¡Proteste Ahora!: los cursos de formación del SEF en un local no adaptado

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cursos de formación

¿No fue uno de los elegidos porque la formación se da en un edificio con barreras arquitectónicas? Hace escasamente unos días terminaba una nueva edición del programa «100×100 activación» del Servicio Regional de Empleo y Formación (SEF). Un proyecto en el que se pretende ayudar a las personas con más problemas a la hora de encontrar un empleo. Un lector nos manda esta queja relacionada con su exclusión del curso que a su juicio vino motivada porque el lugar donde se realiza la formación no está adaptado para las personas con problemas de movilidad. El curso se realizó en el edificio del Centro de Profesores y Recursos (CPR).

Independientemente de los motivos por los que este lector se quedó fuera, es difícilmente comprensible que una formación que se paga con dinero público se haga en lugares sin adaptación a las personas con problemas de movilidad. Una de las opciones es dotar al edificio de los medios necesarios para que no haya barreras para esta y otras personas. La otra, es buscar un lugar donde todos tengan las mismas oportunidades.

 

Escrito del lector

Buenas, me gustaría expresar a través de este mensaje, una queja relacionada con una la formación de un nuevo grupo del programa 100×100 activación del SEF para la búsqueda de empleo.
Mi queja está relacionada con la posible relación entre falta de accesibilidad del local en donde se viene desarrollando durante años este programa y la posible decisión de no ser seleccionado por mi imposibilidad de acceder al aula al ser usuario de silla de ruedas.
Pongo en situación. En primer lugar, recibí una llamada comunicándome que había sido SELECCIONADO para participar en este programa para la búsqueda de empleo y, al preguntar, como frecuentemente hago, sobre donde se iba a desarrollar el programa por la accesibilidad al local, me contestaron literalmente que entonces había un problema y, que ya me llamarían porque el programa se realiza en un primero sin ascensor ascensor, en el antiguo Centro de Educación para Adultos en la calle Arcipreste Esteban Díaz.
Meses después me volvieron a llamar citándome para otra reunión que se desarrollaría en el local donde se ubica el SEF, local al que sí puedo acceder. En dicha reunión nos informaron simplemente que si estábamos seleccionados nos llamarían la semana siguiente y que si no nos llamaban era porque no estábamos seleccionados para empezar con el programa esa misma semana, y fui sospechosamente el primero en hacer una entrevista express personal que en mi caso no duró ni minuto y medio.

La semana siguiente no me llamaron y descubro que el programa se va a desarrollar definitivamente en el local donde me habían citado la primera en la primera llamada y, que como ya he expuesto, no es accesible. Personalmente, mi impresión fue que la reunión en el SEF fue un paripé para cubrir el expediente conmigo y ante mi sospecha pedí cita en el SEF para exponer mi queja.

“Curiosamente” allí me dijeron que desconocían los motivos por los que no me habían seleccionado, y se cubrieron de gloria diciéndome que “si no me habían seleccionado sería porque habría gente con más ganas de trabajar que yo” (me encantaría conocer la manera de medir el parámetro de ‘las ganas’, así como que hicieran un mínimo esfuerzo por conocer mi trayectoria de constancia y superación). Me remitieron entonces a poner una queja a la Consejería de Hacienda, a través de la Dirección General de la Función Pública y calidad de los servicios de la Región de Murcia.
Queja, que por supuesto hice y que adjunto a éste escrito al creer que cumplo sobradamente los requisitos para formar parte del programa, bajo mi creciente sospecha de que el único de los requisitos de selección que no podía cumplir era el poder subir una escalera, con lo injusto que es eso para una persona que se mueve en silla de ruedas como es mi caso.

A tal escrito me contestaron afirmándome que si no había sido seleccionado era porque había otros perfiles que se ajustaban más al programa, enumerando superficialmente algunos de los requisitos que, en teoría, el coach debía de manejarlos por medio de un encuentro personal de menos de un minuto y medio de tiempo. Porque quienes me conocen, y en Yecla es mucha gente, saben que tengo mucho interés y compromiso en lo que hago, tengo predisposición a participar en equipo como demuestro en los múltiples colectivos a los que pertenezco, mi trayectoria personal está repleta de ejemplos de confianza, seguridad, iniciativa y superación, y mi disponibilidad geográfica es la misma como si me envían a cualquier punto de España a los que me desplazo con frecuencia para competir en pruebas deportivas. Eso sí, salvo que esa disponibilidad geográfica a la que aluden sea subir unas escaleras para llegar a un aula.

Estoy seguro que entre los compañeros que sí han sido elegidos y que no dudo de sus cualidades, habrá tantas ganas o igual pero no más que las mías para trabajar, sabiendo además que hay gente formando parte del programa que todavía estaba trabajando cuando a mi me llamaron en esa primera ocasión a la que aludía.

Realmente me he animado a enviar esta carta porque en la misma noticia que aparecía en los medios, los promotores del programa se vanagloriaban de que se incluyen en el programa a personas de todo tipo, gente que lleva poco tiempo en el paro y gente que lleva más tiempo, gente con poca formación académica y gente con muchos estudios. Y probablemente sea así, exceptuando a personas con dificultades de movilidad, lo que consolida mi teoría de que estoy excluido no por requisitos sino porque el curso se hace en un local no adaptado.

No puedo demostrar que mi teoría sea cierta al 100%, pero para que nunca más tenga esa duda es necesario que cualquier tipo de taller de empleo se realice en un espacio accesible para todos ya que, si no es así, se incumple la ley al ser un espacio público e inaccesible.
¿Dejan las instituciones actualmente abrir una nueva iniciativa privada con carácter de actividad para el público en un local no adaptado? Pues la propia dirección de la administración lo hace incluso dándose golpes en el pecho de constitucionalistas y afirmando siempre lo de que los españoles somos iguales ante la ley sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

En definitiva, ser usuario de silla de ruedas no se elige, pero ser excluído por serlo parece que sí puede elegirse. Seguiremos luchando por la eliminación de las barreras, por mi y por tantas otras personas con movilidad reducida que necesitan buscar trabajo.

Este vecino de Yecla ha participado con sus comentarios en la sección Proteste Ahora! de elperiodicodeyecla.com. Usted también puede hacerlo es muy fácil. Nos puede mandar hechos noticiables, quejas, fotos y lo que considere al número del whatsapp de elperiodicodeyecla.com: 644 25 49 81. También a través de nuestras redes sociales recibimos mensajes de los lectores que participan en la sección de protestas vecinales.  


 

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