IU-Verdes de Yecla ha denunciado la falta de avances en el plan municipal para retirar el amianto del municipio y acusa al equipo de Gobierno del Partido Popular de haber dejado sin ejecutar el calendario técnico redactado a finales de 2023. La formación sostiene que el Ayuntamiento cumplió con la elaboración del censo exigido por la ley, pero no ha desarrollado después medidas efectivas para retirar este material peligroso.
Según el portavoz de IU-Verdes, Alberto Martínez, el documento técnico ya advertía de la magnitud del problema en Yecla. El informe cifra en 2.083 inmuebles las referencias afectadas por amianto en el municipio y eleva la superficie detectada a más de 473.000 metros cuadrados. Además, sitúa en el 19,15% el peso de las referencias catastrales afectadas. La formación considera que esos datos exigen una respuesta más rápida por parte de la administración local.
Calendario ya vencido
IU-Verdes asegura que el cronograma técnico fijaba el 1 de enero de 2024 como fecha para una primera actuación en un inmueble industrial de prioridad muy alta. Sin embargo, la formación mantiene que, llegados a abril de 2026, no constan avances públicos sobre ese calendario ni sobre mecanismos de seguimiento municipal. La crítica se centra en que el Ayuntamiento dispone del plan, pero no ha trasladado su contenido a actuaciones concretas.
La cuestión del amianto no es nueva en Yecla. En 2022, el pleno municipal aprobó pedir autorización para retirar este material del colegio La Paz, según informó una noticia anterior de elperiodicodeyecla.com. Ese antecedente muestra que el debate sobre el fibrocemento y sus riesgos lleva años presente en la agenda local.
Edificios públicos afectados
La formación de izquierdas también pone el foco en los inmuebles de titularidad municipal. El censo identificó cinco edificios públicos con presencia de amianto, una cifra que, según la nota remitida, representa cerca del 10% del patrimonio inmobiliario municipal. El mismo documento preveía concentrar buena parte de las retiradas entre 2026 y 2027, pero IU-Verdes denuncia que el presupuesto actual no refleja partidas suficientes para afrontar esos trabajos.
La preocupación por este material tiene base legal y sanitaria. La Ley 7/2022, citada en documentación estatal reciente sobre residuos, introdujo obligaciones para las administraciones en materia de inventario y gestión de materiales con amianto. Además, la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia mantiene procedimientos específicos para la aprobación de planes de trabajo con riesgo de exposición a este material. La tramitación autonómica detalla esos requisitos para intervenir con seguridad.
Sin ayudas a vecinos
IU-Verdes extiende su crítica al ámbito privado. El coste total estimado para eliminar el amianto en Yecla asciende a 6.394.161 euros, con un gasto medio superior a los 3.000 euros por retirada. Por eso, la formación reprocha al Gobierno local que no haya activado ni una oficina de información ni un sistema de asesoramiento para orientar a los propietarios sobre subvenciones o vías de financiación.
En la Región de Murcia, las empresas que realizan trabajos con exposición a amianto deben figurar en el Registro de Empresas con Riesgo de Amianto, un requisito recogido por la administración autonómica. Ese marco refleja que cualquier retirada requiere planificación técnica y control administrativo.
Exigen salir de la parálisis
IU-Verdes recuerda que la legislación marca 2028 como horizonte para que las instalaciones públicas con mayor riesgo queden libres de amianto. Por ello, exige al equipo de Gobierno que pase del censo a la ejecución real del plan, con inspecciones presenciales, validación del estado de las cubiertas y ayudas para propietarios. La formación sostiene que el Ayuntamiento ya tiene los datos y que ahora falta voluntad política para actuar.

















EL NOBLE ARTE DE LA CORRUPCION
Cap. I
(Un repaso de los más sonados casos de corrupción en España)
En estos tiempos de tantas denuncias, tantos juicios y tantas condenas por corrupción en los sectores políticos, empresariales, reales, eclesiásticos, policiales, militares, etc. etc., uno diría que nuestra sociedad española ha entrado en su etapa definitiva de descomposición y deterioro moral. Hoy día no necesitamos asombrarnos si a diario leemos noticias sobre investigaciones que afectan, directa o indirectamente a jefes y ex-jefes de Gobierno y de Estado, y a dignatarios muy próximos a aquéllos. Tal es actualmente el caso de la esposa y el hermano de nuestro actual gobernante; me ministros y secretarios muy próximos a ellos; de abusos sexuales de niños por parte de curas católicos, de altos cargos de los cuerpos de policía (Local, Nacional y Guardia) y militares. Es decir, de personas cuya responsabilidad es vigilar y proteger nuestra integridad tanto material como espiritual.
No puedo evitar preguntarme quién nos protegerá ante tanto caso de abuso. Quién nos protegerá a nosotros y a nuestros hijos, si los perpetradores de tanta vileza se defienden ante la justicia, justificando sus actos y culpando a otros, en vez de hacer lo que en verdad les corresponde hacer: pedir perdón y aceptar el castigo.
De todos ellos salta a la vista que son personas que no necesitan robar ni engañar para vivir dignamente, pues son personas opulentas o con cargos excelentemente remunerados, pero con poca o ninguna dignidad. ¿Si esas figuras son nuestros dignatarios – me pregunto – cómo será el resto de los miembros de nuestra sociedad? ¿En quién podemos confiar?
Tampoco podemos hacernos muchas ilusiones en lo tocante a la lucha contra la corrupción por al menos tres dolorosas razones: esa lucha es inevitablemente una farsa, pues quienes investigan los casos suelen ser los mismos que los perpetran, o sus amigos. Además, cabe aclarar que nuestro país no ha entrado en su etapa de descomposición y deterioro social: ya lo hizo desde sus mismos comienzos, con la firme determinación de no salir de allí jamás porque la corrupción remunera. Por último, cabe recordar y, ante todo, nunca olvidar que, como dijo aquel pequeño sabio de cuyo nombre no logro acordarme: la corrupción pierde a diario muchas batallas, pero gana aún muchas más, y, mucha atención, ¡nunca ha perdido una guerra, nunca!, y tras miles de años de humanidad, no hay ninguna razón válida para pensar que eso ocurra. No es preciso preocuparnos por tal nimiedad.
Pero, empecemos por el comienzo. Este resumen no se hace con la intención de amargarle la vida a nadie, sino justamente como estímulo para que nunca olvidemos el ejercicio de estas artes en la que, como sin excepción cualquier otro país del mundo, nos hemos convertido en auténticos maestros.
Por si nadie, o casi nadie lo sabe, el primer caso documentado de corrupción en España data de fines del siglo XVI y comienzos del XVII, y su protagonista fue nadie menos que quien se conocía como duque de Lerma. ¡Un noble! ¿Le sorprende a alguien este hecho? Repito, se trata del primer caso DOCUMENTADO, no del primer caso; lo que nos permite concluir sin alejarnos mucho de la verdad, que la corrupción del español es de genuina antigua alcurnia.
Duque de Lerma
Este cabrón, aparentemente el primero que se dejó pillar, se llamaba Francisco de Sandoval y Rojas, quien gracias a su proximidad a la corona, llegó a convertirse en el hombre más poderoso del reino durante el reinado de Felipe III. Digamos que en nuestra época se alega que un tal Sánchez y un tal Rajoy debieron inevitablemente estar al tanto de maniobras ilegales durante sus gobiernos, ¿por qué no pensar lo mismo de Felipe? ¿Como obtuvo el duque su inmensa riqueza? Pues al igual que todos los demás que han seguido su ejemplo: mediante corrupción, engaños aprovechando su cargo como ministro del rey, alianzas con otros corruptos, siempre protegido y defendido por la iglesia; nepotismo y vendiendo altos cargos públicos por aún más altos precios. Usted, lector, me preguntará sin duda: ¿acaso no ibas a contarnos algo nuevo, algo que no sabíamos?
Pues no, nada es novedoso, pues estamos hablando de uno de los rasgos que integran en DNA de la humanidad, y que nos conduce con calculada frecuencia a la guerra y la corrupción. No, este trabajo es, ante todo, muy ingrato y aún más aburrido y además perjudicial para mi salud mental, tal como ocurre con la de los verificadores de las grandes plataformas digitales diseñadas para erosionar las capacidades cognitivas de nuestra juventud, para que dejen de pensar y sentir como humanos, y lo hagan como máquinas. Pero eso es harina de otro costal y no le dedicaré, por ahora, atención, porque si de algo estoy convencido es que nunca seré capaz de convertirme en máquina.
Finalmente, en el año 1621, a raíz de una investigación impulsada por la esposa de Felipe, probablemente cuando éste dormía la siesta – quién sabe con quién – se fueron descubriendo todas sus patrañas corruptas. Al igual que sucede actualmente en los entramados del presidente más poderoso de nuestros tiempos, muchos de los implicados y condenados como cómplices del duque fueron amnistiados por el rey, favor con el que el actual rey favorece a los grandes narcotraficantes del hemisferio sur, indudablemente a cambio de algo (nunca sabremos qué).
¿Y adivinen quién salvó al duque de la horca? Correcto: la iglesia católica. Roma lo convirtió en Cardenal?
¿Y saben qué? Esto sí que les va a sonar nuevo y seguro que no les va a gustar: entre todos los acusados, condenados e indultados junto con el duque no hallé ningún hambriento morito, ningún raquítico negrito africano, y ningún humilde sudaca; no, ninguno de esos inmigrantes cuya presencia en nuestro corrupto país tanto tememos, porque dizque van a destruir el reino de España.
Si tan centenaria corrupción de pura sangre española no lo ha logrado, no lo va a lograr ese ejército de descamisados que tan sólo saben trabajar en nuestro campos con malos salarios y sin seguro – aunque supuestamente cotizan a través de sus empleadores (españoles) -, los mismos que siguen defendiendo que un tal emérito haya defraudado al fisco. Pero claro, es la ley, y si la ley le dice a un humano que es inmune, pues esa ley no es otra cosa que una cortés invitación a robar impunemente.
Cuando el voto no castiga la falta de gestión y premia el postureo pasa esto. Que hay que quitar, gestionar, la retirada del amianto? Pero eso da votos? No? Entonces mejor me voy a una fabrica que gestionan muy bien la conciliación familiar me hago las correspondientes fotos salgo en el noticiario televisivo local y a vivir que son cuatros días.
La teoría del alcalde besa viejas. Hacer como se hace algo y no se hace nada. Un beso por aquí otro por allá, en este caso, una foto por aquí otra con el Cetem, con la presidenta de las fiestas de primavera y san Isidro…y es lo mollar para esta nueva forma de entender la política.
Salvo en VOX que ellos se dedican en exclusiva con los que a las próximas generaciones de jubilados le van a pagar la pensión, los emigrantes.
Ayuntamiento gestionar, el amianto hay que quitarlo es muy malo para la salud, que no cuesta tanto.
Esto me recuerda el quedarnos fuera de proyecto regional de lucha contra la procesionaria.
Acho, la gestión es lo principal. Que una vez que el amianto esté quitado os podéis hacer alguna foto.
Termino reconociendo la labor de Izquierda Unida, solicitando que estamos en el descuento que es tiempo de quitar el amianto.
No diga EBAN diga SOMATÉN. Este sujeto propuso lo que ya hacía el dictador Primo de Ribera, patrullas ciudadanas, para con el cuento de robos, llevar un control social y represivo.
En unas horas un comunicado
Digo que sacaran algún parche curiosico para sanear la grada de la Constitución. Si lo hacen con cuidaico seguro que si.
Otra opción es llevar al despojo rojo, que nunca tiene nada que hacer, y que la vaya quitando a raticos. Con lo que entiende de todo seguro que lo hace de maravilla y por un módico precio que luego donará a la flotilla. Que buena persona que es !!