La I Feria de la Empanada de Yecla ha sido un éxito de participación. Las 1.500 empanadas preparadas por distintos establecimientos locales se agotaron en muy poco tiempo. Miles de vecinos acudieron al renovado Mercado Central para disfrutar de una degustación gratuita acompañada por vinos de la D.O. Yecla. Como es habitual, lo gratuito atrae y muchos se quedaron sin poder degustar este manjar tradicional yeclano.
La cita convirtió el edificio en un punto de encuentro gastronómico y social. También permitió a muchos ciudadanos a entrar por primera vez en un espacio reformado . Fue el primer acto celebrado en el interior del mercado tras la reforma desarrollada durante los últimos años.
Respuesta masiva del público
La feria formaba parte de la programación de la I Semana de la Empanada, una iniciativa creada para promocionar este producto tradicional. La propuesta reunió a obradores, establecimientos, vecinos y visitantes en torno a una receta muy vinculada a Yecla.
La alcaldesa, Remedios Lajara, agradeció la implicación del sector local. “Gracias a los hornos, obradores y artesanos de Yecla por obsequiar sus empanadas”, señaló durante la jornada. También destacó que el acto servía para presentar la marca Empanada de Yecla junto a la Denominación de Origen y la Ruta del Vino. Lajara no se olvidó de dar las gracias a la edil, Isabel Pérez, por impulsar la iniciativa.
La combinación de empanada y vino fue uno de los grandes atractivos de la tarde. El Ayuntamiento había presentado esta cita en su web municipal como una acción vinculada a gastronomía, tradición, artesanía y turismo.

Premios y música
La organización también entregó los premios del I Concurso Escolar dedicado a la empanada. Con esta actividad se ha querido implicar a los escolares en una tradición muy presente en hogares y hornos del municipio.
La jornada contó además con música, lo que reforzó el ambiente festivo dentro del mercado. La presencia de público fue constante desde el inicio. Las empanadas se agotaron en un abrir y cerrar de ojos.
Lajara puso el acento en el papel de los profesionales que mantienen viva esta elaboración. La alcaldesa afirmó que el trabajo de los artesanos permite proyectar un producto propio de Yecla. También remarcó el valor de una cita que une gastronomía local, vino y comercio de proximidad.
El mercado vuelve a abrirse
La feria tuvo además un componente simbólico para muchos vecinos. El Mercado Central volvió a llenarse de vida después de años marcado por las obras. Para buena parte del público, la visita fue también una forma de reencontrarse con un edificio muy ligado a la vida diaria del municipio.
María del Mar, una de las asistentes, valoró de forma positiva la iniciativa. “Me parece una iniciativa bastante buena y se conoce el mercado”, explicó. También aseguró que el edificio le estaba gustando y pidió que abra pronto.
Roque coincidió en esa opinión. Consideró que la iniciativa “es muy buena” y defendió que debe repetirse. También expresó su deseo de que el mercado abra cuanto antes.

Ganas de recuperar actividad
Concha también destacó la importancia de volver a entrar al mercado. Aseguró que la iniciativa era “estupenda” porque permitía ver de nuevo un espacio que muchos vecinos echan de menos. Recordó además su papel en las compras semanales.
La vecina defendió que sería positivo abrir el edificio y darle actividad. A su juicio, el mercado puede ayudar a dar vida al centro urbano. Esa fue una de las ideas más repetidas durante la tarde.
El éxito de esta primera feria deja una conclusión clara. La empanada yeclana mantiene una gran capacidad de convocatoria. También demuestra que el Mercado Central puede volver a ser un espacio clave para la vida social, comercial y cultural de Yecla.
Galería de fotos por José Azorín


































Se dijo algo acerca de cómo se está gestionando la apertura del mercado?
Los que más asistencia tenía fue el despacho de Montoro para que le bajara los impuestos a los ricos.
En todas partes «cuecen habas» en este pueblo algunas más.
Está bien justificar a los «hambrientos» que no eran todos/as, pero sería más de apostar por un comportamiento más «civilizado»
En tiempos de las cartillas de racionamiento este compartimiento sería lógico, hoy no, una avaricia desmedida precisamente salidos de semana santa que es fecha de comer empanadas de toda la vida.
La verdad no es edificante el espectáculo que se vio.
Según fuentes, de regular de fiabilidad, se calcula que eran 80 empanadas entregadas por minuto.
No se sabe cuántas serían en el minuto de oro.
Discrepo contigo, sociolisto, la cualidad de lanzarse como lobos a por la comida gratis, no es connatural a Yecla, es una práctica generalizada en España, mira cualquier evento, de cualquier pueblo o ciudad, donde se da algo de comer gratis y verás como siempre, sin excepción, la gente acude en masa. Un evento con comida gratis tiene garantizada una concurrencia masiva, si hasta los partidos políticos (sobre todo los de izquierda) regalan bocadillos en sus mítines para que parezca que va más gente.
Recuerdo a unas amigas, muy rojas ellas, de Murcia, que se sabian en que inauguraciones de exposiciones o actos similares daban los mejores «canapeses» y como en Murcia hay actos de este tipo casi todos los días, quedaban a media tarde, acudían al acto que, tras un pormenorizado estudio del grupo, vaticinaban que iba a ser el mejor a nivel de generosidad gastronómica del día (según ellas, las exposiciones patrocinadas por entidades bancarias eran las mejores) y ser iban «cenás» gratis a su casa, las canapeteras, les llamábamos
Siempre pasa lo mismo en este tipo de acontecimientos donde hay comida gratis. Aflora la miseria Yeclana. Si Belén Esteban mata por su hija, un yeclano mata por comer gratis.
Una empanada que es sinónimo de un yeclano empanado.
No os da vergüenza? Se entaponó la entrada por los presentes y nadie podía entrar, iban de un puesto a otro, como no hubieran comido nunca.
Me recordó las bodas y comuniones de los años setenta, del siglo pasado, cuando la escasez hacía que los invitados guardarán ayuno voluntario para empacharse y de paso echar en los bolsos comida que les ayudaría a comer varios días y sino alguna semana.
Vaya imagen de miserables y hambrientos que se dió.
Hale hasta la próxima gratuidad.
Con un ticket por persona a la entrada(gratis) se evitarían abusos como gente echándose empanadas en los bolsillos y bolsos y haciendo acopio de empanadas apalancados a la barra.
Si estaba allí y no solo eso, llevaba dos días haciendo ayuno al mejor estilo de Indira Gandhi.
Además hice un «mandarinas», cómo en las gachasmigas PoPulares con el postre.
Me llevé empanadas hasta para la suegra. Porque al final las empanadas gratis las pagaba el pueblo?
Alguien ha dicho que lo próximo sean tortas fritas que también es típico Yeclano, luego las pelotas…y así hasta las próximas elecciones.
Lo importante NO se toca, pero populismo al por mayor.
Estuve el suficiente tiempo para irme sin catarla ante la tremenda demanda del producto típico.
Dice el fascistilla que «la música ni se les oía y las empanadas volaban», con lo que cabe suponer y deducir, que si sabe estas cosas, es debido a que él estaba allí, seguro que es así, a los rojetes le gustan mucho las cosas gratis y que se las den sin esforzase.
¿Se quedó la Reme sin empanada gratis?, seguro que no, que tuvo alguna que otra empaná pa ella… Resolver problemas que ha causado ella, como el tráfico o el aparcamiento, no, pero hacerse fotos y lucirse, lo que haga falta
Yo opino que estos actos siempre deben llevar un precio, aunque sea simbólico, ayuda a controlar el aforo y a la organización del reparto, ya que permite que éste sea más pausado y sin agobiar a las personas que están sirviendo.
La próxima que sea de las tortas fritas, pero tendría que ser temprano.
Aunque daría igual, siendo gratis madrugaría todo el mundo.
La organización ayer dejó mucho que desear.
Los de la música ni se les oía y las empanadas «volaban». Una replica de las gachasmigas PoPulares.
¡Algo gratis peligro! Me imagino que en otros pueblos pase igual. Porque hambre no hay.