El mensaje parecía inofensivo, incluso oportuno. Juan (nombre ficticio) esperaba un paquete y recibió un enlace de seguimiento. «¿Cómo no va a ser real?», pensó. Hizo click. El error no fue evidente al instante, sino horas después, cuando su tarjeta de crédito fue rechazada en un comercio. No había saldo. Mientras él seguía con su día, alguien había vaciado su cuenta sin hacer ruido.
La pesadilla de Juan es cada vez más común. Su caso es solo uno más en una avalancha de fraudes digitales que ha puesto en jaque tanto a usuarios como a entidades financieras. Spoofing, phishing, smishing… los términos técnicos se multiplican tan rápido que es imposible memorizarlos todos, pero el objetivo siempre es el mismo: suplantar la identidad de una empresa de confianza para robarte.
Aunque bancos, empresas de telecomunicaciones y el Gobierno han unido fuerzas para frenar esta ola, los ciberdelincuentes parecen ir siempre un paso por delante.
¿Qué es exactamente el spoofing? Imagina que recibes una llamada o un SMS. En la pantalla de tu móvil pone claramente «Tu Banco» o «Correos». Te fías. Pero es mentira: los estafadores han utilizado tecnología para enmascarar su número real y lograr que aparezca el nombre de una fuente oficial. Es un disfraz digital perfecto.
Las cifras del Banco de España confirman la gravedad de la tendencia: en 2022, las reclamaciones por fraude se duplicaron respecto al año anterior, pasando de casi 5.000 a más de 10.000 casos.
Te hacen creer que estás en peligro inminente. Entras en pánico y dejas de pensar racionalmente. En ese estado de ansiedad, si te piden una clave «para bloquear la cuenta y salvar tu dinero», se la das. Tienen un relato muy creíble, guiones preparados y juegan magistralmente con la urgencia.
Tu banco NUNCA te pedirá claves completas ni códigos SMS por teléfono. Si recibes una llamada alertándote de un fraude y te piden códigos para «cancelar» operaciones, cuelga inmediatamente. Es una estafa. Llama tú directamente al número oficial de tu entidad.
Limita en tu app bancaria los importes máximos de transferencias diarias y de operaciones por Bizum. Si logran entrar en tu cuenta, el daño estará contenido.
La situación es tan compleja que, en países tecnológicamente punteros como Japón, algunas operaciones bancarias de alto riesgo han vuelto a ser exclusivamente presenciales. Quizás, paradójicamente, la solución final para proteger nuestro dinero digital sea volver a lo analógico.
Si has sido víctima de estos ciberdelincuentes, debes saber que no estás desamparado.

















Las tecnologías se desarrollan a una velocidad que las personas no llegan.
Este tipo de estafas y otras hay que evitarlas. Es lógico el desarrollo de estas cosas, por el desequilibrio, entre la tecnología y las personas.
Antes estaba el «tocomocho». Se acercaban a la victima y le manifestaba tener un billete de lotería premiado, con las prisas no lo había poder cobrado y se lo ofrecía por menos dinero y todo eso.
O el «timo de la estampita»… hoy el timo de los móviles y otros.
En un rato voy a acompañar a mi abuelo a un cajero del Banco, dice que no se entiende con esas máquinas que dejan solas.
Está nervioso, para ver si le han ingresado la pensión y ver cuanto le han subido este año, gracias al gobierno de España que lidera Pedro Sánchez, dios guarde muchos años y que tanto le incomoda al *delincuente Trump, a las oligarquías y a… los tontos-fachas.
PP y VOX votaron en contra, como en todo lo social. SMI, Jornada laboral 37.5 h.
*Digo delincuente Trump, una de sus causas penales estuvo relacionada con el escándalo de una actriz porno, conocida profesionalmente por «Stormy Daniels» (Trump 2.0)