El viento seguirá soplando hoy y mañana en Yecla con intensidad, aunque con menor fuerza que durante la jornada del sábado. La Agencia Estatal de Meteorología mantiene activado el nivel amarillo por rachas que podrán superar los 80 kilómetros por hora hoy y mañana. El episodio obliga a mantener la precaución en todo el término municipal.
La situación meteorológica mejora ligeramente respecto al sábado, cuando se registraron rachas superiores a los 100 kilómetros por hora. Pese a la complejidad de la jornada de ayer, no se han producido daños personales. Los servicios de emergencia trabajaron durante horas para atender incidencias en distintos puntos del municipio.
Según la información publicada por la Agencia Estatal de Meteorología en su web oficial https://www.aemet.es, el aviso amarillo permanecerá activo durante hoy y mañana lunes. Las autoridades recomiendan extremar la precaución, especialmente en zonas abiertas y arboladas.
Accesos aún cerrados
Esta mañana continúan cerrados al tráfico los accesos al Cerro del Castillo. La medida se adoptó tras los desprendimientos de muros y la caída de varios árboles registrados ayer. Algunos de estos árboles cayeron muy próximos a viviendas situadas en la ladera.
El Ayuntamiento mantiene el perímetro de seguridad mientras se evalúan los daños y se procede a la retirada de restos. Desde el consistorio se insiste en evitar transitar por zonas afectadas hasta que se garantice la seguridad.
Numerosos incidentes el sábado
La jornada del sábado estuvo marcada por múltiples incidencias. Las rachas de más de 90 kilómetros por hora provocaron la caída de árboles en distintos puntos del término municipal. También se registraron daños en fachadas de edificios del casco urbano.
Uno de los primeros avisos se produjo en la carretera que une Yecla con la localidad alicantina de Pinoso. Un árbol cayó sobre el tendido eléctrico y bloqueó la circulación. La intervención permitió restablecer el tráfico sin que se produjeran heridos.
En las denominadas pistas azules, un vestuario portátil fue arrancado por el viento y quedó completamente destrozado después de caer por uno de los desniveles de las instalaciones. La imagen del módulo desplazado refleja la fuerza del temporal vivido durante el fin de semana.
La Guardia Civil también tuvo que actuar en la autovía A-33, que conecta Murcia y Valencia por el interior. El tramo comprendido entre los kilómetros 73 y 89, en las proximidades de Villena, fue cortado ante el riesgo para la circulación.
Por el momento, la evolución del viento marcará las decisiones de las próximas horas. El objetivo principal sigue siendo garantizar la seguridad de los vecinos y minimizar posibles daños materiales.
















