La Benemérita se incautó de las 35 botellas, que iban a ser vendidas al público, y solicitó la colaboración de la Agencia Tributaria para desarrollar la correspondiente investigación.
El objetivo era el robo de joyas y dinero que había en la vivienda en ese momento. Objetivo que cumplieron aunque no han trascendido las cantidades que pudieron sustraer los encapuchados.