Anida pide una ordenación de las plantas fotovoltaicas ante su proliferación en el término municipal

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planta fotovoltaica

La Asociación Naturalista para la Investigación y Defensa del Altiplano (ANIDA) ha elaborado el documento titulado “Propuestas para la ordenación de instalaciones fotovoltaicas en el término municipal de Yecla” que ha presentado ante el ayuntamiento, los grupos políticos del municipio y a diversas direcciones generales de la Consejería de Empleo, Universidades, Empresa y Medio Ambiente y Consejería de Ordenación del Territorio, Arquitectura y Vivienda.

En dicho informe se  analiza la necesidad de un modelo energético basado en fuentes renovables, sus expectativas de crecimiento, los antecedentes de instalaciones renovables en Yecla y los efectos ambientales de las plantas fotovoltaicas. En una segunda parte propone las zonas compatibles y no compatibles para el desarrollo de parques solares en el suelo rústico y una serie de medidas para reducir sus impactos ambientales y su aprovechamiento para el mantenimiento de los suelos y de la biodiversidad.

Además,  solicita de las diversas administraciones públicas la necesidad de una planificación territorial a través de herramientas como son las ordenanzas municipales, el Plan General Municipal de Ordenación u otros instrumentos básicos para cualquier desarrollo ordenado y racional. Además estas herramientas son “esenciales para no cometer los errores del pasado y no basarnos en un modelo que industrializa a gran escala el medio rural”, explican desde el grupo ecologista.

Un ejemplo paradigmático es el reciente Parque solar en la Herrada del Manco que se ha construido sobre suelo forestal y en el hábitat de un ave vulnerable, afirman.

En resumen, la propuesta que lanza ANIDA trata de compatibilizar el avance hacia un modelo energético que pueda enfrentar problemas tan graves como el cambio climático, de  modo que se posibilite su desarrollo con otro gran eje vertebrador: la necesaria protección, conservación y restauración de los ecosistemas, los suelos, la biodiversidad y el paisaje.

Por último añade que mientras dicha planificación no se realice, se establezca una moratoria en la concesión de licencias o permisos a nuevas instalaciones fotovoltaicas destinadas a la venta de energía  y ubicadas en el suelo rústico.

 

Parques en Yecla

En el término municipal de Yecla, tanto en el suelo urbano como en el suelo rural y forestal se vienen desarrollando desde 2003 la construcción de instalaciones de producción de energías renovables: eólica y solar fotovoltaica.

Hasta el año 2008, se construyeron a lo largo y ancho del término municipal, concretamente en terrenos agrícolas, modestos parques solares fotovoltaicos, uno de ellos incluso en las cercanías de la ZEPA “Estepas de Yecla”, ocupando en total una superficie de aproximadamente 50 hectáreas y una potencia instalada en torno a 20 MW.

También en el mismo periodo nacieron instalaciones en numerosas cubiertas de naves industriales impulsadas por pequeños propietarios, en este caso con nulas repercusiones sobre la biodiversidad.

Según ANIDA, “todos los proyectos descritos anteriormente emergieron y se ejecutaron sin ningún tipo de planificación estratégica ni territorial, promocionados por empresas privadas de diversa índole, sometidos a evaluaciones de impacto ambiental individuales, nunca calculando los efectos acumulativos y en ocasiones resolviéndose bajo una sospechosa indulgencia”.

Algunos de los proyectos programados no llegaron a ejecutarse, en buena medida debido a la crisis económica y por el fin de las subvenciones a las renovables decretado por el Gobierno de España en 2012.

Tras varios años de estancamiento el sector de la producción fotovoltaica vuelve a resurgir debido a nuevas subastas (casi 4.000 MW en 2018) y a la caída de los costes  de producción fundamentalmente.

En 2018 se plantea en Yecla un nuevo proyecto de 2 MW de potencia, esta vez ejecutado en su totalidad en suelo forestal, “que es roturado con la complacencia de la administración, afectando a especies de flora y fauna protegidas como la Alondra ricotí y cuya ejecución ha finalizado recientemente”, comentan desde el grupo ecologista.

Aprovechando los procesos de abandono agrícola está constatado que numerosas parcelas están siendo adquiridas o alquiladas por grupos económicos. Entre sus fines destaca su conversión, una vez se generen oportunidades, en plantas fotovoltaicas.

 

Impactos de las fotovoltaicas

En el informe que presenta ANIDA sobre el impacto de estas instalaciones apunta a que durante las fases de construcción, operación y desmantelamiento de los parques fotovoltaicos se producen una serie de daños ambientales de mayor o menor medida

Los movimientos de tierras que generalmente se realizan en la fase de construcción de un parque fotovoltaico suponen «la pérdida de la capa superficial del suelo que es la que mayor interés presenta».

Habitualmente durante la fase de construcción se procede a la eliminación total o parcial de la cobertura vegetal. El impacto de dicha eliminación dependerá de la naturaleza del terreno.

Los efectos que tiene un parque solar sobre la fauna «suelen ser muy acusados». Devienen principalmente de la eliminación o alteración de su hábitat. Existe una estrecha relación entre la pérdida del hábitat de alimentación y la pérdida de vegetación, como fuente de alimento (vegetales, frutos, semillas) y como medio en el que se desarrollan las principales especies presa (insectos, reptiles, aves, micromamíferos), base de la cadena trófica.

En general, las especies de animales pueden desaparecer por muerte directa, sobre todo en la fase de construcción, o por su desplazamiento a otros lugares donde las condiciones físicas del entorno les son favorables, tanto para la obtención de alimento como para la reproducción.

Los cambios en la geomorfología del terreno pueden suponer la alteración de la escorrentía superficial. La eliminación de la capa superficial y su compactación, incluso la impermeabilización del terreno, lo cual podría alterar los ciclos de recarga natural de los acuíferos, incrementándose dicha posibilidad en parques de gran extensión o su conjunto.


 

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