentro del área y, prácticamente a continuación, el Orihuela pidió penalti por un posible derribo en las inmediaciones del área local. Ninguna de las dos acciones terminó con el árbitro señalando los once metros.
Con el paso de los minutos, el partido fue perdiendo ritmo. El Orihuela, con el ex azulgrana Solsona como referencia ofensiva, apostaba por un juego más directo, mientras que el Yeclano trataba de hacerse con el balón, aunque le costaba encontrar espacios y conectar con sus hombres de ataque. Los visitantes tuvieron una buena oportunidad en el minuto 27, en una primera mitad de escasas emociones que terminó sin que ninguno de los dos conjuntos lograra imponer su juego.

Más de media hora con diez
La segunda parte tampoco consiguió levantar un encuentro que seguía atrapado en la falta de ideas y continuidad. Para complicar todavía más las cosas, el Yeclano se quedó con diez futbolistas cuando todavía restaba más de media hora para el final tras la expulsión de Álex Salto.
La inferioridad numérica obligó a los azulgranas a redoblar esfuerzos y a afrontar el tramo decisivo con mayores precauciones. Sin embargo, el Orihuela tampoco fue capaz de aprovechar su superioridad para romper el empate. El encuentro continuó consumiendo minutos sin que aparecieran ocasiones suficientes para alterar el marcador.
Lo más destacado estaba reservado, curiosamente, para los últimos instantes. Xavi Giménez movió el banquillo en el minuto 87 con una doble sustitución: Javi Gordo y Marcos Montero entraron por Joan Campins y Samu Clavero. Y los dos recién incorporados estuvieron a punto de resultar decisivos.
En el minuto 89, Javi Gordo protagonizó una gran galopada por la banda derecha y puso un balón para Marcos Montero, cuyo disparo fue rechazado por un defensor cuando buscaba portería. Fue el preludio de la ocasión más clara de los locales.
Ya en el tiempo añadido, Carlos Arauz se marchó por la derecha y sirvió un buen balón a Dani Herrera. El atacante definió ante la salida de Iván Buigues, pero el poste se interpuso entre el Yeclano y una victoria que habría resultado tan agónica como celebrada. La madera silenció a una grada que, al menos durante unos segundos, había recuperado la esperanza.

Cinco jornadas sin ganar
El pitido final confirmó un nuevo tropiezo del Yeclano, que encadena ya cinco jornadas sin conocer la victoria. Desde el triunfo ante el Elche Ilicitano, el pasado 27 de septiembre, los azulgranas han sumado cuatro empates y una derrota, una dinámica que comienza a resultar preocupante.
El equipo alcanza los once puntos después de nueve jornadas y continúa sin dar ese paso adelante que le permita asentarse en la zona alta de la clasificación. Más allá del resultado, las sensaciones tampoco invitan al optimismo. Al Yeclano le está costando generar peligro, encontrar continuidad en su juego y convertir La Constitución en el fortín de victorias que necesita.
El empate deja un punto más en el casillero y evita una segunda derrota consecutiva, pero sabe a poco. El Yeclano necesita recuperar cuanto antes su mejor versión, porque las jornadas avanzan y la victoria empieza a hacerse esperar demasiado.

















