La empresa de la finca próxima al Arabí se defiende del comunicado de la plataforma

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invernaderos

La empresa gestiona la finca donde se pretende construir un invernadero, según la denuncia de la Plataforma ciudadana Salvemos el Arabí y Comarca, ha querido salir a desmentir los puntos que este colectivo expresó esta misma semana en un comunicado que no ha sentado nada bien a sus responsables.

El Director de operaciones de la empresa denominda La Joya de Blanca, Francisco Herrero, ha sido el encargado de dar explicaciones. “Lo primero es aclarar que no es un invernadero lo que vamos a construir. Es un umbráculo para evitar la radiación. Sombrear para que no se quemen las plantas y evitar la propagación de plantas”, explicó. La diferencia entre un invernadero y un umbráculo es que éste último no está cerrado por los laterales y deja pasar el aire.

Otro de los puntos es la licencia de obras que ha sido reclamada en el ayuntamiento por otras explotaciones agrarias. “Por su puesto que tenemos licencia de obras. Tenemos el proyecto de buenas prácticas y cualquier tipo de documentación exigida por la normativa”. Además, aseguró sobre la reclamación de los propietarios de una finca colindante en el ayuntamiento que “estoy asombrado del comunicado. Posiblemente este señor impulsor de la denuncia no tenga licencia de obras de las construcciones que ha hecho. Posiblemente esta denuncia obedezca a un contencioso que mantiene con la propiedad de nuestras tierras arrendadas porque habría traspasado la propiedad en la construcción de una valla”, aseguró Herrero.

La empresa asegura que contribuye a la riqueza de la ciudad de Yecla desde hace unos 14 cuando se instaló en esas tierras próximas al Monte Arabí. Durante unos cinco meses al año cultivan en esas tierras “por eso no se puede decir que somos agricultura intensiva.  Desgraciadamente porque ojalá tengamos derecho a modernizar la agricultura sin que se nos critique”. Además, aseguró que un kilo de pimientos necesita 13 litros de agua, “una copa de vino 12 litros de agua…nosotros intentamos optimizar el agua y lo hacemos con el umbráculo y los sistemas de riego por goteo. Algo que la agricultura tradicional también utiliza”. En ese sentido aseguró que en la plantación que gestiona se ahorra un 50% con la instalación de la malla.

Sobre el tema del agua, Herrero lanzó un reto. “Si el mismo celo que con nosotros se utilizara para averiguar cuántas tierras que no están declaradas como regadío se están regando no se pondrían en peligro los acuíferos”.  

Otro los problemas que denuncia la plataforma es el impacto visual que una finca cubierta de plástico pueda hacer a un espacio natural como el Monte Arabí. Para Herrero el impacto medioambiental que la construcción del umbráculo es algo muy subjetivo. “hay que conservar el Monte Arabí pero no utilizar como arma arrojadiza contra nos parezca. Al Arabí tiene un perímetro de protección delimitado y nosotros estamos fuera de ese perímetros. No hay base lógica y legal”.



Beneficio para el municipio

Otro de los asuntos de lo que habló el responsable de esta finca es el tema de los beneficios que trae a la ciudad de Yecla este tipo de agricultura en comparación con la llamada tradicional de la zona.

“La agricultura tradicional es la más mecanizada del mundo. Un hectárea de vid da tres puesto de trabajo dos mese al año. Nosotros en esas 15 hectáreas damos 60 puestos de trabajo durante 7 meses al año. Para gente de Yecla también”.

En relación a esa agricultura de toda la vida, “hay gente que se ampara en la tradición para conseguir el atraso de la gente. Algunos latifundistas quieren seguir viviendo en el derecho de pernada”.

En esa finca, y según la denuncia de la Plataforma Salvemos el Arabí, se cumulan residuos de plástico. “Tenemos residuos acopiados para llevarlos a los centros de reciclaje. Las gomas de riego las guardamos enrolladas para reutilizarlas”.

Respecto a la acumulación de abono en forma de basura posiblemente procedente de granjas intensivas que también expresaba el comunicado, Francisco Herrero fue bastante contundente en su contestación. “Utilizamos abono natural. Nos la descargan en camiones y lo acumulamos antes de esparcirla. Tenemos el certificado de GLOBALGAP lo que implica que solo tratamos con lucha biológica”.

Para terminar, Francisco Herrero aseguró que no esperaba esta polémica porque “es una falacia” y si hubiera movilizaciones sociales en contra de la construcción del umbráculo “serían engañados de la manera más vil porque protegemos el medioambiente, evitamos la propagación de plagas y esto es progresar”.


1 COMENTARIO

  1. La agricultura intensiva no es propia de esta zona. ¿Porqué no se dedican a plantaciones de vid u olivos, más propios de estas tierras?
    Aun cumpliendo normativas como dicen que cumplen, desabastecen nuestras aguas sobre-explotadas y contaminan el suelo, por mucho que digan que no y las filtraciones van a las aguas…

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