Final de Fiestas en medio del colorido de la Navidad

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Faltaban unos pocos minutos para las 8 de la tarde cuando la Virgen entraba en el Santuario en medio de la multitud y el sonar de arcabuces y campanas que anunciaban su final de trayecto. El Día de la Subida se convirtió en una jornada excepcional, llena de contrastes, al celebrarse en plenas fiestas navideñas, lo que hacía unos 70 años que no ocurría. También en un día espléndido, de cielos despejados, con temperaturas frías pero apropiadas para tal acontecimiento. Sin viento y sin incidentes reseñables con la pólvora.

[ot-caption title=»El consiliario de la Asociación de Mayordomos, José Antonio Abellán, fue el encargado de portar la custodia » url=»https://elperiodicodeyecla.com/wp-content/uploads/2016/12/minerva2016-2.jpg»]

La jornada se inició con la la tradicional Minerva, en la basílica de la Purísima. El consiliario de la Asociación de Mayordomos, José Antonio Abellán, fue el encargado de portar la custodia con el Santísimo y bendecir a la soldadesca, entre el juego incesante de la Bandera, entre las atronadoras arcas cerradas de los arcabuceros. Posteriormente,  los “tiraores” recorrieron las calles Zaplana y Concepción disparando los arcabuces.

[ot-caption title=»El Mayordomo de la Bendera jugando la insignia en el Atrio de la Basílica.» url=»https://elperiodicodeyecla.com/wp-content/uploads/2016/12/minerva2016-1.jpg»]

El sentir generalizado coincide en el acierto de haber sido trasladado el Día de la Subida, prevista para el pasado domingo 18 de diciembre a la jornada de ayer, debido al temporal de lluvia. Un aplazamiento que ha permitido poder contemplar imágenes insólitas como el nacimiento instalado en el altar mayor de la basílica, junto a la imagen de la patrona.

[ot-caption title=»El Mayordomo del Bastón disparando el arcabuz.» url=»https://elperiodicodeyecla.com/wp-content/uploads/2016/12/minerva2016-3.jpg»]

El ritual que se celebró ayer fue exactamente el mismo que se establece para el Día de la Subida. A primeras horas de la tarde se formó la comitiva, para iniciar el recorrido de la Subida de la Patrona hasta el santuario del Castillo. La llegada a la fachada Oeste de la basílica fue el punto donde se comenzó a disparar los arcabuces, cuyo sonido atronador no cesó de escucharse hasta horas más tarde, cuando la imagen de la Patrona llegó al altar del santuario del Castillo.

Como es habitual, el paje del Bastón y su mayordomo abrieron el desfile, acompañados del sargento alabardero y caja, seguidos del Clavario y los tiraores de todas las agrupaciones de escuadras de esta insignia. Este esquema se repite casi idéntico al paso de la insignia de la Bandera, con la diferencia de que el Clavario de esta insignia desfila detrás del paje y de cara al Mayordomo, realizando todo el recorrido disparando y caminando de espaldas.


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Camino de la despedida

La salida de la imagen de la Virgen de la basílica, a hombros sobre unas pequeñas andas y precedida por los cinco tiraores de la Retaguardia, se realizó en medio de una multitud de fieles devotos que la acompañó durante todo el recorrido.

[ot-caption title=»La imagen de la Virgen del Castillo en La Subida.» url=»https://elperiodicodeyecla.com/wp-content/uploads/2016/12/virgensubida.jpg»]

El ascenso hasta el cerro del Castillo, tuvo varios puntos de interés, como la Plaza Mayor, donde las autoridades locales formaron a las puertas de la casa consistorial para despedir a la Patrona; también la Iglesia Vieja, cuando se gira la imagen hacia la ciudad como gesto de despedida. Y el llamado “paso de la bandera”, a mitad del recorrido, en donde el Mayordomo realizó el juego de la Bandera a los sones del vals “Olas del Danubio”.

[ot-caption title=»La imagen de la Patrona acompañada de miles de fieles.» url=»https://elperiodicodeyecla.com/wp-content/uploads/2016/12/lasubida2016-6.jpg»]

Sin duda, el lugar más emblemático de la Subida fue el pino de la explanada del cerro del Castillo. En medio de las arcas cerradas de los tiraores que la circundan, la imagen de la Patrona y los fieles que la acompañaron, realizaron las tres vueltas completas a ese singular pino mientras el Mayordomo del Bastón y los Clavarios dispararon sus arcabuces sin cesar, y el Mayordomo jugó la Bandera de cara a la Patrona. Esta es otra de las claves de la Subida que concluye cuando la imagen llega al presbiterio del santuario y se escucha la salve, el himno a la Virgen del Castillo, los vivas a la Patrona y el tradicional canto de los Auroros en honor a la Purísima Concepción, entrañable y peculiar.

[ot-caption title=»Los primeros pasos en las arcas cerradas de la esplanada del Castillo.» url=»https://elperiodicodeyecla.com/wp-content/uploads/2016/12/lasubida2016-1.jpg»]

Este año, se sostiene más que nunca la singularidad del regreso desde el santuario a la ciudad, porque según la tradición local, “cuando acaba la Subida, ya se pueden cantar villancicos” y la música navideña siempre suena entremezclada con los pasodobles que interpretan las bandas de música que acompañan a los escuadristas.

[ot-caption title=»Las tres vueltas al pino se dieron en medio del tronar de los arcabuces.» url=»https://elperiodicodeyecla.com/wp-content/uploads/2016/12/lasubida2016-7.jpg»]

Los nuevos Mayordomos

La tarde-noche de la Subida incrementa su nivel de emotividad con el acto de la Entrega de Insignias, en la que los Clavarios Manuel Lidó Rico y Francisco Javier Romero Candela, fueron investidos Mayordomos del Bastón y de la Bandera, respectivamente, para las Fiestas de la Virgen de 2017.

La calle Concejal Sebastián Pérez, con la Iglesia Vieja de telón de fondo, acogió el procedimiento señalado en el ritual festivo para el traspaso de las insignias, por parte de sus antecesores, Francisco Sánchez Ortuño y Francisco Baello Mansilla, que garantiza la continuidad de las Fiestas Patronales de Yecla y ofrece un gran espectáculo de respeto y fidelidad a la historia festiva, con el juego de la Bandera por el nuevo Mayordomo y el disparo de arcas cerradas. Este momento es muy importante porque los nuevos mayordomos reciben las respectivas insignias sin intermediarios y este gesto les convierte en legítimos herederos de la tradición.

[ot-caption title=»La imagen de la Patrona entrando en el Santuario.» url=»https://elperiodicodeyecla.com/wp-content/uploads/2016/12/lasubida2016-5.jpg»]

El acompañamiento a los recientes Mayordomos hasta sus domicilios resultó emotivo, pero también es un sentimiento de añoranza para los pajes Hugo, Rubén y Adriana y Mayordomos de 2016 que cierran un año de privilegio festivo difícil de olvidar.

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