.
sábado, febrero 21, 2026 🌿
spot_imgspot_imgspot_img
spot_img

Educación pública

No me gusta repetirme, pero viendo los resultados que auguran las encuestas, confirmados por los de las elecciones extremeñas y aragonesas, las negociaciones para repartirse consejerías, presupuestos y poder, y la división de unos y las capitulaciones ante las exigencias de los otros, cada vez me preocupa más el cambio de régimen que se nos avecina, porque esto va más allá de un cambio de ciclo político. Espero se imponga la cordura y nos podamos ahorrar este nuevo retroceso y bochorno para la historia de España.

Uno de los grandes cambios que harían nada más llegar al Gobierno, no tengo ninguna duda, sería en materia de educación, porque a estos patriotas nostálgicos, amantes de lo vintage, del blanco y negro, de lucir camisas nuevas cantando cara al sol, lo de una escuela pública, gratuita, libre, laica, inclusiva, diversa, participativa y de calidad, les produce urticaria y arcadas. 

Hemos visto cómo lo han hecho muy tímidamente donde han tenido ocasión, como en Valencia y en Murcia con el pin parental. Si no lo evitamos, volveremos al rezo diario ante el crucifijo y la foto del rey encima de la pizarra, a la separación por sexo y billetera, y a una formación dogmática e ideológica alejada de la realidad.

Ocho leyes educativas en 50 años

Por desgracia, no sería nada nuevo, se ha hecho a lo largo de la historia y en todos los países del mundo cuando se ha producido un cambio de régimen, y sin él. En nuestro país, desde 1970, cuando se introdujo la EGB, hemos cambiado ocho veces de modelo educativo. Esa inestabilidad ha dado como resultado que nuestros jóvenes estén muy por debajo de la media europea en cuanto a conocimientos académicos, aunque seamos uno de los países con más titulados.

Una de las grandes prioridades que tendríamos que tener como país es firmar un pacto de Estado en educación que garantice la estabilidad del sistema y que nuestros hijos se eduquen en igualdad de condiciones, con las mismas oportunidades, recursos y herramientas, sin importar el sexo, la raza, la religión, el lugar de nacimiento, dónde vivan o la economía de sus progenitores. 

17 modelos educativos diferentes

No podemos estar a expensas de las siglas políticas que lleguen al poder, ni tener 17 modelos diferentes en las comunidades autónomas. Tenemos que apostar por un solo modelo y considerar la educación pública gratuita como una inversión de futuro para el país, no como un gasto, e ir reduciendo los centros concertados y privados, porque cuando el dinero, el capital, la búsqueda incesante del beneficio entra, en mayor o menor medida, en la escuela, con él se cuela la desigualdad, las injusticias y el clasismo.

Tenemos que reestructurar el sistema universitario para que nuestros maestros y profesores sean los mejor preparados, tengan los mejores recursos, se dediquen exclusivamente a enseñar y devolverles el respeto, la confianza, la autoridad, el estatus y el prestigio social que tuvieron. 

La educación pública, de todos para todos, es la única manera fiable de garantizar el estado de bienestar del que somos envidiados en el resto del mundo, de cambiar el rumbo de un país, los cimientos sólidos sobre los que edificar el futuro para construir un mundo más justo, igualitario y sostenible, para formar personas comprometidas con el bien común, libres, con espíritu crítico, participativas y capaces de adaptarse a las adversidades y a los grandes y veloces retos que la tecnología y el cambio global nos van a deparar.

Es nuestra obligación defenderla, mejorarla, fortalecerla y adaptarla a los nuevos tiempos que vivimos, pero siempre pública, gratuita, libre, laica, inclusiva, diversa, participativa y de calidad.

Moises Palmero Aranda
Moises Palmero Arandahttps://moisespalmeroaranda.wordpress.com/
Colaborador de elperiodicodeyecla.com con artículos relacionados con temática natural, entre otras.

No me gusta repetirme, pero viendo los resultados que auguran las encuestas, confirmados por los de las elecciones extremeñas y aragonesas, las negociaciones para repartirse consejerías, presupuestos y poder, y la división de unos y las capitulaciones ante las exigencias de los otros, cada vez me preocupa más el cambio de régimen que se nos avecina, porque esto va más allá de un cambio de ciclo político. Espero se imponga la cordura y nos podamos ahorrar este nuevo retroceso y bochorno para la historia de España.

Uno de los grandes cambios que harían nada más llegar al Gobierno, no tengo ninguna duda, sería en materia de educación, porque a estos patriotas nostálgicos, amantes de lo vintage, del blanco y negro, de lucir camisas nuevas cantando cara al sol, lo de una escuela pública, gratuita, libre, laica, inclusiva, diversa, participativa y de calidad, les produce urticaria y arcadas. 

Hemos visto cómo lo han hecho muy tímidamente donde han tenido ocasión, como en Valencia y en Murcia con el pin parental. Si no lo evitamos, volveremos al rezo diario ante el crucifijo y la foto del rey encima de la pizarra, a la separación por sexo y billetera, y a una formación dogmática e ideológica alejada de la realidad.

Ocho leyes educativas en 50 años

Por desgracia, no sería nada nuevo, se ha hecho a lo largo de la historia y en todos los países del mundo cuando se ha producido un cambio de régimen, y sin él. En nuestro país, desde 1970, cuando se introdujo la EGB, hemos cambiado ocho veces de modelo educativo. Esa inestabilidad ha dado como resultado que nuestros jóvenes estén muy por debajo de la media europea en cuanto a conocimientos académicos, aunque seamos uno de los países con más titulados.

Una de las grandes prioridades que tendríamos que tener como país es firmar un pacto de Estado en educación que garantice la estabilidad del sistema y que nuestros hijos se eduquen en igualdad de condiciones, con las mismas oportunidades, recursos y herramientas, sin importar el sexo, la raza, la religión, el lugar de nacimiento, dónde vivan o la economía de sus progenitores. 

17 modelos educativos diferentes

No podemos estar a expensas de las siglas políticas que lleguen al poder, ni tener 17 modelos diferentes en las comunidades autónomas. Tenemos que apostar por un solo modelo y considerar la educación pública gratuita como una inversión de futuro para el país, no como un gasto, e ir reduciendo los centros concertados y privados, porque cuando el dinero, el capital, la búsqueda incesante del beneficio entra, en mayor o menor medida, en la escuela, con él se cuela la desigualdad, las injusticias y el clasismo.

Tenemos que reestructurar el sistema universitario para que nuestros maestros y profesores sean los mejor preparados, tengan los mejores recursos, se dediquen exclusivamente a enseñar y devolverles el respeto, la confianza, la autoridad, el estatus y el prestigio social que tuvieron. 

La educación pública, de todos para todos, es la única manera fiable de garantizar el estado de bienestar del que somos envidiados en el resto del mundo, de cambiar el rumbo de un país, los cimientos sólidos sobre los que edificar el futuro para construir un mundo más justo, igualitario y sostenible, para formar personas comprometidas con el bien común, libres, con espíritu crítico, participativas y capaces de adaptarse a las adversidades y a los grandes y veloces retos que la tecnología y el cambio global nos van a deparar.

Es nuestra obligación defenderla, mejorarla, fortalecerla y adaptarla a los nuevos tiempos que vivimos, pero siempre pública, gratuita, libre, laica, inclusiva, diversa, participativa y de calidad.

Moises Palmero Aranda
Moises Palmero Arandahttps://moisespalmeroaranda.wordpress.com/
Colaborador de elperiodicodeyecla.com con artículos relacionados con temática natural, entre otras.
uscríbete EPY

¿Quieres añadir un nuevo comentario?

Hazte EPY Premium, es gratuito.

Hazte Premium

6 COMENTARIOS

  1. Eliseo no tiene espera. La iglesia Palmariana es una iglesia cristiana «independiente» de la Vaticana. Unos «emprendedores».
    Aguantar, la ultraderecha no tiene espera. En unas horas un comunicado. Lo que les jode.
    Eliseo estás contento con tu aspiradora?

  2. El que me precede en este comentario y me sucede en el anterior, un ejemplo claro de lo que digo… y además se cree el ombligo del mundo «en unas horas un comunicado», como si fuera un líder mundial que la población y la prensa esperan sus homilias… Este es el ejemplo más claro de la izquierda fascista, totalitaria y excluyente que quiere imponer su ideología por las buenas o por las malas, y en Yecla sabemos mucho de eso, de como impusieron su ideología por las malas hace 90 años. Hay que poner en su sitio a este tipo de personajes.

  3. Esto merece un comunicado, pero… estoy en s Pola y esto lo retrasa. En unas horas.
    Que vienen los privatizadores? PP y VOX. Ya están, en Madrid con la AYUSO (lo del NOVIO cómo va?), en Murcia con López Miras…y así.
    El proyecto Milei sale de la Casa Blanca, anarco-capitalismo.
    Van a privatizar hasta la multinacional Vaticana, los del Palmar de Troya ya se han puesto «por su cuenta».
    En unas horas.

  4. Una opinión, parcial, sectaria, intransigente, radical e intolerante. Los padres deben de elegir que tipo de educación quieren para sus hijos, y el estado se lo tiene que permitir. No vale una educación única, que adoctrine a nuestros hijos como borregos, como borregos de izquierda totalitaria, que quiera imponer la ideología de la minoría.

    Es significativo como empieza esta opinión parcial: » …viendo los resultados que auguran las encuestas, confirmados por los de las elecciones extremeñas y aragonesas…», dicho de otro modo: «como otros que no son los míos van a cambiar las leyes parciales y excluyentes, tenemos que impedirlo, solo hay una forma de educar, la mía y la de los mios».

    Llevamos demasiados años en que se impone una educación que manipula la verdad, la historia, la objetividad y las distintas formas de pensar de la sociedad espoñola, que quiere imponer un modelo rádical y parcial: los buenos los de la izquierda y los malos los otros.

    Así le va a la izquierda. Es tiempo de cambios, de libertad, de derrocar la autocracia que desde hace casi 8 años se ha instaurado en España, es tiempo de defender nuestros principios, nuestras tradiciones, nuestra historia y nuestro legado, frente a la ideología que nos viene impuesta por la autocracia reinante, que defiende al delincuente frente al ciudadano que cumple con la ley y con los impuestos, que impone costumbres de otros frente a las nuestras de siempre, que manipula la historia, la verdad y nuestro principios. Es hora de libertad.

    Y no, la verdad de la izquierda no es la verdad única, inamovible y suprema, hay otras verdades, y visto lo que se vota, es la verdad que se va a imponer frente al totalitarismo y al radicalismo de la izquierda extremista y populista. Que los ciudadanos voten en libertad y pongan a los totalitarios y extremistas de izquierdas en su sitio.

Moises Palmero Aranda
Moises Palmero Arandahttps://moisespalmeroaranda.wordpress.com/
Colaborador de elperiodicodeyecla.com con artículos relacionados con temática natural, entre otras.
- Publicidad -spot_imgspot_imgspot_imgspot_img
- Publicidad -spot_img

Servicios

Demanda empleo Oferta empleo
Compra Venta
Canal inmobiliario Farmacia
Teléfono interes Autobuses