El infierno de convivencia en los últimos meses ha terminado para los vecinos. Un vecino ha sido desahuciado de una vivienda situada en la calle Antonio Machado por impago del alquiler. El lanzamiento se ha llevado a cabo tras una resolución judicial y con presencia de Policía Local, Policía Nacional, la comisión judicial y el abogado particular de los arrendadores. El afectado estuvo acompañado por personal de los servicios sociales del municipio.
El procedimiento de desahucio se desarrolló durante aproximadamente una hora. La intervención contó con presencia policial para garantizar el cumplimiento de la resolución judicial. También participó una empleada de Servicios Sociales, que acompañó al arrendatario tras el desalojo que se realizó sin incidencias.
El Ayuntamiento de Yecla dispone de Servicios Sociales municipales con programas de acogida, orientación social y atención a personas vulnerables. Su web recoge también el acceso a solicitudes de informe de vulnerabilidad.

Quejas vecinales acumuladas
La comunidad de vecinos asegura que la convivencia se había deteriorado durante los últimos meses. Según relatan, se habían producido golpes a distintas horas del día y de la noche. También denuncian que se tiraban bolsas de basura en zonas comunes.
Una vecina explica que la situación cambió recientemente. “Vivía aquí lo menos nueve años y no hemos tenido con él ningún problema hasta ahora”, señala. Otro testimonio apunta a episodios repetidos de ruido. “Empezó a dar golpes, lo mismo eran las cuatro de la tarde que las dos de la mañana”, afirma.
La problemática de familias con dificultades económicas y sociales ya ha sido abordada en este periódico en informaciones sobre ayudas para alquiler, comida y ropa en Yecla. Aquellas ayudas estaban dirigidas a familias en situación de intervención social o riesgo de exclusión.
Impacto en las familias

Los residentes del inmueble aseguran que la situación afectó a la vida diaria del edificio. Una vecina habla de cansancio acumulado y preocupación. “No llevamos un mes prácticamente sin dormir”, relata. Según su testimonio, los ruidos se producían tanto de noche como durante el día.
También se mencionan episodios de basura en el rellano y en puertas de viviendas. “Insulta, desperdiga basura por el rellano”, asegura otra vecina. La comunidad insiste en que no se trata solo de una queja por molestias. Afirman que habían pedido ayuda a la administración por la situación del afectado.
Vulnerabilidad y salida
Los vecinos reconocen que el inquilino podía encontrarse en una situación vulnerable. Una de las personas señalaba que “no es un problema solo personal nuestro”. También afirma que la comunidad percibía que el hombre “no está bien”, aunque no consta diagnóstico alguno en la información aportada.
El propio afectado fue preguntado por su estado por los periodistas de La 7 tras el desahucio. Respondió que no se encontraba bien y que acudiría a Servicios Sociales para buscar orientación.
La Comunidad Autónoma cuenta con un Servicio de Mediación de la Vivienda para situaciones de vulnerabilidad relacionadas con impagos hipotecarios o de alquiler. Ese servicio ofrece información, conciliación o intermediación en determinados casos.
Final del procedimiento
El lanzamiento el desahucio concluyó sin que consten incidentes. La vivienda quedó a disposición de la propiedad tras la actuación judicial. La comunidad confía ahora en recuperar la normalidad en el edificio.
El caso deja dos realidades sobre la mesa. Por un lado, la ejecución de una sentencia por impago del alquiler. Por otro, la necesidad de atender situaciones de vulnerabilidad antes de que la convivencia vecinal llegue a un punto límite.
















