Padres y madres del Castillo Puche protestan por la organización del curso

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instituto castillo puche

Comunicado de un grupo de padres y madres del instituto José Luis Castillo Puche remitido a nuestra redacción: 

Hacemos saber para el conocimiento público que un grupo de padres y madres del instituto José Luis Castillo Puche de Yecla, hemos trasladado nuestro malestar y disconformidad a la Consejera de educación de la Región de Murcia, informándole de la situación de nuestros hijos que cursan tercero de la ESO en dicho instituto.

Nuestra reclamación se basa en que hay cinco grupos de tercero, tres de ellos asisten a clase presencial todos los días y dos cursos los cuales asisten a clase semipresencial (D Y E) lo que no vemos justo.

No es normal que niños de la misma edad asistan la mitad de horas presenciales que sus compañeros, es ilógico que se les esté privando de una enseñanza igualitaria.

A estos niños se les va a evaluar de los mismos estándares en las distintas materias sin tener la oportunidad de asistir al mismo número de horas que sus compañeros.

En el centro se nos ha informado que los niños que asisten a clase todos los días son alumnos con horas de refuerzo, diagnósticos y con problemas de recursos, información que no es del todo cierta, ya que esos cursos se han rellenado también con niños sin ninguno de esos problemas y porque en los dos cursos que hay semipresenciales (D Y E) también hay niños con diagnóstico (lo único que se ha ido a lo fácil formando los tres cursos presenciales con alumnos no plurilingüe).

Adaptar sus casas

Del mismo modo hay padres y madres de alumnos en las clase semipresenciales que han tenido que adaptar sus casas con tabletas u ordenadores los cuales han tenido que financiar para que los niños puedan dar clases desde casa y que está siendo un desastre, ya que la mayoría de los profesores optan por un volcado de deberes y videos explicativos en Youtube, algo por lo que no culpamos a los docentes ya que en muchos de los casos ellos se están implicando pero muchas veces los medios que tienen no son suficientes.

Hemos pedido encarecidamente que desde la Consejería de Educación de la Región de Murcia se revise y den soluciones para que todos los niños puedan asistir a clase presencialmente en este instituto y en toda la Región ya que la educación de nuestros hijos tiene una desventaja descomunal con el resto de las regiones.

¿Qué está fallando?

¿Por qué en el resto de las comunidades se va a clase todos los días y en los colegios e Institutos de Murcia no? ¿Qué está fallando?

Sabemos que la pandemia nos pilló a todos por sorpresa, pero hace ya muchos meses del comienzo de esta y cada vez estamos más concienciados que tenemos que aprender a convivir con este virus. Tenemos que adaptar la enseñanza igual que se han adaptado los trabajos con todo el cuidado y normas sanitarias que hagan falta, pero nunca sacrificando y bajando el nivel de enseñanza de nuestros hijos. Si algo nos está enseñando esta situación con el Covid es que tenemos que tener y formar a los mejores médicos, científicos, profesores ….resumiendo, hay que invertir en la educación y formación de las nuevas generaciones , pero así como se está haciendo desde el gobierno de Murcia vamos a estar en la cola de España.

Los alumnos de nuestra región tienen que tener las mismas condiciones que los niños de otras regiones de España por lo que pedimos una enseñanza igualitaria para todos los alumnos de tercero de la ESO del instituto José Luis Castillo Puche de Yecla y hacemos extensiva esa petición para todos los alumnos de colegios e Institutos de la Región de Murcia.

3 COMENTARIOS

  1. Espero ser claro con mi opinión, aunque no breve, este tema da para mucha conversación.
    Con todos mis respetos le diré que estoy de acuerdo con parte de su escrito, la otra parte la respeto pero no la comparto.
    ¿Tiempo? Si algo hemos tenido es tiempo, tal vez lo que falten sean ideas, falta de previsión o dedicación para intentar solucionar, en la medida de lo posible, esta desafortunada situación por parte de la Consejería. Este escenario era uno, de los más que posibles, que se podrían dar en Septiembre y se sabía desde Abril, o por no apurar tanto desde Junio, pero como viene siendo norma se llega tarde en fechas y formas.
    Todas las posibles soluciones que usted aporta las veo correctas y viables, incluso la falta de espacio se podría haber solucionado con apoyo de profesorado y habilitando espacios comunes o con la instalación de aulas móviles prefabricadas, solución temporal pero valida mientras dure la pandemia.
    Nadie reprocha una falta de esfuerzo, me consta que muchos profesores se están esforzando y mucho, aun así, le recuerdo que ese esfuerzo no es ni más ni menos proporcional al que estamos realizando todos los sectores, todos los padres, cada uno en su trabajo, en su día a día, seamos fuerzas de seguridad, sanitari@s, profesorado, tapicero, am@ de casa o camarero… La situación es la que es y hay que superarla de la mejor forma posible y entre todos, cada uno aportando lo que pueda o le toque. Esta situación social excepcional necesita medidas y soluciones excepcionales acompañado de un sobreesfuerzo para TODOS.
    Entiendo que debiera ser la Consejería quien ofreciese soluciones, alternativas, servicios, material, instalaciones y equipo docente suficiente para sacar esta situación adelante en igualdad de condiciones para todos. Pero no ha sido así, y la solución que se ha tomado no es la más acertada. Medios escasos, calidad de semipresencialidad deficiente, sin unificación de criterios y los que hay son ilógicos, sin material ni plataformas comunes para impartir las clases, tareas etc… ¿Quién garantiza que estos niños finalicen el curso con los conocimientos y temarios que les corresponden? El problema es que eso no lo sabremos ahora, tal vez sea el próximo curso y entonces será tiempo perdido.
    Hay asignaturas continuas o acumulativas como matemáticas, física, química o idiomas que requieren de explicaciones, argumentos y resolución de dudas, que hacen casi imposible resolverlas a través de la red. Más todavía cuando los medios, mediante los cuales se realiza esa semipresencialidad son precarios e insuficientes, bien por falta de dotaciones tecnológicas en el centro, falta y unificación de plataformas o apps, por la necesidad en casa de dispositivos actualizados y potentes todo ello sumado a una dependencia necesaria de la velocidad y calidad de la red, etc… Está claro que no todos estamos preparados para trabajar a distancia y ello hace muy, muy complicado una semipresencialidad con garantías. Se reclama algo lógico, si contenido y criterios de evaluación son los mismos para todos, el método y las horas lectivas deberían ser las mismas también, en caso contrario se produce una discriminación y desigualdad más que evidente.
    No es justo, incluso me parece una falta de respeto, llamar insolidarios y egoístas a los padres cuando lo que se reclama es un trato y una educación igualitaria, equidad y que esos alumnos tengan la opción de aprender en igualdad atenciones, condiciones y posibilidades que el resto de jóvenes que cursan su mismo nivel, ya que así serán evaluados.
    Por esa misma regla de tres también se podría llamar egoístas e insolidarios a todos aquellos implicados que no apoyan esta reclamación, teóricamente vamos todos en el mismo barco, pero no lo haré, allá cada cual. Hoy los perjudicados son “X” niños, pero mañana pueden ser otros o incluso el mismo personal docente por cualquier otro motivo, y seguro que les gustaría sentirse apoyados y respaldados en sus reclamaciones, eso entiendo yo por solidaridad.
    Esto no es ninguna guerra, no hay que decantarse por ningún bando, es un problema colectivo que se debería intentar solucionar, y quien lo enfoque como algo personal se equivoca, es cuestión de sumar, nunca restar o enfrentar y con un poco de empatía se entendería perfectamente.
    Tampoco es una reclamación contra el personal docente, ni mucho menos contra los padres presenciales, nadie busca el beneficio de unos en perjuicio de otros, simplemente se reclama, un derecho a la educación de calidad, en igualdad de condiciones y sin discriminar a ningún niño como la Constitución Española proclama.
    Tal vez sea el único que está convencido de la imposibilidad de que estos jóvenes acaben curso con los mismos conocimientos y temarios que el resto, el tiempo lo dirá, pero las oportunidades y el aprendizaje nunca puede ser el mismo cuando se asiste 10 días presenciales que cuando se hace lunes, miércoles y viernes una semana y martes y jueves a la siguiente, aparte del descontrol y trastorno que ocasiona esa falta de hábitos y rutinas diarias en edades tan tempranas.
    Nadie pretende “apagar el fuego con gasolina”, ni beneficiar a 30 familias en prejuicio de 70, pero tampoco a la inversa, es muy fácil de entender, igualdad para todos los iguales.
    Estamos en una sociedad donde se tiende a dividir y lo único que funciona es el silencio y la sumisión, en caso de reclamar, exigir tus derechos o algo justo te sientes señalado o se te apunta como ofensa personal, eso es lo que yo entiendo por injusto e insolidario. Le aseguro que si el criterio para la presencialidad hubiese sido con jóvenes que necesitan horas de refuerzo, con problemas de recursos o algún tipo de diagnóstico esta reclamación no tendría sentido, ya que entonces si podría usted llamar egoísta e insolidario a todos los padres que se opusiesen, pero no es el caso.
    Opino que esto pasa porque no se han hecho los deberes en cuanto a planificación, y económicamente no se invertido lo suficiente en material y en personal, tampoco se le ha dado la importancia que merece la educación y nuestra generación en edad escolar, pero sobre todo, insisto, la igualdad y solidaridad no es el beneficio de unos en perjuicio de otros, si no el reparto equitativo e igualitario para todos. No se puede disputar una liga con normas distintas según el equipo, o si?
    Por cierto… me pregunto si esta reclamación la debería de haber realizado y firmado el AMPA, como creo que es una de sus funciones, o en caso contrario también me pregunto para que existe y cuáles son sus cometidos.

    Saludos

    • Efectivamente, coincido con usted. Yo sí estoy de acuerdo con usted en su argumentación y su exposición de la realidad, creo que lo que propone es lo coherente y sensato: no dividir, remar juntos en la búsqueda de soluciones. Pero también valorar y reconocer el esfuerzo que se hace en la búsqueda de una solución o en la apuesta por aquello que se piensa que pueda mejorar la propuesta, en este caso de la Consejería de Educación. Yo seré, quizá, el que este junto a usted, no callándome y luchando por aquella causa que considere justa, por supuesto, respetando las opiniones de los demás.
      Quizá algunos matices hacen que su discurso y el mío parezcan diferentes y creo que no lo son tanto. Seguramente, un mismo hecho, dependiendo de cual sea la situación o repercusión personal de cada sujeto, hará que el mismo axioma o la misma hipótesis nos lleve a tesis diferentes.
      En ese sentido, cuando me refiero a más TIEMPO, no me refiero al que ha tenido la Consejería de Educación en tomar decisiones y ejecutar acciones, me refiero al que han tenido los Equipos Directivos de los centros educativos cuando, en julio, les dijeron que las reglas del juego eran las mismas de todos los años en cuanto a dotación de profesorado. Posteriormente, ya a finales de agosto, cuando en julio y parte de agosto se había hecho la planificación del curso en cuanto a materias y agrupamientos, les cambian las reglas del juego y, por supuesto, sin más recursos personales, entre otras cosas, se les dice que «todo el alumnado desde 3° de ESO hasta Bachillerato y Ciclos Formativos desarrollará sus enseñanzas de forma semipresencial». En ese caso, utilizando palabras del artículo publicado, «lo fácil» desde luego no era conseguir, reitero, sin más recursos docentes, que 70 alumnos más de 3 ESO también pudiesen llevar a cabo el curso de forma presencial.
      Lo fácil desde luego era seguir las pautas dadas por la Consejería de Educación.
      Como he dicho anteriormente, creo que la mejor enseñanza en la edad adolescente es la presencial, para TODOS, y por supuesto que la debemos defender y reivindicar TODOS JUNTOS. Yo si estaré por esa causa, en primera fila si ese es el lema, pero no estaré si el titular es destacar «que mal se ha hecho la planificación en un centro educativo en concreto y en un nivel exclusivamente». Mi modesta opinión es que esa no es la manera de sumar.
      Y aquí es donde difiero con su forma de entender lo que yo escribí antes. En ningún momento ha sido mi intención llamar egoísta ni insolidario a nadie personalmente, pido disculpas a quien, como usted, lo haya podido pensar, desde luego no era mi intención, me refiero en todo momento al planteamiento del asunto. Considero que si pensamos que algo es bueno, la postura debe ser no sesgar y realizar la solicitud para todos. Yo, como miembro del AMPA, también la hubiese apoyado.
      Un cordial saludo.

  2. Me quedo con parte del final de ese escrito, efectivamente las cosas se podían haber hecho de otra manera desde la Consejería de Educación, CON TIEMPO y con una inversión moderada: «bajar la ratio de todos los grupos, para este curso, hasta el número que se considere menos peligroso para la presencialidad total, optimizar excepcionalmente la optatividad, reducir desdobles y apoyos y con esas variables calcular el cupo de profesores para este curso. Creo que el aumento de profesores por centro no hubiese sido excesivo, quizá sí el de la necesidad de espacios, pero esa variable tiene fácil solución pasando grupos a turno vespertino, aunque eso tampoco hubiese gustado a alguna familia.
    Creo que es, dada la actual situación, en la que la mayoría de alumnos del IES José Luis Castillo-Puche tienen semipresencialidad, una postura poco solidaria y llena de egoísmo personal, no valorar el esfuerzo que está haciendo el Equipo Directivo de este centro educativo, para sacar adelante el curso. Nadie reconoce que ese Equipo ha conseguido, sin recursos extras de profesorado, que 70 familias tengan a sus hijos de tercero de ESO en la modalidad presencial, cuando la norma de la Consejería de Educación, para este curso, es la semipresencialidad para todos desde ese nivel hasta segundo de bachillerato y ciclos formativos.
    Entiendo la queja como padre, los trastornos que puede suponer dejar a nuestros hijos solos en casa, no todos han aprendido a hacerlo, y también me enfurece, como al que más, que mi hija no pueda estar las 30h en el IES, pero pondré todo la imaginación que pueda para que esta situación sea lo más enriquecedora posible, que aprenda otros valores y otra metodología diferente. Hay cosas que han venido para quedarse, un poco a lo bruto, eso sí, pero vamos a sacar, si se puede, algo positivo de esta situación.
    Como docente creo que no hay nada como la presencialidad, nos estamos perdiendo muchos detalles implícitos en la enseñanza presencial, creo que los podremos recuperar y con el tiempo nadie se quedará sin ellos. Lo que no creo es que la solución sea «apagar el fuego con gasolina», no ser solidarios porque a mí solo me importa lo mío y no valorar, entre otras cosas, que haya 70 familias mas del centro que estén disfrutando de esa presencialidad que este curso no estaba planeada tampoco para ellos.

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