La población de Yecla está experimentando un envejecimiento progresivo que se ha intensificado durante los últimos cinco años. Los últimos datos oficiales muestran que aumenta el porcentaje de personas mayores de 65 años, mientras disminuye el peso de los menores de 20 años. Esta evolución sitúa al municipio por encima de la media regional en proporción de población mayor.
Según el Centro Regional de Estadística de Murcia (CREM), el porcentaje de habitantes de 65 años o más ha pasado del 16,42% en 2021 al 17,67% en 2025. En cambio, los menores de 20 años han reducido su presencia del 22,77% al 21,37% durante el mismo periodo.
Más mayores y menos jóvenes
La transformación demográfica también se refleja en el denominado índice de vejez, que relaciona la población mayor de 65 años con los menores de 20.
En 2021, Yecla contabilizaba 72 mayores por cada 100 jóvenes. Cuatro años después, esa relación ha aumentado hasta los 82,69 mayores por cada 100 jóvenes.
La diferencia supone un incremento de más de diez puntos en apenas cuatro años. Aunque todavía hay más jóvenes que mayores, ambos grupos están cada vez más próximos.
Los datos proceden de los indicadores demográficos oficiales del CREM, actualizados el 12 de mayo de 2026.

Yecla supera la media regional
El envejecimiento no es exclusivo del municipio, pero Yecla presenta indicadores superiores a los del conjunto de la Región de Murcia.
En 2025, los mayores de 65 años representaban el 17% de la población regional. En Yecla, ese porcentaje alcanzaba el 17,67%, una diferencia de 0,67 puntos.
También existe distancia en el índice de vejez. Mientras la Región contabiliza 78,9 mayores por cada 100 menores de 20 años, Yecla alcanza los 82,69.
Por tanto, el municipio mantiene una estructura demográfica ligeramente más envejecida que el promedio autonómico.
Más de 6.400 mayores
El Censo de Población de 2025 permite trasladar estos porcentajes a cifras concretas. Yecla tenía 36.398 habitantes, de los cuales 6.433 tenían 65 años o más.
Por su parte, la población menor de 20 años sumaba 7.780 personas.
El grupo comprendido entre los 20 y los 64 años representaba el 60,95% de los residentes. Se trata de la franja que concentra buena parte de la población potencialmente activa.
Otro indicador relevante es la dependencia demográfica de las personas mayores. En Yecla ha pasado de 27 mayores por cada 100 habitantes de 20 a 64 años en 2021 a 29 en 2025.
Este indicador no mide cuántas personas necesitan cuidados, sino la relación entre diferentes grupos de edad.
El reto de los cuidados
El aumento de la población mayor plantea desafíos relacionados con los servicios sociales, la atención sanitaria y los recursos residenciales.
La necesidad de mejorar estas prestaciones ya forma parte del debate político municipal.
En junio de 2026, Izquierda Unida reclamó impulsar la construcción de una residencia pública. La formación recordó el acuerdo plenario aprobado por unanimidad en octubre de 2024.
Según los datos aportados entonces por IU, Yecla disponía de unas 150 plazas residenciales, todas en centros privados. Esa cifra corresponde a la información difundida por la formación, no a un inventario actualizado de plazas.
El envejecimiento también plantea necesidades de acompañamiento y atención domiciliaria. El censo de 2021 contabilizaba 1.243 personas mayores de 65 años que vivían solas en Yecla.
De ellas, 905 eran mujeres y 338 hombres. No obstante, vivir solo no implica necesariamente encontrarse en una situación de soledad no deseada.
Una tendencia que continúa
Los indicadores muestran un cambio sostenido en la composición de la población local, aunque no permiten identificar por sí solos sus causas concretas.
Factores como la natalidad, la esperanza de vida y los movimientos migratorios influyen habitualmente en la estructura demográfica.
En Yecla, además, el porcentaje de mujeres entre 15 y 49 años respecto al conjunto de mujeres ha descendido. Ha pasado del 45,26% en 2021 al 44,25% en 2025.
La evolución de los últimos años confirma que el envejecimiento debe tenerse en cuenta en la planificación de los servicios municipales.
Las próximas estadísticas permitirán comprobar si la distancia entre jóvenes y mayores continúa reduciéndose y con qué intensidad.

















Que si el pueblo se arruga
y la juventud se marcha,
no hay que llorar en las esquinas
ni quedarse en la desdicha.
¡Abra el boliche y la barra
con la luz tenue y de ruego,
que una disco para viejos
nos arregla el pueblo entero!