La SD Hispania Yecla consumó este fin de semana su descenso matemático de la Segunda División nacional femenina, pese a imponerse por 3-4 al Feme Castellón en un duelo directo cargado de tensión y necesidad para ambos equipos.
Las rojiblancas llegaban obligadas a ganar tras encadenar tres derrotas consecutivas y necesitaban además un tropiezo del Hospitalet frente al colista. Sin embargo, el conjunto catalán goleó por 10-1 y dejó sin opciones de permanencia a La Hispania. A falta de una jornada, el conjunto yeclano suma 27 puntos y ocupa la decimocuarta posición, un punto por debajo del Feme Castellón, pero a cuatro del Hospitalet, equipo que marca la permanencia.

La victoria en Castellón (3-4), con remontada incluida gracias a un tanto de Yoli y un triplete de Aitana, permite al menos despedirse con buenas sensaciones, consiguiendo por fin una victoria fuera de casa en la segunda vuelta, y dejando una imagen muy distinta a la ofrecida en el anterior encuentro en Mataró.
Una permanencia más cara
El pasado curso, temporada 2024-2025, la salvación estuvo en torno a los 23 puntos, mientras que en la actual temporada podría superar incluso los 30. Un dato que refleja la mayor exigencia competitiva del grupo catalán, aragonés, navarro, valenciano y murciano.
La Hispania se ha visto llevada al límite en casi todos los encuentros, debido a la entidad y preparación de los equipos. A ello se ha unido la amplia distancia geográfica de sus rivales, obligando al equipo a afrontar desplazamientos muy largos prácticamente cada dos semanas.
En casa tampoco el público terminó de engancharse para ayudar al equipo. Las gradas del Chumilla presentaron poca entrada en muchos encuentros en Yecla. El balance deja nueve victorias y veinte derrotas. Seis triunfos llegaron en casa, aunque terminaron pesando especialmente las derrotas como local ante rivales directos como Castellón, Hospitalet o Sabadell. Fuera de casa únicamente tres victorias.
Plantilla corta y castigada
Uno de los factores que más han condicionado la temporada ha sido la corta plantilla con la que ha contado Álex Ortega, José Fenoll y José Alberto Ortega. Respecto al año anterior, las bajas fueron: Alicia, Julia, Lucía García y Patri Jornet, mientras que la única incorporación fue María Gómez, procedente del Jumilla.
Además, las lesiones castigaron especialmente al grupo; María Azorín, Aitana, María Gómez, Coral y Anabel. También hubo menos apoyo desde el filial o Preferente respecto a otras campañas. El peso competitivo terminó recayendo en muy pocas jugadoras con acumulación de minutos y desgaste físico y mental.

Demasiados goles en contra
Más allá de las circunstancias, hay un dato que marca la distancia entre los equipos de abajo: La Hispania ha recibido 124 goles en 29 partidos. Al equipo le costó manejar el control de los encuentros. Incluso jugando en casa sufrió constantemente las acometidas rivales. Las porteras tanto Coral como Lucía Villaplana firmaron actuaciones de mérito. Precisamente, el crecimiento de Villaplana ha sido una de las notas positivas del curso, fruto también del trabajo del preparador Pacheco.

Buenos números arriba, pero poco reparto goleador
En ataque, La Hispania ha sumado 80 goles, pero más de la mitad han sido obra de solo dos jugadoras: Yoli y Aitana, autoras entre ambas de 45 tantos. Aitana ha dado un paso adelante, asumiendo liderazgo y generando mucho más peligro ofensivo. Yoli, por su parte, volvió a sostener al equipo con goles en momentos clave. María Gómez aportó diez tantos en apenas trece encuentros antes de lesionarse, mientras que Paula creció muchísimo en el tramo final hasta alcanzar siete goles, varios de ellos de gran calidad. Sin embargo, el equipo echó en falta una mayor aportación ofensiva de Marimar, que pasó de siete goles el pasado curso a únicamente uno esta temporada.
Más allá del descenso
Pese al descenso, el equipo ha mostrado compromiso competitivo sin bajar los brazos. El ejemplo más claro ha sido Irene Fenoll, que no se ha perdido ningún encuentro pese a compaginar entrenamientos y estudios fuera de Yecla, reflejando esfuerzo silencioso, capacidad física y compromiso al club. También merece un claro reconocimiento Aitana, Yoli, Miriam, Coral, Lucía Villaplana y Marimar. Además del regreso de Lara y Paula, que lograron recuperarse de lesiones largas y terminaron siendo importantes en el tramo decisivo de la temporada.
Más allá del descenso, la temporada deja el aprendizaje de la exigencia para mantener un club y lograr competir en categoría nacional. Por último, destacar el apoyo económico y humano recibido por parte de la Región de Murcia, el Ayuntamiento de Yecla, patrocinadores, empresas locales, directiva, cuerpo técnico, cantera, familiares y colaboradores. El equipo cierra la liga este próximo fin de semana frente a Entrerrios Automatización Zaragoza.

















