Juan Morata se jubila tras toda una vida dedicada a las ondas

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Juan Morata

Quienes hemos crecido en los años 90′ siguiendo al Yeclano CF recordamos con cierta nostalgia las retransmisiones radiofónicas de Juan Morata. Sin duda, para muchos aficionados y aficionadas, Juan es la voz del Yeclano. Para otros, los más mayores, lo es su maestro y mentor en el periodismo radiofónico, Francisco Ortín «Koki».  

Este mes, Juan Morata ha colgado los micros y ha comenzado una nueva etapa, la de la jubilación. Tras 40 años siendo técnico y también voz de la radio yeclana, este maestro de maestros empieza una nueva andadura, pero sin despedirse del todo, pues asegura que, aunque sea como afición, seguirá colaborando con su crónica semanal del Yeclano en los micros de Onda Cero. 

La historia radiofónica de Juan Morata comenzó casi por casualidad. Por una triste casualidad más bien. «En 1980, terminé la carrera de Magisterio. Justo entonces, me llamaron para hacer una sustitución en Radio Yecla, pues sabía manejar la mesa», relata. El director de Cadena Ser Murcia, Ismael Mascarell le pide que se quede hasta que tenga que ir al servicio militar. Y así lo hizo. «De hecho, en la mili me pilló el Golpe de Estado», cuenta. 

Pero a su vuelta, coincidiendo con la celebración de la Feria del Mueble, Mascarell volvió a llamar a su puerta. «Tienes que quedarte como redactor de informativos», le dijo. «Eso sí, olvídate de las oposiciones». Juan se encontró con un dilema. La radio le apasionaba, pero si aceptaba tendría que olvidarse de sus estudios de Magisterio y de poder ejercer como maestro. «En mi casa hacía falta dinero, mi padre había fallecido y al final acepté».

Juan Morata
Juan Morata en Onda Cero. Foto: Inma Azorín (YeclaSport)

Corría el año 1982. Juan Morata se incorporaba así, ya de forma oficial, al equipo de Radio Yecla donde había varios periodistas de prestigio: el propio Francisco Ortín, ‘Koki’; otra de las veteranas, Rosario Palao y un incipiente Andrés Yago. 

«Koki era un maestro. Koki era quien daba sentido a la radio. Sabía llegar perfectamente al oyente. Al final, de forma directa o indirecta, todos nos fijábamos en su forma de hacer radio. Sin duda, fue la persona que más me ayudó en este mundo», rememora Morata. 

De aquella primera época hay un programa que recordarán muchos yeclanos. Se trataba de «Sábado, sabadete», del que Juan Morata fue técnico. «La radio ha cambiado mucho. En aquella época teníamos que inventarnos concursos, programas… Esa radio local era más cercana. Es decir, la radio que se hacía era por y para el pueblo», recuerda Juan. 

«En esos años, Radio Yecla no daba beneficios, así que nos reunimos para decidir que había que hacer algo en fin de semana para sacar dinero». Y así fue como nació ese símbolo de la radio local, ese programa que acompañó a miles de yeclanos. ‘Sábado, sabadete’ con Koki y Rosario Palao fue todo un referente. «Ver a Koki y a Rosario era todo un espectáculo», recuerda Juan.

Pero hubo más espacios de éxito en esos años, como el programa musical que Andrés Yago dedicaba a los más jóvenes y el matinal de fin de semana para los más pequeños. «Yo también intervenía en ese programa, pues salía con una unidad móvil e iba a diferentes actividades deportivas que se estuvieran celebrando para entrar en directo», explica Morata. 

«Eso sí, en esa época había un programa que yo creo ha sido el más escuchado de la historia de la radio de Yecla. Era el programa de los discos dedicados que hacía Rosario. También recuerdo el especial que hacíamos después de la misa del Gallo. La gente nos llevaba churros y chocolate a la emisora». Para Juan ese era el claro ejemplo de radio cercana que tanto echa ahora de menos.

«Todo ha cambiado mucho». Ha cambiado, pero él ahí ha estado. Adaptándose a esos cambios. Aun así, en Onda Cero, emisora por la que fichó en 1993, sigue manteniendo su hora y media de programación local, más el informativo matinal. «Tampoco podemos obviar lo que cuesta montar hora y media diaria de radio local. Sobre todo, hora y media de radio en condiciones como hacemos en Onda Cero», señala. 

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Juan Morata con Miguel Serna, el héroe del Mayayo

La voz del Yeclano

Pero sin duda, Juan Morata es la voz del deporte. Comenzó a narrar los partidos del Yeclano en los años 80′. Fueron los años de la famosa Copa de la Liga de las remontadas. «Aquellos partidos fueron inolvidables». Corría el año 1984. 

«El primer partido fue contra el Noya. Empezaron marcando ellos, pero después les metimos 7». En cuartos de final tocó frente al Güimar canario. «A punto estuvimos de no ir a Tenerife, pues nos habían cerrado el campo, teníamos que jugar la vuelta en Almansa y el viaje a las islas era muy caro. Pero la directiva apostó y fue memorable». En Güimar, el Yeclano cayó por 2-0. «La vuelta fue en Almansa. La caravana de coches que hubo hasta allí fue espectacular. Cientos de coches, uno detrás de otro, para ver el partido en un llenazo histórico del campo del Almansa. La remontada fue histórica, pues ganamos por 4-0». 

El partido de semifinales todavía fue más heroico. El Yeclano, entrenado entonces por Joaquín Navarro, perdió 4-1 en Guadalajara. «La remontada parecía imposible, pero llenamos el campo y la afición empujó al equipo que acabó metiendo seis a los manchegos». En aquel equipo, recuerda Juan, jugaba de defensa un tal Benito Rubiñán, que había sido central del Real Madrid. Poco le sirvió tenerlo en sus filas. Los seis goles del Yeclano llegaron uno tras otro. «En esa época no estaba la grada encima del vestuario; la gente se metía donde podía. Tengo grabado ese partido y alguna vez me lo pongo para rememorarlo».

En la final, ante el Tudelano, el Yeclano empató a un gol en casa y a dos en Tudela, a pesar de ir ganando casi todo el partido. Al final, en la prórroga (pues no había valor doble de los goles fuera de casa), el Tudelano hizo otros dos tantos y se proclamó campeón. «No se me olvidará la cara de cabreo del entrenador, Joaquín Navarro. Yo le dije que no estaba mal ser subcampeón de España, a lo que él me contestó: ‘Me da lo mismo, yo quiero ganar siempre y se nos ha escapado tontamente esta final’. No le faltaba razón». 

En aquellas temporadas, Andrés Yago era la voz y Juan hacía los comentarios. «Hasta que un día, Andrés se puso mal y se quedó sin voz; me tocó terminar de radiar un partido. Recuerdo que fue en el Pilar de la Horadada. Nunca olvidaré lo mal que lo pasé en aquellos diez minutos. Era la primera vez que retransmitía un partido y yo no era capaz de hacerlo con su ritmo, pues él lo hacía genial», señala. 

Fue entonces cuando comenzó a ser la voz ‘titular’ de Radio Yecla y quien cantó los goles del primer y deseado ascenso a Segunda B en 1991. Esa temporada no empezó bien en Tercera. El Yeclano jugaba apático y no conseguía pasar del empate. De hecho, empató los cuatro primeros partidos de liga. Todo esto, Juan Morata lo dice de memoria, porque es una verdadera enciclopedia del fútbol yeclano. «El quinto partido era en La Unión. Fue el punto de inflexión. Ganamos 2-4 y el equipo empezó a creer». Después se ganó en casa y se perdió en Roldán. «Fue la única derrota de la temporada». De ahí al final, goleada tras goleada, fue un paseo. 

«Nos jugábamos el ascenso, que era directo, en El Algar. No puedo olvidar aquel partido porque tuvimos un accidente de coche y me rompí el codo», añade. El Yeclano ganó, pero también el Águilas, que era su máximo perseguidor. Así que hubo que esperar al siguiente partido ante el Beniel. «Fue el famoso partido en que vino Manolo el del Bombo. El Yeclano ganó 2-0 y ascendimos a Segunda B». 

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Juan Morata, con el brazo en cabestrillo, entrega a Laosa el título de campeón

Un Marbella, que era mucho Marbella

Otro de los partidos históricos que rememora Juan fue el famoso partido ante el Marbella. Y es que el 28 de junio de 1992 es un día marcado en rojo en la memoria de la afición del Yeclano CF. Un campo abarrotado esperaba al equipo malagueño. Si el Yeclano ganaba, ascendía a Segunda División. Pero el resultado fue 0-0. «El problema no fue empatar con el Marbella, que era un equipazo, sino empatar en As Pontes y en casa ante el Manlleu. Esos cuatro puntos fueron clave», recuerda Juan. «El gol anulado a Carpio en ese primer partido no se me olvidará», relata. 

Por eso quiere dejar claro que aquel Yeclano no se vendió. «No sé si interesaba o no subir, como el año pasado, pero aquel equipo y aquel presidente estaban más que ilusionados con el ascenso», asegura. Pero es que aquel Marbella no era un equipo cualquiera. «En defensa estaban Olías y Momparlet; en la portería Leal, en la delantera Pacheta y Chaparro… Todos ficharon por equipos de primera al año siguiente», explica Juan. También Carpio, del Yeclano, que se fue de Segunda B a Primera con el Castellón. 

Esta fue la primera vez que José Víctor estuvo en el banco del Yeclano. Después volvió en 2003 para intentar el ascenso de nuevo a Segunda B. Llegó en el último partido de liga. Y consiguió ascender ante el Levante B tras varios años intentándolo. «José Víctor era un gran conocedor del fútbol de Segunda B. En su primer año en Yecla consiguió jugar el ascenso a Segunda y ahora volvía para devolver al equipo a Segunda B. En esa primera época supo traer a grandes jugadores como Moya o Huertas. Además, fue quien descubrió a Carpio. Sabía hacer grandes equipos», relata. 

Pascual Aguilera, Juan Morata y Pedro Romero
Pascual Aguilera, Juan Morata y Pedro Romero

Fin de una era radiofónica… y del Yeclano CF

Lo que no sabía Juan es que aquel partido ante el Levante B sería el último que radiara en Onda Cero. Al menos, dejó las retransmisiones con un inolvidable ascenso. 

Todo lo que vino después es historia del fútbol local. El Yeclano CF desapareció por impago y nació un nuevo e ilusionante proyecto liderado por Pedro Romero que todavía sigue dando muchas alegrías a la afición. Pero, ¿se parece la afición actual a la de los años 80′ y 90′?

«Todavía queda trabajo por hacer, pero es verdad que llevaba muchos años sin ver a la afición empujar tanto como lo hicieron la temporada pasada. E incluso este mismo año estamos viendo cómo el equipo despierta con la vuelta de la afición al campo», señala. Pero es verdad que la situación ha cambiado mucho.

«Ahora hay mucho fútbol en televisión y se acude menos al campo. Antes, los domingos por la tarde había dos planes: ir al Yeclano y luego, al cine». Este domingo, fútbol en Yecla. Esa mítica frase de Juan Morata caló en varias generaciones de jóvenes yeclanos. «Tengo fotos del campo a reventar en los años 80′. Aun así, la temporada pasada dimos un salto importante». 

Juan Morata
Juan Morata en Córdoba. Foto: David Castillo

¿Nos salvaremos?

Juan Morata confía en que el Yeclano tiene la calidad suficiente para salvar la categoría esta temporada. «El pasado domingo vimos lo que no habíamos visto en otros partidos: goles. Y algo de suerte. Esta temporada ha habido partidos en que hemos tenido muchas ocasiones, pero no hemos sabido aprovecharlas», añade.

Pero a su modo de ver, «no tiene mucho sentido que el Yeclano compita con equipos de ciudades tan importantes como Córdoba, Badajoz o Marbella. La RFEF tiene que reestructurar la Tercera División y hacerla más atractiva y competitiva». En esos años 80′, a Yecla venían equipos como el Eldense, el Orihuela o el Almansa, lo que alentaba esa pasión por los derbis comarcales. 

Si esto no cambia, equipos como el Yeclano o el Villarrobledo lo pasan siempre mal económicamente. «Son equipos que ayudan a resurgir a muchos futbolistas, pero que enseguida se van. Es lo que pasó la temporada pasada: Alayeto, Camps, Mario o el propio Selfa son jugadores muy importantes que este año ya no están». 

Tres jugadores…

Nos acercamos al final de esta interesante entrevista con este histórico de las ondas. Pero antes de acabar, le pido que destaque a tres jugadores de los cientos que ha visto en el Yeclano. No se atreve. «Sería imposible destacar a tres».

Sin embargo, sé que hay uno que siempre le ha despertado especial cariño. Se trata de José Luis Oltra. «Uff, es que José Luis», me dice Morata. Y es que Oltra es su amigo y se nota en cuanto empieza a hablar de él.

«Recuerdo el día que lo ficharon. Coincidía con la presentación del equipo. El entrenador, Fernando Rovira le dijo: ‘Ponte la camiseta y ve a la presentación. Después firmamos’. En esos años, el campo se llenaba para la presentación; eso fue lo que convenció a Oltra». Pero al margen de su calidad como futbolista, ‘el Guante’, como Morata apodaba a Oltra, llegó a Juan a través de su personalidad: «José Luis es un pedazo de persona». 

«Pero como él, había otros como Mariano Ayneto o Juan Huertas. Eran verdaderos profesionales. Y yo siempre he sabido ver quién era profesional y quién no», asegura. 

Pues así, sin quererlo, Juan me ha dado tres nombres: Ayneto, Huertas y Oltra. 

¿Y qué pasó con Pantani? 

Reconozco que no sabía esta anécdota de Juan Morata. Solo que el ciclismo es otro de sus deportes favoritos desde que narró la Vuelta a Murcia durante varios años. «Tuve la suerte de radiar varias ediciones de la Vuelta a Murcia, que en esos años tenía cinco etapas y era muy importante». Por ahí pasaron Miguel Induráin, Abraham Olano, Melchor Mauri… y Marco Pantani.

«Con Pantani tengo una anécdota. Me tocó alojarme en el mismo hotel que su equipo y en la misma planta. Una planta que estaba a rebosar de fruta por todos lados. Una noche, cuando nos retiramos, vi a Pantani comiendo fruta y le pregunté. Me dijo que había tanta fruta porque el consejo del nutricionista era que si se desvelaban por la noche, comieran fruta». Al final, me cuenta Juan, «bajamos a la calle y estuve un buen rato hablando con él. Solo puede decir que Pantani era muy buen tipo». 

Pero tanto deporte, ¿y nunca has practicado ninguno? «Bueno, he jugado al fútbol, pero nunca a nivel profesional». Pero eso no quita que no fuera un porterazo, tanto que le apodaron la Araña Negra.

De hecho, tuve la suerte de compartir cancha en alguno de aquellos partidos periodistas vs. políticos que se disputaban hace unos años. Lo de la Araña Negra, aunque peque de modestia, se lo pusieron en honor al mítico portero ruso Lev Yashin porque, a veces, «paraba mucho», me cuenta. 

A disfrutar de la jubilación

¿Y ahora qué, Juan? «Pues ahora, a seguir viviendo la vida», me dice. Su intención es seguir yendo a Onda Cero a hacer sus crónicas deportivas y, cómo no, seguir viajando con su inseparable amigo y compañero Pascual Aguilera allá donde vaya el Yeclano —»y con Pepe Val algunas veces también», bromea—.

Sus viajes se han convertido en todo un ritual para la envidia del resto de compañeros. Y es que más allá del partido e incluso más allá del resultado, lo que importa a estos trotamundos del periodismo local es la ruta gastronómica que se marcan antes de cada encuentro. «Nuestros viajes son sagrados», concluye Juan. Y por muchos años, le respondo.

Juan Morata
Juan con su emblemático gorro de invierno… y con mascarilla de su Yeclano

1 COMENTARIO

  1. Enhorabuena Morata, merecida jubilación, quisiera desearte lo mejor en esta nueva vida y que la disfrutes.
    Siempre serás una de esas voces de Yecla, personal e intransferible, como los pases, y quiero agradecerte todos los buenos momentos que nos has obligado a estar pegados a la radio, tanto en tus retransmisiones como en crónicas o programas.
    En mi humilde opinión eres de lo mejor, por no decir el mejor, que ha pasado por las ondas Yeclanas. Profesional critico, siempre constructivo, de tu Yeclano a muerte por mucho que intentases disimular, y un seguidor más cuando tocaba. Da gusto mantener un ratillo de tertulia contigo, tus conocimientos y tu disco duro parecen no tener limites, fechas, deportistas, partidos, goles… etc…
    Con una forma de trabajar discreta y unos conocimientos del mundo deportivo que te hacen ser un gran profesional, estés o no ejerciendo, y aunque te limites a las colaboraciones para matar el gusanillo, supongo que sin ello no puedes vivir, siempre será todo un gusto poder disfrutar escuchándote unos minutos.
    Igual me equivoco, pero siempre tuve la sensación de que a pesar de comunicar todo lo que comunicas y transmitir toda la información u opinión que transmites, vales mas por lo que callas que por lo que hablas, lo cual dice mucho de tu profesionalidad y confidencialidad.
    Algunos locutores son para oírlos, otros para escucharlos y tu estas en el segundo grupo. Te puedo asegurar que escuchándote siempre aprendes algo.
    ¡¡ Suerte !!

    Saludos

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